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Presentación del programa de gobierno del Partido Nacional

19/09/2014 Sin Comentarios

Cobertura diario El Páis

Emergencia en seguridad y educación

Así como en 2005 había una “emergencia social” que “por suerte” se superó, ahora hay otras dos “emergencias”, advirtió ayer Luis Lacalle Pou: en educación y en seguridad humana. Solucionarlas es “lo que se reclama en estos tiempos”.

Cientos de personas se acercaron anoche a Kibón al acto de presentación del programa del Partido Nacional, el último en unificar sus ideas tras las elecciones internas. Había más jóvenes de los que se suelen ver en otros eventos partidarios (y se hicieron notar con cumbia y banderas a la entrada), pero sobre todo había decenas de rostros ajenos a la militancia: gente que al salir del trabajo, aún con traje de oficina, fue a escuchar lo que planean hacer los blancos si ganan.

Generalmente evita los discursos largos, pero esta vez, seguramente porfiado en que se lo deje de acusar de ser “solo marketing”, se dio permiso y habló más de una hora sobre sus propuestas. En un repaso minucioso por su “agenda de gobierno”, Lacalle Pou se detuvo especialmente en seguridad y en educación, áreas sobre las que puso un tono de alarma.

“En 2005 el gobierno del Frente Amplio vio acertadamente que había una emergencia social”, valoró el candidato blanco, y recordó que su partido apoyó la creación del Ministerio de Desarrollo Social para subsanar aquella situación. Ahora, y “por suerte”, la “fractura social” ya no es tal. “Esos tiempos han cambiado. Ahora hay una emergencia educativa y una emergencia en seguridad humana”, afirmó.

El calificativo le dio pie a anunciar que si es presidente, serán los representantes “electos por el pueblo” los que tomarán las riendas de la educación. También habló de “insistir en evaluaciones periódicas”, tanto para alumnos como para docentes y centros de estudio. Reiteró que eliminará la potestad de pasar de grado a estudiantes que no hayan aprendido lo suficiente.

Más tiempo le dedicó a la emergencia que, según él, existe en el campo de la “seguridad humana”. Bajo ese paraguas Lacalle Pou incluye no solo la seguridad pública, sino también los suicidios, las adicciones y los siniestros de tránsito. Sobre estos últimos, reflexionó: “No nos podemos dar el lujo de que sea la primera causa de muerte de los menores de 30 años”.

Pero la referencia a la seguridad pública fue la que se llevó más aplausos, especialmente cuando dijo que el ministro del Interior “debe ser el primer policía, cuidarla, respetarla, corregirla”. Reconoció que en el partido hay disenso sobre qué aspectos del Código del Niño y del Código Penal modificar, pero advirtió que sí coinciden en la necesidad de introducir cambios en la normativa para combatir la delincuencia.

“Estas dos emergencias son las que más reclama el ciudadano en estos tiempos”, planteó entonces el presidenciable. Eso no significa que los demás temas no sean importantes, porque, como ha repetido cual eslogan, “no hay causa chica o causa grande, sino causa justa o causa injusta”.

“¿Ni una buena?”.

Antes de Lacalle habló Pablo da Silveira, el jefe de contenidos programáticos de la campaña del candidato blanco. Esta vez Da Silveira dejó de lado su carácter de especialista. En un tono serio y académico optó por un discurso más político que el de los políticos que le siguieron.

Se refirió a las críticas sobre “falta de programa” que aquejaban a los blancos desde todo el espectro político. Recordó, con ironía, que los acusaron de tener un “programa cortito” porque el 26 de julio, en la Convención Nacional, presentaron una serie de “lineamientos estratégicos” a los que habían llegado en acuerdo con el sector del candidato a vicepresidente Jorge Larrañaga. A aquellos acusadores los tildó de “falsos inteligentes”.

“No piensen que a partir de ahora desaparecen las críticas. Van a decir que les copiamos, o que las propuestas son malas”, advirtió a quienes lo escuchaban con el libro de 187 páginas en sus manos.

Entonces apuntó sus dardos contra el vicepresidente Danilo Astori, que la semana pasada dijo que no ha leído “ni una idea buena” de la oposición para aplicar en la economía. “¿Ni una? ¿A pesar del déficit que está por las nubes? ¿A pesar de Pluna? ¿No tiene nada que aprender de los demás?”, cuestionó el filósofo. Y continuó: “¿A quién deja mal el contador Astori? ¿A la oposición o a la cultura política que representa?”. Finalmente remató: “Sepan que va a haber ataques. No se sientan tocados por eso”.

Pocos cambios.

Tal como acostumbra hacer, Lacalle acomodó tras de sí a los técnicos que participaron de la elaboración del programa. Según ha dicho, fueron más de 500. Durante los discursos, las pantallas gigantes de Kibón exhibieron las palabras “gestión”, “agenda”, “megainclusión”, entre otras.

