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Entrevista a Luis Lacalle Pou

12/09/2014 Sin Comentarios

Los años 90 son la “prehistoria” y si el Frente Amplio ataca con ese tema es porque no “tiene nada sustancial” para criticar.

Semanario Búsqueda,  Federico Castillo y Guillermo Draper

Si ellos tienen todas las verdades, la mejor, y yo soy un producto vacío, de marketing, ¿por qué no lo sientan enfrente de mí? Imagino que no es por un tema de piedad hacia mi persona. La mejor comprobación es el doctor Vázquez contra Lacalle Pou: el crack contra el vacío”, sostiene el candidato blanco

El 2 de junio, un día después de haber ganado las elecciones internas, el candidato blanco Luis Lacalle Pou se sentó en el escritorio de su casa, agarró una lapicera y un papel y empezó a garabatear posibles nombres para la conformación de su gabinete de gobierno. Sintió que por primera vez avanzaba sobre una “idea cierta” de tener que gobernar. En ese papel, que guarda en algún cajón de su despacho, también señaló que había que jerarquizar como Ministerios al Medio Ambiente y al Deporte.

Más de tres meses después, en el mismo escritorio de su casa en La Tahona donde recibe a Búsqueda, Lacalle Pou siente que está en el medio de un fuego cruzado, soportando los embates del oficialismo, del aparato estatal, la central sindical y hasta de los colorados. Asegura que le pegan porque es lo “novedoso” y se defiende ante los críticos que buscan mostrarlo como un “producto marketinero y vacío”. “Si no hay contenido, si realmente somos humo, un producto de marketing, ¿por qué no sientan al doctor Vázquez enfrente de mí a intercambiar?”, desafió.

Lo que sigue es un resumen de la entrevista.

-Hace unos días, en Masoller, dijo que el oficialismo está utilizando el aparato estatal y haciendo un fuerte esfuerzo para permanecer en el poder. ¿A qué se refiere exactamente?

-Ha habido un aumento importante de la publicidad estatal y de la publicidad estatal dirigida. Es parte de todo el avance sobre el engaño y la mentira de la ley de las ocho horas rurales, hasta hay una publicidad del Impo sobre eso. Pero tan es así que el otro día empieza a terciar en la discusión el presidente de la República. Es notorio el tema. También hay parte del aparto político no estatal, como el Sunca, que no es con dinero estatal pero es el aparato político del gobierno, que se mete de lleno en la campaña y hay que ver cuántos minutos ha comprado para hacer publicidad contraria al otro candidato. Y después hay elementos menores, que son sintomáticos, que son funcionarios del gobierno constantemente trabajando en las redes sociales. Hay una avanzada del Frente Amplio, del aparato estatal y de la central sindical y por parte de funcionarios políticos contratados por el gobierno. Eso es comprobable.

-Todos los dardos apuntan a usted.

-Y eso, después del primero de junio era previsible.

-¿Era tan previsible?

-No sé si la virulencia. Uno nunca piensa que la tergiversación, la mentira y el agravio van a ser parte de la actividad política. No sé si soy un idealista o un iluso. Pero sin perjuicio de eso, nuestro análisis previo al primero de junio era que si nos tocaba ser los preferidos dentro del partido iba a? como que se tenía que tirar a la papelera el manual, porque era un candidato difícil para competir por varias razones: por el tema de la edad, por un discurso no confrontativo, que acepta cosas buenas del gobierno. Es raro, queremos que este pierda, queremos competirle y dice que hay cosas bien hechas, y todo eso lleva a un desconcierto.

 -¿Siente que hubo un vuelco en la campaña, que se cambió de eje?

-A mí no me gusta, pero no es que no me guste por Luis Lacalle, yo aguanto y quizá la respuesta con tanta virulencia es por el relativo éxito que el Partido viene teniendo. Lo que no me gusta es por Uruguay, me duele que un camino a la urna sea con tanto temor a la alternancia del poder y valga cualquier cosa.

-También se puede interpretar como que el Frente Amplio recién empezó a calentar motores después de dos semanas en la que usted marcó la agenda y creció en las encuestas. Algo así como dijo la senadora Lucía Topolansky, que el “susto despertó al mamado”.

-Puede ser, sí. De hecho hay una reacción por parte del Frente y del gobierno. Si yo fuera analista político diría que creo que tenían la campaña demasiado basada en un candidato que no es el de ellos, entonces..

-Sí, pero en esa reacción lo siguen incluyendo a usted como el centro de las críticas.

-Sí, pero sacan al candidato (Tabaré Vázquez). El candidato refería a mí, ahora no refiere más. Ahora le dijeron vos no opines más de Luis Lacalle, dejanos a nosotros.

-Los ataques están más que nada dirigidos a su papel en las relaciones laborales. ¿Entiende que dejó flancos abiertos ahí, sobre todo en la ley del trabajador rural?

