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Adiós Uruguay

07/11/2014 Sin Comentarios

Lorenzo Roncari

Análisis del gobierno actual de Uruguay por un italiano. 
 
Soy de nacionalidad italiana, aunque me fui de Italia en el 1961 y vivido en 18 países del mundo por mi trabajo en la banca internacional. Viví en África, Asia, Europa, Oceanía, América del Norte y del Sur y los últimos diez año del 1998 al 2008 en Albania, donde contribuí al desarrollo del sistema bancario después de la nefasta paréntesis comunista, y donde fui también Cónsul Honorario de Uruguay.

Me fui en Mayo de este año del Uruguay y ahora soy residente de Panamá aprovechando de las condiciones inmejorables que proporciona a  los jubilados y a la gente en general. Panamá considera los jubilados como una exportación de bienes y servicios en cuanto el jubilado solo gasta y se viene del exterior mejor y les otorga muchas facilidades a empezar del descuento del 25% en la tarifas eléctricas, 20% en cuentas de medicinas y hospitales, exención de impuestos por 20 años si compra una casa nueva o la reforma, descuento del 20% en todos los restaurantes y pasajes aéreos y otras cosas más demasiadas largas para mencionar ahora.

Siempre amé Uruguay y fui también Cónsul Honorario por ocho años representando el país al exterior con mucho orgullo.

Veo el declino pavoroso del país y su destino terrible.

Sigo los acontecimientos y veo el desastre que a diario está destrozando lo que fue uno de los mejores países de América del Sur.

Antes de irme escribí las razones de mi decisión y la quiero compartir con Ustedes.

 
Adiós Uruguay 


En 1981 vine a Montevideo por la primera vez.  Me gustó el país, la gente muy amable, había cultura, educación, seguridad, un buen clima, buena conexiones aéreas y una plaza bancaria internacional. Compré una casa con un mutuo y me quedé  por tres años. Después por mi trabajo en la banca internacional me mudé a varios países, pero siempre mantuve la casa y volví definitivamente en el 2009 debido a que me había jubilado después de 52 años de trabajo.

Vendí la primera casa compré otra y pensé asentarme definitivamente.
 
Infelizmente al comienzo del 2005 el país había cambiado. Con el gobierno del Frente Amplio empezó una decadencia ética y moral siempre más honda.
 
El Presidente de la Republica y el Vice Presiente actuales en televisión dijeron que no iban a cambiar la ley de caducidad confirmada por un referéndum y un plebiscito y después, una vez elegidos, el primero firmó el cambio y el segundo la votó en el Parlamento, ambos aprobando una ley inconstitucional.
 
Este fue el momento que empecé a preocuparme. No había más amparo a la Constitución.

Vino también el decreto que permitía a los huelguistas ocupar la propiedad privada como medida de huelga, en contra de todo derecho privado. Además se hizo una ley retroactiva para poner el Gobierno delante de los acreedores de PLUNA.

No había más el amparo del código civil y penal. 
La primera senadora de la Republica, después que los Jueces de la Corte Supremaconcluyeron que la ley que cambiaba la ley de caducidad era inconstitucional, declaró que había que hacerle un juicio político a los jueces, en puro estilo estalinista y el presidente mismo indicó en televisión que lo político prima sobre lo jurídico.

Así que en práctica no existe más la justicia de acuerdo al código civil o penal y a la Constitución, vale solo la pertenencia a un partido, el Frente Amplio.
 
Es claro además que el gobierno no manda. La que manda en el país es la mesa política del frente Amplio, constituida por personas no elegidas por el pueblo. Son elegidas por el partido comunista y por el MPP.   
 
Los sindicatos y la mesa política dirigen el país.
 
En el 2005 se promulgaron dos leyes, de la Educación y de la Salud que fueron un desastre total. Los resultados están a la vista y tenemos ejemplos todos los días de esto.

La política exterior es insistir en un Mercosur que no funcionó ni funciona económicamente ni políticamente y mantener amistades con los países como Irán rechazados por la mayorías de los países civiles de todo el mundo para no hablar de la sumisión a Argentina que nos provoca solo danos y problemas sin fin. El último infame acto de traicionar Paraguay que actuó conforme a su Constitución, para apoyar a Venezuela que de su Constitución se burla continuamente, confirmó la traición que se hizo en el 1865 solo para obedecer a Argentina y Brasil tirando a la basura años de buena política internacional. 
Se gasta dinero publico, de los que pagamos impuestos, en financiar a ALUR, a la fábrica de vidrio, a Metzen y Sena, a PLUNA, y no se crean nuevas escuelas ni se arreglan las en ruina como se prometió. Cuantas escuelas se hubieron creado con estas sumas millonarias que van a un número relativamente bajo de trabajadores fieles al partido.

