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El gobierno condona, pero no condena

18/12/2015 Sin Comentarios

Jorge Azar Gómez

El Poder Ejecutivo enviará un proyecto de ley al Parlamento para condonar la deuda que Ancap mantiene con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y de esa manera, capitalizar la empresa y maquillar la corrupta administración del hijo de Raul Sendic al frente del organismo

Escribo estas líneas, para tratar de coordinar el pensamiento, entre todos, orientado a la búsqueda de fuertes razones que hagan a un lado la previsible reacción ciudadana de perplejidad ante los abusos de un gobierno recaudador y corrupto.

Vemos que el clientelismo y la complicidad política, es una práctica enviciada y degenerada que se alimenta con dineros públicos que salen de la recaudación impositiva, sumas aportadas por los orientales de a pie pero que son desviadas para favorecer el poder político.

Vázquez y su equipo de gobierno consideran a los ciudadanos como una enorme masa, sumisa, que idolatra al jefe, considerado como un Dios, o que se somete porque necesita algo de él. No piensan, obedecen.

Los integrantes del partido político del gobierno, mediante concesiones de distinto tipo y género, con dinero ajeno y mal habido, tratan de conseguir el apoyo de la gente para mantenerse en el poder, ya sea por el voto, la violencia, o conductas antisociales.

Estas políticas no son sustentables en el tiempo y alteran la organización social, económica y política del país.

Hay empobrecimiento de la ciudadanía; deformación de las instituciones y de la administración publica, y asalto del Estado a manos de un grupo político que propaga la corrupción favoreciendo el clientelismo.

La CAUSA PRIMERA está en la ciudadanía toda que no tiene conciencia del valor de su voto; que no exige el cumplimiento de la ley ni el castigo de los corruptos que llevaron al país a este estado de cosas, que no pide respuestas de los tres poderes del Estado en cuanto a sanciones de leyes necesarias para el bien de la República, y en cuanto a la interpretación, aplicación y cumplimiento de las mismas.

Por otro lado la ciudadanía no termina de tomar conciencia respecto a que los dineros públicos pertenecen a todos, y no al presidente y a los funcionarios de su entorno.

En los años 70, el Profesor Edmundo Narancio, ante el desborde tupamaro que hirió de muerte a las instituciones, sostenía y clamaba por la república y los republicanos: “para reformular la república, hay que volver a formar a los republicanos”.

Todo fue en vano y hoy somos testigos y partícipes de los resultados.

Todos somos cómplices por no separar la paja del trigo en el momento del voto. Es allí donde debemos actuar a efectos de neutralizar y eliminar a incapaces y corruptos.

En las últimas elecciones tuvimos una oportunidad para demostrar nuestra responsabilidad ciudadana. Debimos elegir el mejor entre todos; a quien no estaba salpicado ni sumergido en hechos de corrupción, y que con honestidad y capacidad administre el Estado y haga feliz la vida de sus conciudadanos.

El pueblo no debía haberse guiados por promesas e ilusiones sino que debía haber conocido, aún mas de lo que los conocemos , acerca de la historia de Vázquez y de su entorno.

En política no se debe dar una segunda oportunidad porque con esto estamos perdonando y beneficiando a un funcionario corrupto e ineficiente y castigando a la ciudadanía.

Señor Presidente Vázquez: si Ud. está dispuesto a condonar la deuda de ANCAP sepa que todos somos iguales ante la Ley. Por lo tanto, condone la deuda de TODOS los ciudadanos que son deudores del Estado, los deudores del Banco Hipotecario, los deudores de Impuestos, deudores de Patentes, deudores del Impuesto a Primaria, deudores del BPS, deudores de la DGI, los deudores del BROU, pues todos nosotros hemos dado mucho más por nuestra patria , que los votos que Ud. logró con las la venta de expectativas que hacía el presidente de ANCAP para favorecer a su grupo político, su candidatura y a su partido.

O Ud. decreta una amnistía general para todos los deudores, o bien que pague Sendic y sus cómplices, pues nosotros, los ciudadanos de a pie, advertimos cómo se malversa lo que pagamos por impuestos y tarifas públicas.

Ahora, el presidente, por arte de birlibirloque, saca de su chistera el conejo de la condonación de la deuda de ANCAP, sin condenar la gestión del hijo de Raúl Sendic al frente del organismo y sin pasar los antecedentes a la Justicia, para que sea esta la que decrete si hubo actos delictivos o no en la nefasta gestión.

 

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