-A ver, hay una parte que es el episodio puntual, que después de una charla en los Conventuales un periodista me hace una afirmación sobre una actitud que yo había tenido y, la verdad, me agarra fuera de contexto. Termina la nota, fuimos a ver las actas, porque yo quedé sorprendido, y tal como me había parecido a mí, yo había votado a favor de la ley de las ocho horas. Va al Senado, que la modifica, y a la vuelta, era el 22 de diciembre y yo estaba con licencia, el Partido no acepta las modificaciones. La génesis de la ley se votó.

-Usted no se acordaba que la había votado.

-No, no, a ver, si hubiera estado en un momento normal, me preguntás ahora qué voté, te digo que sí. Pero la pregunta fue con una afirmación, y aparte me preguntan si la voy a derogar y dije que no tenía complejos refundacionales

-Pero justificó en contra de la ley.

-No, yo hablé de estacionalidad y hablé de actividad. Y cualquier persona que viva en el medio rural sabe cómo se trabaja en verano, cómo se trabaja en invierno, que es mucho más lógico la medición de horas semanales y la compensación. No fue una afrenta. Pero si estarían esperando, que a la más mínima duda? bueno, son los reglas del juego. Lo mismo con la responsabilidad penal empresarial. El Partido Nacional votó en contra porque entiende que la ley tiene visos de inconstitucionalidad. Yo tengo que ser coherente. Pero ese mismo día presentamos un proyecto alternativo, pero en este mundo moderno donde lamentablemente a veces se informan por 140 caracteres y no hay profundidad en los razonamientos, con esos grandes titulares, con medias verdades que terminan siendo mentiras. Es muy difícil discutir sobre la mentira.

-También hay una campaña fuerte con respecto a otras leyes que usted votó en contra como diputado.

-Que supuestamente voté en contra.

-Votó contra la ley de salud sexual y reproductiva.

- Sí

-¿Matrimonio igualitario?

-Presentamos un proyecto alternativo, que sea unión civil.

-¿La ley del trabajador doméstico?

-Votamos a favor.

-Quizá lo que quiere marcar el Frente Amplio es que hay una visión ideológica de fondo que queda expuesta en este tipo de proyectos.

-Algunas cosas hay, pero yo no vi ningún frentista salir a apoyar cuando propusimos el proyecto de medidas contra el narcotráfico, que incluía el autocultivo de marihuana y que fue el primero de América Latina. Al revés, me dijeron que no me iban a votar un proyecto de ley firmado por mí. Textualmente me lo dijeron. Nunca he visto al Frente Amplio salir a decir que me dediqué a trabajar sobre reproducción asistida. Yo nunca vi al Frente decir que este diputado se juntó con un diputado socialista, como Guillermo Chifflet, a hablar de una salario mínimo en las licitaciones donde se tercerice trabajo. Yo tampoco ando haciendo alarde de esas cosas. No hago una campaña de mi vida política por reacción ni por destrucción. Y el Frente lo está haciendo.

-¿Y no cree que ahí es donde deja margen para una crítica recurrente: que lo suyo es puro marketing, que es humo, que se rasca y no hay contenido?

-Bueno, que se fijen cuántos proyectos de ley presenté, cuántas interpelaciones tengo, nuestras agendas de gobierno, nuestras intervenciones en otros lados. No soy ajeno a todo lo que se está diciendo, pero hemos tomado una opción, que es la opción que para mí es el deber ser como dirigente político, que no es confrontar esas cosas, es decir lo que sos y planificar cosas y tener equipos y hablar de determinados temas, de estudiar y profundizar.

-El Frente también trata de marcar que la última experiencia de gobierno del Partido Nacional fue durante la administración de su padre, Luis Alberto Lacalle, y entonces que los blancos son eso..

-¿Pero y qué son?

-¿que son conservadores, que se tomaron medidas neoliberales?

-Pará, ¿es lo que dicen ahora o es lo que dijo Tabaré Vázquez, que dijo que Lacalle fue un gran presidente? Yo no me hago cargo del cambio de discurso y la hipocresía.

-¿Le parece que hubo una evolución ideológica de los blancos?

-Creo que lo que ha habido es un cambio de realidad. El mundo cambió. Obviamente hay derechos humanos de nuevas generaciones, hay otras relaciones en el mundo, se globalizó. Lacalle gobernaba sin Internet, sin celulares, era otro mundo. Donde hay un punto de cambio es en la propiedad de las empresas públicas, ahí sí hay un cambio. Y yo no reniego de los cambios. Pero aparte, para mí eso es la prehistoria, pero sin perjuicio de ello hay cosas que se hicieron bien y otras que no. Ahora, ¿alguien pretende juzgar un gobierno que podemos hacer en el 2015 en base al 90, cuando no son ni las mismas personas ni los mismos equipos? El tema es que no han encontrado nada sustancial para criticarme.

