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Votar a Lacalle Pou terminar con la impunidad de las mayorías

28/11/2014 Sin Comentarios

Entrevista, En Perspectiva, radio El Espectador. Ver la entrevista completa acá

Javier García: Lacalle Pou tuvo que enfrentarse a “una máquina de poder puesta al servicio de un partido político”

“Vamos a ver el domingo el resultado. En números gruesos, sin entrar en el resultado final, que no conoceremos hasta el domingo, la mitad del país –un poquitito menos según los resultados de octubre, el 48%–, que fue sostenida desde la Presidencia de la República, desde el poder del Estado, ministerios, empresas públicas. Decenas de millones de dólares suyos, de la audiencia, puestos al servicio de una candidatura política, atrás de ministerios, empresas públicas, de todo el aparato político y mediático del Estado. Eso contra un partido político“.

Javier García también declaró a En Perspectiva que ellos construyeron “un proyecto político, que terminó siendo el más votado de todo el Uruguay, liderado por un diputado” que tuvo que enfrentarse a “una maquinaria de poder dirigida desde el Estado, que destina una catarata ilimitada de recursos económicos, de recursos mediáticos, de poder estatal.

Un presidente que lidera, porque el presidente Mujica lideró la campaña electoral, que sale a los medios y trata de “alma podrida” a un candidato del partido que compite, y que atrás de ese agravio pone todo el poder del Estado, decenas de millones de dólares. Usted prende la televisión y hay que escapar a los anuncios del Ministerio de Vivienda, del Banco República, no queda sello público que no haya hecho campaña. Con su plata.

Nosotros competimos desde nuestro partido político, el PN, con Luis Lacalle Pou como candidato y Jorge Larrañaga como vice. Pero Luis, exdiputado, contra todo el aparato, una máquina de poder puesta al servicio de un partido político. Desde la época de la influencia directriz, a principios del siglo XX, no se veía eso. Y eso que los medios de comunicación han cambiado bastante. Y la plata del Estado también“.

Un nuevo protagonista en el sistema político uruguayo ha nacido y eso queda más alla del resultado

‘Eso es innegable, nadie en el sistema político puede creer que Luis ha construido un espacio político en virtud de su cédula de identidad. Lo ha construido a partir de sus aciertos, de su camino político, de su trabajo. Eso es una cosa reconocida por todo el mundo, compartan o no el camino.

Y me parece que el sello identitario de este proceso político es el pluralismo. El mismo pluralismo que predicamos para afuera lo ejercemos adentro. Construimos un espacio político que es plural, en el que hay herreristas, hay wilsonistas, hay otros que ni una ni otra cosa, son simplemente adherentes o blancos por definición. O provenientes del FA. Graciela Bianchi no es ni herrerista ni wilsonista, Pablo da Silveira tiene un origen democratacristiano, Álvaro Garcé no sé qué origen tiene, Azucena Arbeleche tampoco sé qué origen tiene, aunque la familia es nacionalista. La pluralidad.

Está bueno reconocer estas cosas, no hay que tratar de disminuirlas. ¿Por qué el éxito político –en este caso, puede ser el éxito comercial, el éxito profesional– siempre se pone en duda, siempre se cuestiona? ¿Por qué no empezamos a reconocer en Uruguay que en este país es posible ser exitoso y ello es parte del esfuerzo personal y no del regalo o la herencia de nadie?“

Cotelo: Pero pensando en el balotaje. Que la gente vote a Lacalle Pou presidente ¿para qué?, para que funcione ¿qué cosa?

“Porque en estos años las mayorías de un partido político pusieron arriba de la mesa la impunidad política. Y este partido político, con sus mayorías en su bolsillo, creyó que podía hacer lo que quería. Usted me podrá decir que sacaron los votos, y eso es así, pero como le dije, los dirigentes estamos para dirigir, y esto está mal. Por más que haya habido más votos del otro lado, sigo pensado que esto está mal.

La invitación es a recobrar un diálogo político, a decir “yo no hago lo que quiero”. Yo no voto la ley de marihuana pensando que es una buena ley contra la opinión mayoritaria de todo el Uruguay, y termino en esta cosa inaplicable, un engendro, que vienen y la aplauden de afuera porque no la ejecutan, el pato lo pagamos nosotros. O las leyes inconstitucionales.

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