Portada » Titular

Vía crucis hacia la resurrección Republicana

24/12/2015 Sin Comentarios

Jaime Mario Trobo

Las elecciones parlamentarias del 6D en Venezuela constituyen un hecho relevante en la historia de aquel País y también en la región. Ha sido trascendente que pese a los contratiempos y los obstáculos artificiales desplegados por la ideología dominante desde hace casi dos décadas, la oposición como resultado de un inteligente proceso de acumulación y la decisión de confrontar directamente con el autoritarismo, ha tenido un amplio e indiscutido respaldo popular. La República ha empezado a mostrar su fisonomía, aunque la desfiguración de su magnitud haya sufrido una disminución persistente en las últimas décadas.

Conocido el resultado electoral, cuando cualquier Gobierno democrático-republicano comenzaría a ordenar sus asuntos para la nueva realidad política, no sólo admitiendo formalmente el mismo sino adaptándose honestamente a él, la reacción del gobierno chavista de Maduro y Cabello fue absolutamente contraria. Como para ganar terreno y pavimentar su ruta de tropelías con el propósito de entorpecer la regularización republicana, luego de “admitir el resultado”, lo que no tuvieron más remedio por la presión interna e internacional de una opinión pública muy atenta, comenzaron a mostrar y desarrollar míseras acciones políticas y de gobierno, que demuestran una grave falta de convicciones democráticas que debe ser analizada con rigor por la comunidad regional, a la luz de los acuerdos sobre cumplimiento de reglas democráticas.

Para señalar las más espectaculares, por la forma que se realizaron y la pretensión que implicaban, la instalación del “parlamento de las Comunas”, en la sala de la Asamblea Nacional ofreciéndosele reunirse cuando quiera y por lo que quiera sin la mínima intervención de las autoridades legítimas que se instalaran el próximo 5 de Enero, si bien formara parte del disparatario político del chavismo en el futuro, constituye hoy día una amenaza gravísima a la paz social, una afrenta incomprensible a la legitimidad del resultado electoral y un perverso instrumento para continuar años de confrontación y negacionismo del único instrumento de concordia que puede tener una sociedad dividida, el dialogo.

Otra, el levantamiento injustificado del receso del la Suprema Corte, para ingresar a hurtadillas un documento de impugnación de más de 20 poderes de Diputados electos por los sectores opositores, con el evidente propósito que una intervención espuria determine la continuidad de la actual Asamblea con mayoría chavista, mas allá del 5 de enero fecha de instalación de la nueva Legislatura, hasta que este recurso no se resuelva.

Otra más, la pretensión de designar en trámite urgentísimo, decenas de magistrados en la órbita del Poder Judicial y otros poderes del estado, sin las mayorías legitimas requeridas y especialmente sin los acuerdos necesarios y consensos imprescindibles para que su magistratura sea ejercida con confianza y reconocimiento ciudadano.

Seguramente un conocedor más avezado de la realidad venezolana podrá encontrar en la lectura del boletín, en las frases de los discursos de Maduro & Cía, en las actitudes de los funcionarios de gobierno comprometidos con el régimen, infinidad de ejemplos que se pueden agregar a los que ofrecimos. Hay un propósito deliberado de intentar desconocer la magnitud del pronunciamiento popular. Esto debe ser denunciado.

De aquí al 5 de enero, y también posteriormente por un buen tiempo, habrá un vía crucis para llegar a la estación de la resurrección republicana en Venezuela. Y no hay duda que los venezolanos serán los que lo van a recorrer y en su proceso ir ganando los espacios necesarios para la reconstrucción democrática. Pero hay también una gran responsabilidad en la comunidad internacional y especialmente la regional. Si estas no están atentas, no interviniendo, pero si advirtiendo de la lectura de la realidad las salidas de cauce a la regularidad democrática exigida por los acuerdos que obligan a todos nuestros estados, en Mercosur, Unasur y OEA, estarán faltando a un principio elemental de la convivencia continental y los estados que caigan en esa falta ofrecerán un flanco para sufrir en el futuro aventuras autoritarias.

Luego del 6D, y finalizado el tiempo de las vacilaciones y condescendencias con los pujos autoritarios que fueron degradando severamente la convivencia venezolana y que han afectado otros países de la región, cabe asumir responsablemente que ese pueblo hermano tiene los derechos que tienen todos los seres humanos y que ningún iluminado tiene derecho a practicar la degradación paulatina de la calidad democrática que lo lleve al enfrentamiento entre hermanos y a la destrucción de su futuro. Y todo esto aunque con su habitual “cantinflesca” el ex Presidente de Uruguay José Mujica amigote del chavismo diga que en Venezuela “hay demasiada democracia”.

En estas horas, nuestros saludos y deseos se nutren de dos factores identificados con la solidaridad y el respeto, Nos deseamos una Feliz Noche Buena que es la del nacimiento, que en este caso sea el de la nueva república en Venezuela y un Feliz Año Nuevo, que en este caso será el primero de una recuperación democrática imprescindible, no solo para Venezuela sino para toda nuestra América.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.