Nº 27 - año 2010 - 13 de agosto de 2010
   
 
 

 

 

 
   

El jueves de noche de esta semana mirábamos azorados como ardía un depósito de una empresa en pleno Belvedere. Hace unas semanas vimos como ardía un aserradero en pleno barrio La Comercial. En ambos casos se debieron evacuar fincas vecinas.

En ambos casos, por fortuna, sin víctimas.

¿Hasta cuando? ¿Hasta cuando vamos a seguir teniendo suerte y hasta cuando no tendremos que lamentar víctimas ya sea por el fuego o la intoxicación por la quema de materias primas o residuos industriales?

La ciudad está llena de industrias que nacieron en un garaje y a fuerza de trabajo y sacrificio de sus titulares fueron creciendo hasta en bastantes casos ocupar manzanas enteras de zonas urbanas densamente pobladas. Textiles, fundiciones, depósitos de productos químicos, metalúrgicas, la lista es interminable. Tienen una cosa en común, están emplazadas en el cono urbano en contacto directo con las familias que a veces trabajan en ellas pero las más de las veces son sus vecinos involuntarios.

La Intendencia de Montevideo debe de una vez acelerar la relocalización de las industrias que estén emplazados en lugares inapropiados por el motivo que sea. No deben pesar consideraciones de amiguismo político como el que parece impedir la urgente reubicación de un frigorífico pesquero, hoy ubicado en plena Aguada para desazón de sus muchos linderos.

Hay zonas apropiadas para emplazar industrias. El Polígono Industrial del Norte existe y está habilitada a aceptar cualquier tipo de industria.

La IMM debe ya,implementar el traslado de empresas mal ubicadas a zonas apropiadas.

¿Hasta cuado sino? ¿Acaso deberemos esperar hasta lamentar victimas inocentes?

Este tema es urgente. La IMM no debe dar más prorrogas. La nueva administración frenteamplista deberá actuar antes de que sea tarde.