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La MUD tiene que empezar a hablar como gobierno

11/12/2015 Sin Comentarios

Por Sofía Torres para Barómetro político

El miembro de la delegación del Partido Nacional de Uruguay, diputado Jaime Trobo,  llegó a Venezuela el miércoles para participar en las elecciones parlamentarias en calidad de acompañante e invitado de la MUD.

Trobo, quien se define como un compañero del camino de la libertad, expresa su satisfacción ante la madurez política de la Alternativa Democrática evidenciada en la edificación de un  “liderazgo cooperativo” y la “identidad de propósitos”.

Considera que la Unidad se enfrenta a molinos de viento, sin embargo no descarta que pueda conquistar, eventualmente, un 60% de la Asamblea Nacional, lo que representaría un cambio ante el cual Unasur tendrá que abandonar su posición de no intervención y la justificación de su inacción.

Trobo aprecia un proceso comicial amañado en su fase de organización y ofrece un análisis de la actuación de la comunidad internacional, especialmente la suramericana, frente a los resultados del 6D.

Destaca que la plataforma opositora ha acumulado fuerzas para hacer valer su voz en el exterior y si domina el parlamento ya no tendrá que rogar la atención de los presidentes para reclamar espacios políticos.

¿Qué funciones ha venido a cumplir en el marco del proceso electoral venezolano?

El gobierno chavista para desligarse del mundo exterior ha suprimido las categorías lógicas de los procesos electorales. El observador en América y el mundo es un individuo al que se le reconocen ciertas potestades y garantías para que pueda actuar, viendo la realidad y transmitiéndola. Nosotros somos acompañantes, la nueva categoría que se creó aquí y que no existe en la ley electoral.

Me defino mucho más que como un observador y un acompañante como un compañero del camino de la libertad. No queremos importunar ni molestar, estamos porque nos han dicho que es muy importante que así sea. Nos sentimos cómodos gracias a los anfitriones que nos han invitado, la MUD.

 Venimos además en calidad de parlamentarios de nuestros países, Venezuela no puede olvidar que integra organismos regionales que nos comprenden a nosotros también, Mercosur, Unasur, el Sistema Interamericano, pese a  que ha querido excluirse de éste.

Desde la perspectiva política hemos aprendido lo que han hecho las izquierdas, en la MUD y en Venezuela hay demócratas republicanos de izquierda que están en contra del gobierno. El Socialismo del Siglo XXI y el Foro de Sao Paulo  son espacios políticos ideológicos que han querido crear la idea de que los únicos que tienen derecho a opinar son ellos. Eso ha pasado regularmente en Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Argentina, Brasil y en Uruguay, que aunque es más pequeño da a veces la sensación de ser un país más amalgamado. Es cierto, en mi país nadie me prohíbe hablar pero tengo la  impresión de que  algunos gobernantes desearían lo contrario.

¿Ha podido desempeñar su papel como acompañante?

Hasta ahora sí. Tenemos por delante las horas más importantes, conozco de elecciones, he sido reelecto al parlamento seis veces, sé que las 48  ó 72 horas antes de la elección son las más críticas, incluso el domingo y después del cierre de las mesas de votación, cuando se analizan los datos. Tenemos que mirar la página entera, apenas miramos el inicio de ella.

 La delegación que integro que es la del Partido Nacional de Uruguay es la más grande de cualquier partido político del  mundo que viene a estas elecciones, somos 13 legisladores y cada uno se pagó su boleto, dispuestos a venir a cooperar y encantados de tener contacto con los líderes y conocer la realidad venezolana in situ.

¿Cómo evalúa el proceso electoral del 6D?

Me ha causado una gran satisfacción la madurez del sector político de la oposición que ha asumido este liderazgo cooperativo, una identidad de propósitos, han sabido precisar los mínimos comunes denominadores que para  enfrentar una dictadura son muy importantes. La Mesa de la Unidad es un éxito y lo es después de un largo tiempo porque estuvo sometida a muchas presiones y liderazgos personales que son por suerte muchos, eso genera problemas, pues hay competencia.

Que Venezuela haya  logrado producir liderazgos en estos tiempos demuestra que tiene un sector de ciudadanos interesados en la política con una visión republicana y democrática que tiene mucho valor hacia al futuro por lo que ocurrirá después. Hay que pensar en eso que es algo complejo.

