Portada » Destacado

Todas las comparaciones son odiosas

15/05/2015 Sin Comentarios

Ricardo Puglia

Todas las comparaciones son odiosas. No obstante, en casi todas las actividades humanas, comerciales, industriales, financieras, etc., se adopta como criterio de análisis, la comparación de indicadores. Los de salud, educación y otros tanto de un país comparado con otro. Se elaboran índices, por ejemplo, de corrupción, para ubicar en una escala del 1 al 100 al país menos y más corrupto en el universo de países con el objetivo de que los inversores conozcan el grado de corrupción a la hora de efectuar negocios.
Uno de los indicadores más conocidos por la mayoría de las personas, es el índice Big Mac que mide el poder de compra de cada país basado en el precio de una hamburguesa.

Ahora bien, en macroeconomía es habitual oír hablar del déficit fiscal, del porcentaje de crecimiento esperado del PIB, del índice de endeudamiento y de tantos otros indicadores manejados por la prensa económica y financiera que determinan muchas veces los riesgos a que los empresarios se exponen al efectuar inversiones o desarrollar negocios en una economía.

Sin embargo, a pesar de los índices o indicadores macroeconómicos, hay elementos que estos no consideran a la hora de su comparación. Brasil, Argentina y Uruguay están inmersos en un nuevo ciclo económico donde podemos observar que casi todos los indicadores tienden a la baja excepto la evolución del tipo de cambio.

Así, se habla que la economía de Brasil crecerá por debajo del 1% y la de Uruguay en algo menos que 3,5% durante 2015. Aquí los economistas se refieren al crecimiento respecto al PIB (Producto Interno Bruto), o sea, a la suma de todos los valores de los bienes y servicios producidos en un país en un año.

En 2014 el PIB de Brasil, o la riqueza generada por la economía brasilera fue de US$ 1.73 trillones (10^12), mientras que en Uruguay fue de US$ 55.164 millones (10^6). Si la economía brasilera creciera un 1% en 2015, significaría la creación de riqueza adicional por US$ 17.300 millones y en Uruguay el crecimiento de 3.5% en el mismo período sería de US$ 1.931 millones, equivalentes casi al déficit fiscal de Uruguay de 2014 por US$ 1.876 millones.

Nuestro crecimiento mayor en términos relativos del PIB comparados con Brasil pueden llevarnos a pensar que estamos mejor, no obstante, la creación de riqueza de Uruguay apenas llegaría al 11% de la que generará Brasil al crecer un 1%, o sea, Brasil generará riqueza adicional por US$ 15.369 millones en más que Uruguay.

Para tener una idea acabada de cómo está nuestra economía respecto a los vecinos es necesario también conocer los números o valores absolutos de cada indicador. Obviamente, si consideramos los habitantes de cada país obtenemos otros indicadores que nos pueden aún confundir más como el PIB per cápita u otros relacionados, cuando en general se los toma como una población distribuida uniformemente a lo largo y ancho de cada país sin considerar los PIB´s regionales y su población.

Las comparaciones en economía pueden ser útiles, pero es bueno tener en cuenta los valores absolutos para darnos cuenta del real tamaño de una variable. También importa, la velocidad de reacción que una economía puede tener respecto a otra y su estructura productiva ya que no es lo mismo compara una economía con una base netamente agropecuaria con una economía industrial, extractiva y de agro-negocios.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.