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Una decisión que se impone

21/11/2014 Sin Comentarios

Michael S. Castleton- Bridger

Los uruguayos estamos terminando la maratón electoral a nivel nacional que cada cinco años nos imponemos.

El año venidero terminaremos finalmente la renovación de autoridades de la nación que por cinco años regirán los destinos de todos nosotros.

El año que viene deberemos elegir los intendentes municipales de todos los departamentos de nuestra República.

Todas las intendencias tienen temas importantes por definir, de eso no puede haber duda, que la caminaría, que el alumbrado, que las policlínicas y tantas otros aspectos atinentes a la vida diaria de la ciudadanía y su vida en sociedad.

Montevideo por cierto debe agregar a los problemas normales de una gestión municipal los serios problemas financieros que veinticinco años de gestión frenteamplista dejarán como herencia maldita. Cientos de millones de dólares de deudas, un gremio omnipotente que fomenta el despilfarro, la ineficiencia y una ciudad en muy mal estado desde el punto de vista de su infraestructura con servicios municipales que dan vergüenza.

Hay, fuera de los dramas mencionados, un tema que les es muy caro a muchos montevideanos que debe resolverse de alguna manera lógica y que favorezca los intereses de la capital.

Me refiero al destino de la estación central de ferrocarril Gral. Artigas.

Desconozco cual es la situación documental y dominial de tan emblemático edificio, obra hermosa del Ing. Andreoni que marcó una época, marcó a generaciones de orientales y marca aún hoy toda una zona de nuestra ciudad.

El que escribe tuvo el honor de presidir la empresa ferroviaria A.F.E. ya hace unos años e intentamos licitar ese edifico tan hermoso para darle un destino digno y conservarlo al nivel que merece el edificio y su entorno.

Hoy es un juntadero de ratas y baño para cuanto indeseable que ande en la vuelta y sospecho aunque sin comprobarlo in situ, residencia de unos cuantos montevideanos que viven en la calle.

Esto es una vergüenza y un atentado al los valores urbanísticos de la ciudad de Montevideo.

Hay como siempre nostalgiosos que defienden la vuelta de ese edificio a su destino original de estación ferroviaria, pero, un pequeño detalle, no hay ni remotamente demanda para ello con el nivel de actividad ferroviaria de pasajeros actual y razonablemente previsible en el futuro.

El destino lógico para esa estación y ya sabiendo las críticas que recibiré por estas afirmaciones, es la de terminal de autobuses, concretamente las líneas que van para el oeste y norte del país.

Esto descongestionaría la zona de Tres Cruces sin duda beneficiando la calidad de vida en esa zona aunque desde esa terminal se seguirían atendiendo todas las frecuencias del este del país.

La ex -estación central así concentraría las líneas restantes de omnibuses e incluso la terminal que existe hoy en la rambla portuaria permitiendo la construcción de un parque lineal a lo largo de esa rambla casi hasta el mercado del puerto embelleciendo sin duda toda esa zona de la capital.

La estación central en sí bien podría contener una zona de actividades culturales y comerciales sin perjuicio de su rol como terminal de buses.

Se deberían estudiar cuidadosamente los flujos de tránsito adaptando la calle Paraguay y la Avenida Rondeau y la propia Avenida del Libertador a los cambios que indudablemente se generarían por el flujo de buses en la rambla portuaria.

También se debería prever la existencia de un sistema de buses o mini -buses conectando las dos terminales para habilitar las conexiones que mucha gente realiza hoy en la terminal Tres Cruces.

La Intendencia debería asegurarse el soporte técnico necesario para evitar otro fiasco como el absurdo y costosísimo corredor Garzón, desgraciada experiencia realizada por gente inepta que también deberá corregirse oportunamente.

El tema es que la ex -estación central no puede ni debe seguir así , una verdadera bichera a cuatro cuadras del centro de la ciudad , una total falta de respeto a su condición de ícono arquitectónico de nuestra capital.

La verdad que el estado actual de la estación Gral. Artigas es un ejemplo palmario de lo que es la gestión del Frente Amplio en nuestra ciudad y un claro ejemplo de como no se deben hacer las cosas  en materia de urbanismo.

Ya es tiempo de hacer justicia con el Ing. Andreoni, nuestra ciudad y los recuerdos de la gran mayoría de los montevideanos.

Ya es tiempo de enmendar lo que es sin duda alguna una afrenta a la memoria de de nuestro máximo prócer nacional.

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