Es una elección Taimada. Taimada es una palabra que se usa en el Río de La Plata para definir a un individuo de mala fe. El Presidente es taimado, hay mucha mala fe en la organización de esta jornada. He profundizado en la adjudicación de bancas a los distintos distritos electorales, tengo claro que donde gana la Unidad probablemente la relación entre el voto y el parlamentario es menor que en otros.

Sé que el 60 ó 70% de los ciudadanos votarán por la MUD y se logrará  el 57%,  eventualmente, el 60% de la Asamblea, eso revela que ha habido una intención en trampear la elección, si uno va al documento de la OEA con mucha precisión se definen todos los temas que se pueden poner en discusión y que ha generado el gobierno para estos comicios.

Debo decir que es un ambiente complicado, de muchas dificultades, no el lógico para una instancia electoral donde todos los que compiten tienen que ejercer los mismos derechos y  tener garantías para practicar las mismas actividades. A veces uno escucha que el sistema venezolano es tecnológicamente avanzado y muy seguro y que  nadie puede dudar que no hay trampa, pero la trampa se puede hacer antes impidiendo la publicidad, modificando los circuitos, encarcelando candidatos, en discursos presidenciales despreciando la participación de ciudadanos que no son del mismo partido.

Es una elección trampeada y a pesar de eso hay coraje, decisión, capacidad y frialdad para tomar decisiones con todo lo que se está sufriendo, hay inteligencia al servicio de que las cosas salgan bien.

¿Qué diferencias observa entre este proceso electoral y otros que haya presenciado en la región?

Esta es una elección amañada. Me cuesta pensar en el desarrollo de una campaña con paz interior con todos los estímulos negativos que hay desde afuera. Veo coraje y lo personifico en las mujeres, cuando ellas toman la delantera y agarran la bandera es porque ya no falta nada. Las venezolanas son admirables.

La MUD lucha contra molinos de viento, pero en esta novela es posible derrotarlos.

¿Cómo incidirá la comunidad internacional en los resultados electorales del 6D?

Hay Latinoamérica o hay América, son las únicas categorizaciones que se puedan hacer, no hay una geopolítica suramericana que incluya a México, eso tiene relación con la vieja diferencia entre México y Brasil, quién lidera y quién no lidera.   Pero pensando en términos suramericanos creo que la comunidad suramericana tiene un gran deber con Venezuela, con su pueblo.

A veces los gobiernos, sobre todo cuando son ideológicos, tienden a pensar que uno tiene que tener mucho cuidado con lo que hace respecto de un Estado y no respecto de un pueblo. Cuando se dice no intervenir en los asuntos internos de Venezuela porque la ley internacional así lo indica, eso no nos puede impedir opinar sobre su realidad política, sobre los derechos, la república, el cumplimiento de  los instrumento internacionales: la carta de la OEA, Mercosur, Unasur y los documentos que se supone firman los presidentes cuando se celebran esas reuniones maravillosas y después no se cumplen.

Hay aspectos de los compromisos internacionales que son asuntos internos hasta el momento en que el país no los asume, de ahí en adelante pasan a ser asuntos comunes. Un país es soberano de firmar o no un tratado y las cláusulas que tiene.

Hay una gran deuda de los países suramericanos y luego de los latinoamericanos. No tengo duda de que esa deuda resulta de la presencia de afines a Chávez, como es el caso del gobierno de Cuba, Brasil y Argentina -que tienen intereses políticos y económicos- , Ecuador, Nicaragua, Bolivia. Quiénes en la comunidad regional pueden tener una actitud de independencia: el eje del Pacífico, Chile, Colombia  y pare de contar, nos quedamos sin países.

El 6D es un día bueno, porque esa comunidad de la que hablo y de la que soy tan crítico va a tener que asumir que hay unos resultados, un gobierno bicéfalo, no porque la Asamblea haga lo que debe hacer o se le arrebaten poderes al Presidente, simplemente habrá un parlamento no afín al gobierno y como tal el país en su representación exterior tendrá que actuar con mucha prudencia y los presidentes de los países vecinos también deberán hacerlo,  el signo político habrá cambiado.

Quizás hay incertidumbre política, lo peor no ha pasado en cuanto a momentos de tensión, pero la oposición ha acumulado fuerzas suficientes para que su voz sea escuchada a nivel internacional.  Les he dicho a mis amigos que la MUD tiene que empezar a hablar como gobierno, al tener una posición de relevancia en la Asamblea ya no se le pedirá o rogará a los mandatarios nacionales que le presten atención para reclamar espacios,  asentará su opinión.

