Nº 27 - año 2010 - 13 de agosto de 2010
   
 
 

 

 

 
   

Sí, es verdad, este será un "agosto caliente" como es tradicional. Un mes invernal en donde se evocan, no siempre en paz, trágicas fechas como la muerte de Líber Arce, el día 14, y la asonada del Filtro, el 24. Sobre ese templar de lonjas, este año se superponen dos procesos que confluyen a caldear el ambiente sindical: la negociación colectiva en marcha y el presupuesto quinquenal en elaboración.

   

Los actos por Líber Arce y por el Filtro evolucionaron de modo distinto. El primero está vigente pues los universitarios siguen recordando a su primer mártir, baleado por un policía en las cercanías de la facultad de Veterinaria en el turbulento agosto de 1968, cuando la rebelión estudiantil conmovía al mundo. El caso del hospital Filtro es diferente pues lo que en principio se rotuló como "la masacre de Jacinto Vera" endilgada a las autoridades de la época (1994), poco a poco se interpreta como el fruto de una asonada fríamente planificada por los tupamaros y la ETA (recuérdense las revelaciones de Jorge Zabalza). Por esa razón, la clásica marcha del Obelisco al Filtro, que rememora el montaje en torno a los tres etarras extraditados, tiene cada vez menos público.

En el plano gremial, agosto se agitará, pero no con un paro general a la antigua, es decir, por un día entero, medida reservada por el Pit-Cnt a gobiernos de partidos tradicionales. Con el Frente Amplio en el poder los paros generales son una gimnasia de horas sin llegar a la suspensión total de actividades por una jornada, esa feroz medida de lucha otrora padecida por nuestro país. Así, el Pit-Cnt aplicará un paro parcial el 19.

A la cabeza del calendario de conflictos están los funcionarios públicos agrupados en COFE que esos sí dejarán de trabajar un día entero -el 26- en reclamo de mejores salarios y en protesta por las amenazas de reformar el Estado que el gobierno de José Mujica les prodiga de continuo. En la educación pública, terreno fértil para la militancia, se anuncian paros escalonados en todas sus ramas, algo que mermará aun más la bajísima cantidad de horas reales de clase que se dictan en Uruguay y no aportará el 6% del PBI que se pide. Los funcionarios del Poder Judicial, del hospital de Clínicas, Aduanas y el Sindicato Médico, anuncian movilizaciones y paros. Y hay otros gremios que están en aprontes.

De este modo, agosto será un mes de prueba para el novel ministro de Economía, Fernando Lorenzo, quien deberá exhibir su capacidad de resistir al chaparrón de presiones para acrecer el gasto. Cinco años atrás, sentado en el mismo sillón, Danilo Astori desencadenó la primera crisis de gabinete cuando advirtió que renunciaría si Tabaré Vázquez cedía ante la presión de los gremios de la educación (entonces pedían el 4.5% del PBI que, dicho sea de paso, no se alcanzó). Dato a recordar es que el componedor de aquel entuerto fue Mujica, a quien se le adjudicó el mérito de revertir la decisión de Astori de abandonar el gobierno.

Sabido es que en el pasado más de un gobernante, al llegar al final de este mes, exclamó aliviado: "¡pasamos agosto!" Esta vez, la duda no es si el gobierno pasa agosto, sino cómo lo pasa.

Fuente: Diario El País, 4 de agosto.

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