Nº 27 - año 2010 - 13 de agosto de 2010
   
 
 

 

 

 
   

El sábado próximo pasado el diario El País publicó una noticia que debió haber puesto en alerta al bolsillo de los uruguayos: Déficit Fiscal del año 2009 es tres veces mayor al que registró el gobierno del saliente presidente Vázquez. El TCR observó el proyecto de Rendición de Cuentas de 2009, ya que considera que el déficit del balance del gobierno está subvaluado en US$ 1.935 millones.

El resultado del gobierno Vázquez al final del año 2009, presenta un déficit por $ 54.779 millones, pero en la rendición de cuentas sólo figuran $ 16.836 millones. La diferencia la explican en el hecho de capitalizaciones dispuestas por ley del Banco Hipotecario (BHU) y el Banco Central (BCU) en la suma de $ 37.942.

Ahora bien, la doctrina contable podrá aceptar o no los diferentes criterios de registración esgrimidos y optar por el que más le conviene a cada parte, pero la población, o sea, - nosotros los uruguayos - más allá de los tecnicismos debemos saber que la capitalización de dichos bancos fue efectuada con el dinero pagado por todos nosotros por concepto de impuestos (IRPF, IRAE; IVA, IP, etc.) o a través del endeudamiento público, sea con Bonos del Tesoro, Letras de Tesorería o préstamos de Bancos Internacionales u Organismos multilaterales de crédito.

En el primer caso, todos pagamos más impuestos para la capitalización y en el segundo caso, cada uruguayo adquirió una nueva deuda pero no recibió nada a cambio como acciones o algún título valor, sino que lo recibió la sociedad toda. Los dos bancos públicos serán capitalizados como manda la ley con recursos de todos los uruguayos que han pagado sus impuestos o por la capacidad del país de obtener préstamos. Lo real e indiscutible es que el déficit existe o va a existir desde el punto de vista del gasto público ya que, estos bancos perdieron su capital en algún momento y ahora todos nosotros lo debemos reponer para que puedan continuar con su actividad en condiciones funcionales y legales.

Solo con los votos del Frente Amplio, las comisiones de Hacienda y de Presupuesto de la Cámara de Diputados aprobaron el proyecto de Rendición de Cuentas del gobierno Vázquez, sin tener en cuenta la observación del Tribunal de Cuentas.

Es probable que Doña María no entienda este asunto y diga que a ella no la afecta, sin embargo, si estos bancos no hubiera habido que capitalizarlos, es probable que se nos rebajara algún punto de la alta tasa del IVA, se subieran las franjas de mínimos del IRPF, se disminuyeran algunos costos del Estado obteniéndose menores precios de la canasta familiar y tarifas públicas y se pagaran menos intereses futuros amortizando la deuda pública.
En otras palabras, cuando una empresa del Estado, cuando la Administración Central, cuando una Intendencia tiene déficit – contabilizado o no – la población debe pagarlo.

Por ejemplo, todos sabíamos y fue público – denunciado por partidarios del actual gobierno departamental previo a las elecciones de mayo - que la Intendencia Municipal de Maldonado arrojaría un déficit entre 40 y 50 millones de dólares al término de la primera administración del Sr. De los Santos. A Doña María no se le movió un pelo, sin embargo, ahora que está en la etapa de confección del nuevo presupuesto municipal 2011-2016, se remarcó la necesidad de ampliarlo a través del reaforo de inmuebles, reforma de la contribución, etc. O sea, más impuestos municipales.
Los déficits públicos se pagan con más impuestos o más endeudamiento público que en algún momento también se deberá pagar con más impuestos. Los paga Doña María y Don Pepe.

¡No hay almuerzo gratis! Ilustra el hecho de que por cada beneficio suele haber un costo. Recuerde Doña María y Don Pepe: los servicios públicos gratuitos, el déficit público, o los subsidios estatales no son gratuitos, sino que son pagados por los mismos ciudadanos de forma obligatoria.