Nº 27 - año 2010 - 13 de agosto de 2010
   
 
 

 

 

 
   

Hace unos días, los presidentes de Uruguay y Argentina firmaron un compendio de resoluciones ( no un acuerdo), mediante las cuales intentan gestionar el  fin del conflicto entre las dos naciones.
 
Leyendo a primera vista lo firmado, da la impresión de que estas resoluciones sólo tratan de ser efectistas y no efectivas, y demostrar que algo se ha hecho en este tiempo y para cumplir con los plazos acordados en Anchorena.
 
Es que al leerlo, viene a la memoria los papeles firmados por los Dres. Fernández (de Uruguay y Argentina) hace unos años en Anchorena y que quedaron flotando en la mitad del Río de la Plata, es como ver la misma película nuevamente y ver a Kirchner y Vázquez anunciando, abrazados, un acuerdo para solucionar el conflicto.
 
Releo las resoluciones firmadas , y me da la impresión que fue un documento elaborado a "las apuradas", lavado, con futuro incierto y posiblemente conflictivo y sin tener en cuenta que con los Kirchner y con Timerman, no se puede dejar nada prendido "con alfileres", todo debe ser concreto , bien definido, escrito y firmado , ellos no conocen el valor de la palabra empeñada.
 
Ocurre que hay varios puntos a cumplirse en el futuro, que demuestran que su elaboración fue improvisada e irresponsable. A tal punto que en el literal C de las resoluciones tomadas, se expresa que: "El monitoreo del Comité Científico de la CARU comenzará con la planta de Botnia UPM y la desembocadura del Río Gualeguaychú, en el Río Uruguay, seguirá en Argentina con un establecimiento o lugar a elección de la parte uruguaya. A partir de entonces continuará alternativamente en uno u otro país".
 
Es decir que, Uruguay se presentó a la reunión sin haber hecho un estudio serio de la zona a monitorear y especificar concretamente con que establecimiento argentino se continuará el monitoreo. Por otro lado si bien en el numeral 3 del literal B se menciona el número máximo que se podrá ingresar en cada establecimiento,  no se especifica si el monitoreo es interno y con limitaciones , o si será no irrestricto o externo , a juzgar por lo prometido en el día miércoles 4 de agosto por Timerman a los piqueteros subversivos, la intención del colegiado argentino es entrar a UPM con todos los poderes , Timerman hasta se da superpoderes para venir y cerrar la planta de UPM si EL considera que contamina ( ya lo advertí ....CUIDADO CON TIMERMAN).
 
Además no es equitativo a los efectos posteriores monitorear un rio que una planta, pues, supongamos que UPM contamina (cosa que no es real)  y que el río también, por lógica deducción suponemos que los argentinos exigirán el inmediato cierre de UPM y Uruguay ¿que exige?....tapar el río con tierra?.
 
Y si UPM no contamina y el río sí, cosa que ya se sabe, que puede exigir Uruguay en este caso?.
 
El alcance del término "alternativamente",  en una interpretación simple, pues luego de las inspecciones a UPM y la contrainspecciòn anunciada a la desembocadura del Gualeguaychú, bastaría con que Argentina manifestara que no le interesa controlar más nada en Uruguay para que Uruguay deje de tener derecho a controlar las demás industrias contaminantes del lado argentino.
 
No se ha especificado quien laudará en caso de surgir diferencia entre los científicos y/o con la CARU.
 
A tal punto flotó la informalidad en la redacción de estas resoluciones, que en las mismas se refieren a la planta como Botnia.
 
Analizando el literal A, de las resoluciones firmadas, se presenta como muy vago lo referente a la conformación del "Comité Científico", pues no se especifica si los científicos deben contar o no con el aval de los dos gobiernos.
 
Estas resoluciones "huelen a viejo", a algo mal cocinado o recalentado, y eso que aún no han gritado los piqueteros sediciosos.
 
Da la impresión que , como dijera Mujica, este "no es un acuerdo histórico...es de historieta", dentro de 30 días, o antes, leeremos el final de la historieta.      

Jorge Azar-Gómez
Ex representante de Uruguay ante O.N.U.