Ana Lía Piñeyrúa, que durante los últimos meses se reunió con Da Silveira para fusionar los programas de ambos sectores blancos, fue la encargada de leer un resumen del resultado. El texto final tiene la misma estructura que el de Lacalle hacia las internas. De hecho, conserva los nombres de los capítulos, las mismas introducciones y la redacción quedó prácticamente intacta.

“Es lógico que así sea”, dijo Piñeyrúa a El País horas antes de la presentación de ayer. “Luis es quien ganó las elecciones”, justificó. Aseguró que ella, en nombre de Larrañaga, logró introducir aportes en materia de educación, descentralización y seguridad. Una idea concreta que Lacalle aceptó incorporar es crear una Guardia Nacional (ver nota abajo).

Un punto en el que no lograron acuerdo es el rol que tendrán los representantes sindicales en la educación; Lacalle quiere retirarles la posibilidad de votar, pero Larrañaga no. Este asunto eventualmente se dirimirá en el Parlamento, comentó Piñeyrúa ayer.

Pero así como no cambió mucho tras el proceso de fusión, el programa blanco no incorporó nuevas propuestas en el último tiempo y Piñeyrúa lo destacó ayer en comparación con el del Frente Amplio. “Va a ser este, sin vaivenes y más allá de las encuestas”, ironizó.

Dos ideas para el Parlamento

Jorge Larrañaga dedicó su tiempo de discurso a explicar, como lo viene haciendo, que en el próximo gobierno no habrá “mayorías automáticas” y por eso será crucial el diálogo interpartidario. “Es el fin de la imposición”, advirtió. Utilizó expresiones típicas del candidato a presidente, como que van a convocar un “gobierno de los mejores” y que irán a buscar a los más preparados “donde sea que estén”. En la misma línea, planteó que la próxima elección “se dirimirá entre los que levantan muros y los que pretenden derribarlos”.

Demostró que se ha empezado a proyectar como presidente del Parlamento, y anunció dos ideas para aplicar allí. Dijo que convocará al Consejo Nacional de Economía, un organismo previsto en la Constitución y en la ley, al que no se ha recurrido lo suficiente en estos períodos. Larrañaga aspira a que ese ámbito se convierta en una “caja de resonancia” de los intereses de distintos actores.

Por otro lado, afirmó que incorporará al régimen de comisiones parlamentarias una que se focalice en “futuro”, como tienen Finlandia, Israel o Chile, según dijo. En esa comisión sueña con discutir asuntos relativos a la demografía y a la geopolítica.

LOS 10 PRINCIPALES PUNTOS DEL PROGRAMA DEL PARTIDO NACIONAL

1-Reforma policial y seguridad pública

Creación de una Guardia Nacional dependiente del Ministerio del Interior, con jurisdicción nacional. Reorganizar el despliegue territorial, teniendo en cuenta la densidad de población de las diferentes zonas.

2-Eliminación del IASS

Significará una renuncia fiscal de casi el 2% de la recaudación, “pero es un imperativo para quienes pensamos que lo jurídico prevalece sobre lo político”. Movilización de activos de las AFAP para obras de infraestructura.

3-Plan Asentamiento Cero

Coordinado desde Presidencia de la República, propone crear las condiciones para eliminar los asentamientos en diez años. Quienes invadan tierras serán desalojados. Calculan un costo de US$ 200 millones anuales.

4-Plan Estamos Contigo

Dirigido a hogares que están en riesgo y reciben poco apoyo. Incremento de la Asignación Familiar, beneficios para los que están en la primera franja del IRPF; deducciones por educación y cuidado de los hijos.

5-Reforma de  formación docente

Ley sustitutiva del proyecto de creación de la UNED que otorgue rango universitario a la formación docente. La formación docente de nivel universitario debe abarcar desde docentes de educación inicial hasta bachillerato.

6-Auditoría interna de gestión

El seguimiento de la ejecución presupuestal se hará a través de unidades de auditoría autónomas, complementarias de las ya existentes. Los responsables de esas unidades reportarán al más alto nivel.

7-Plan Nacional de Competitividad

Varias medidas, entre ellas: aumento de los topes de deducción del IVA al gasoil usado para el transporte. Fondo para la Infraestructura Vial, que administrará los recursos que son aportados por el sector transporte.

8-Ahorro sin pérdida de prestaciones

En tres áreas: gastos superfluos, empleados públicos y empresas públicas, que permitirán generar un ahorro fiscal de unos US$ 500 millones al año. Disminución de los cargos de confianza y de “adscriptos”.

9-Salarios: variable de productividad

La remuneración de los empleados públicos debe incluir dos componentes: un sueldo básico igual para cada nivel en la escala jerárquica, y un adicional vinculado a la productividad individual y grupal, con metas y objetivos.

10- Diplomacia profesional

Estrategia Nacional de Política Exterior en diálogo con los restantes partidos políticos, el mundo académico y los actores económicos y sociales. Se reducirá el número de embajadores políticos e itinerantes.

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