Si bien las relaciones exteriores las lleva el Poder Ejecutivo como dice la Constitución de cualquiera de nuestros países, tiene que conocerse formal y solemnemente  la opinión del partido de oposición que domine la Asamblea.

¿Cuál será el efecto del informe que realizarán los acompañantes tras las elecciones?

Formularemos los informes para nuestros partidos,  para las organizaciones internacionales que integramos, el Partido Nacional de Uruguay  está vinculado a la Organización Demócrata Cristiana de América y a la Unión de Partidos Latinoamericanos. También presentaremos las observaciones a nuestro gobierno, si bien venimos como delegados del Partido Nacional somos todos parlamentarios y haremos sendos documentos, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados para queden en los anales parlamentarios.

¿La Unasur nació como una alternativa a la OEA, eso sigue siendo así?

No. Celag quizás nació como una alternativa a la OEA, porque Celag es Latinoamérica y el Caribe y la fobia de cierta izquierda, dígase del Socialismo del Siglo XXI y el Foro de Sao Paulo es Los Estados Unidos, desearían un gran acuerdo de todos en contra de éste y no nos damos cuenta que detrás de Estados Unidos está Canadá que es un gran país, amante de la paz y que deberíamos potenciar las relaciones que tenemos con ellos. No contemplamos que México también es un gran país y no podemos entrar en la disputa de Brasil y México a ver quién es el líder de la región incluyendo por supuesto a Estados Unidos en ese debate.

Conocí los primeros pasos de Unasur, el ministro Jobim, impugnado por Maduro para que no viniera como líder de la delegación de Unasur, fue el que salió a vender el proyecto del organismo en nombre de Brasil a todos los parlamentarios en la región. En Uruguay nos hizo saber que había un gran propósito en generar una alianza en América del Sur. Su discurso en ese momento estaba fuertemente ligado al tema  de la defensa, hablaba de la caducidad del Tratado de Río y la necesidad de crear un mecanismo de cooperación.

Chávez estuvo detrás de esa idea porque quería tener influencia en las decisiones del ámbito regional. Argentina, Brasil y Venezuela terminaban siendo los países de Suramérica que por su volumen, economía y peso político, tenían mayor relevancia, entonces él se sentaba en la mesa de los grandes jugadores. Brasil fue funcional a eso, la política exterior de Marco Aurélio García fue concebir un Brasil muy fuerte que obligara a los demás.

Si en Venezuela hay un cambio político Unasur tendrá que adaptarse y abandonar esa posición de no intervenir y justificar su inacción.

¿Cuál es su apreciación del intercambio entre Almagro y Maduro?

Almagro ha entendido su rol, que hoy en día no puede conceder sobre todo en la visión jurídica política al atropello. Ha sido muy valiente y se lo van a querer cobrar muy caro a futuro, el hecho de haber enfrentado a Maduro, a quien no enfrentan por temor a que diga cualquier cosa, porque es capaz de decirla.

Esto tiene una historia, una razón, una lógica. Cuba tuvo durante 60 años una dictadura por una gran diplomacia e inteligencia, eso la ha hecho actuar del mismo modo en todo el mundo y con un solo objetivo. Han tenido un arma muy fuerte en su estrategia: el asesinato de la reputación. Al adversario hay que destruirle la reputación, tiene que ser corrupto, despreciable, fascista, contrarrevolucionario, vende patria, que los jubilados no cobren y que la gente no tenga vivienda por su culpa.

Maduro lo hace por orden de los cubanos, le dicen que no hable de razones, que insulte y descalifique, baje al quinto infierno y hable lo peor de su adversario, le creerán  y si no lo creen, lo van a escuchar.

Maduro uso esa táctica con Almagro pensando que éste iba a arrugar y más bien no arrugó, echó para adelante.

Tuve discusiones con Almagro por la política exterior de Uruguay y  la relación con el gobierno de Chávez, ahora lo aplaudo, respaldo y lo desagravio porque es digno del cargo que está ocupando y actúa apegado a la Carta Interamericana que es la que todos tenemos que defender.

@soficarol21

Fuente: http://barometropolitico.com/2015/12/04/jaime-trobo-la-mud-tiene-que-empezar-a-hablar-como-gobierno/

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