No hay más seguridad
 
El ministro del interior, ex tupamaro (conocido por su agresividad y dureza cuando los tupamaros luchaban contra la democracia allá por los  ’60), no puede o no quiere frenar la delincuencia que se apoderó de la ciudad ni respalda la policía que depende de él. Hay prácticamente un homicidio por día en Montevideo, y el año pasado hubo más de 19.000 crímenes, casi uno cada dos horas.

Se inventó el MIDES, con casi 700.000 participantes equivalente a 21% de la población y 54% de la fuerza laboral. Las chiquilinas de 13 y 14 años son embarazadas para cobrar los subsidios. Así no hay economía que aguante y el ministro Olesker quiere más de esto.

Estamos en la vía a la cubanización del  país. Se incentiva el no trabajar y se ayuda a la gente para que no trabaje. El país está dividido en dos: la gente que trabaja para vivir y la gente que vota para vivir. Se tomaron más de 21.000 empleados públicos para aumentar el número de votantes a favor del FA.

Si sumamos los empleados de las empresas monopólicas, Ancap, Antel, UTE, OSE, los empleados de los Ministerios y demás empleados públicos no hay ni abrá manera que la oposición gane ninguna elección nacional. No puede luchar en contra de un sistema que paga la gente sin trabajar, que alienta el no trabajo y automáticamente la delincuencia.

No se puede competir contra un sistema que regala las cosas.

El atractivo de los regalos es demasiado fuerte. Porque los desempleados tienen que buscar trabajo si es más fácil cobrar el seguro de paro o recibir el dinero del MIDES y trabajar en negro? Así se desincentiva toda gana de buscar empleo y de mejorarse.

El ministro Olesker pasa los números de los pobres a los que están ahora sobre la línea de la pobreza solo porque reciben la plata del Estado. Mitad de la población no tiene ningún interés en que el país progrese, no le importa los impuestos que no pagan o crear un trabajo, lo que le importa es el dinero gratis y viene todos los meses del MIDES.
 
Este sistema naturalmente tiene un límite.

Las leyes económicas son inmutables en el tiempo y si se gasta más de lo que se produce inevitablemente se va a la bancarrota. Yo en mi vida alrededor el mundo y trabajando en 18 países en Asia, Europa, Norte y Sud América y Oceanía, nunca vi un pobre que da trabajo a otros y crea riqueza y siempre vi en los países ex social-comunistas una debacle económico financiaría y de valores morales y éticos que llevaron los países a la ruina. 
 
Uruguay está ahora en este camino y el camino se está acelerando.

Yo amé demasiado Uruguay para participar en este destino. Soy extranjero y huésped en el país y naturalmente no tengo ningún derecho a protestar pero tampoco estoy obligado a quedarme. En mi pequeñísima contribución al país daba trabajo a  cuatro personas, pagaba alrededor de 600.000 pesos anuales en impuestos, BPS, IMM y varios, tres veces más de los 200.000 originales en el 2008. Ahora me voy a otro país y el Estado no recibirá más estas contribuciones, los cuatro empleados van al seguro de paro y el Estado en vez de recibir dinero lo va a gastar para ellos. Esto en un país no es nada, pero un país es la suma de todas las familias y si siguen estas políticas económicas financieras la ruina es cierta.

Con el Frente Amplio, las compañías monopólicas del Estado pierden plata, incluido los casinos y la compañía de petróleo, caso único en el mundo,  y la única que gana plata es la telefónica, que en vez que cumplir con su tarea de comunicar bien se pone a construir arenas deportivas por razones políticas.

El gobierno duplicó  la deuda externa, en un periodo de bonanza nunca visto, mantiene un atraso cambiario que va llevando el país a la ruina, penalizando los exportadores, los únicos que llevan adelante el país, ya no controla la inflación, está pagando intereses absurdos (que vienen de los impuestos) para sacar pesos del mercado, pesos que el mismo emite, y ahora piensan en los almacenes del pueblo y el frigorífico nacional otros emprendimientos que fallaron en cualquier país del mundo. 
 
Pero es claro que en las últimas elecciones la mayoría votó por el inmovilismo económico, la falta de responsabilidad, los favores políticos, la incompetencia, la estancada de la economía y la plata fácil del MIDES.

La mayoría votó con las emociones, por la lucha de clase, el odio al éxito y a la superación personal. El voto a favor de la famosa “heladera” para la alcaldía de la IMM de Montevideo lo demuestra, como demuestra el desprecio que tienen los dirigentes del Frente Amplio por la gente que vota por ellos.

Si después de más de 20 años de gobierno frentista en la IMM, que ni siquiera puede levantar la basura, y dos periodos de gobierno nacional, se sigue votando para la continuidad que esperanza hay para el futuro?
 
Adiós Uruguay.

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