-Lo critican diciendo que detrás de lo que usted dice no hay sustancia.

-¿Y es cierto eso? Yo no voy a contestar esas cosas. Si no hay contenido, si realmente somos humo, un producto de marketing, ¿por qué no sientan al doctor Vázquez en frente mío a intercambiar? ¿Por qué no lo sientan? Si ellos tienen todas las verdades, la mejor, y yo soy un producto vacío, de marketing, ¿por qué no lo sientan enfrente de mí? Imagino que no es por un tema de piedad hacía mi persona. La mejor comprobación es el doctor Vázquez contra Lacalle Pou: el crack contra el vacío.

-En la última entrevista con Búsqueda, cuando usted era precandidato, dijo que si ganaba sabía que en algún momento iba a debatir con Vázquez. ¿Lo sigue manteniendo?

-Sí, se va a dar. Es la única forma de que los actores tengamos un rol civilizado de discusión. Yo me hago cargo de que nuestros equipos bajen los decibeles y no agredan. La forma de actuar nuestra es de certidumbre, de paz, de no echar leña al fuego, de silencio, no por respeto a quienes hablan sino por respeto a la población. Y creo que rumbo a noviembre, Vázquez va a tener que conversar. Va a haber una mayoría social que lo va a pedir, la sociedad uruguaya da ese tipo de sorpresas agradables. De hecho el viernes va a estar en la Rural, baja a conversar con el resto de los candidatos, es un avance.

-Usted habló de una avanzada del oficialismo y del aparato estatal, pero también el que le está apuntando fuerte es el candidato colorado Pedro Bordaberry.

-Sí, también. Y es parte de su campaña. Yo con el Partido Colorado me voy a tener que sentar a conversar el 27 de octubre. Eso lo tengo claro. Hay que cuidar mucho ese vínculo, esa relación.

-Usted en Masoller hizo referencia a eso, a que los acompañaban en la marcha gente del Partido Colorado.

-Nunca me pasó en mi vida ir a Masoller y que venga gente del Partido Colorado, justo ahí con el significado que tiene. Es un acto de madurez política.

-¿Pero esta nueva estrategia de Bordaberry no puede afectar ese vínculo que se pretende consolidar?

-Desde mi punto de vista no, de mi parte no. Y mi responsabilidad es cuidar todas las relaciones, y esa más.

-¿Y cómo hace para cuidarla, qué mensaje les da a los colorados que lo tienen que votar en un balotaje?

-Primero con mucho respeto, porque el Partido Colorado quiere votar lo mejor posible y eso es lógico. Nosotros no tenemos ninguna línea política de meternos directamente en el electorado colorado. Nuestra línea política es hablarle a todo el mundo, si después captamos otra gente es un tema de atracción o no a nuestro discurso. Pero el respeto a todos los partidos políticos, porque vamos a tener que sentarnos a conformar mayorías parlamentarias y eso se tiene que hacer en armonía y la armonía se va sembrando en el camino.

-¿Siente que los ataques de Bordaberry responden a que usted con su figura -joven, con una ideología más o menos afín- lo desplazó de un lugar donde se sentía cómodo y sin competencia?

-No le puedo adjudicar a Pedro una estrategia, desconozco si la tiene. Esta semana tuvo dos referencias hacia mí, para mí equivocadas o fuera de contexto. Es notorio que la irrupción de la candidatura nuestra generó un movimiento no solo para el Frente Amplio, sino para todo el espectro político. Objetivamente pasé a ser el más joven y la novedad. Y eso movilizó.

-El lunes 15 se presenta la agenda de gobierno. ¿La llegada de la candidata a ministra de Economía, Azucena Arbeleche, generó algunos cambios o revisiones en la agenda económica?

-Todas sufrieron transformaciones. La de Economía obviamente que tuvo que pasar por su filtro. Azucena tuvo una impronta firme, con mucha convicción. Y lo que hay es un pudor muy grande en no hacer compromisos excesivos. Todo lo que de alguna manera se proponga en la agenda económica, se tiene que poder cumplir a partir del primero de marzo de 2015

-¿Todo está calculado, financiado?

Ahora está de moda financiar todo, todas las preguntas son ¿de dónde saca la plata? La plata está en el Presupuesto. Cuando uno agarra el Presupuesto nacional ve dónde se gasta. Quizá la simplificación sea: recorto gastos de confianza y tengo el dinero; allí hay para cortar, pero hace mucho más a la gestión y a la determinación de qué planes son importantes. A nosotros se nos criticaba porque habíamos dicho que íbamos a derogar el IASS (Impuesto de Asistencia a la Seguridad Social), que está casi en los U$S 200 millones, y porque el plan asentamiento cero superaba los U$S 100 millones. Ahora, las propuestas del Frente del lunes superan los U$S 2.500 millones.

-En campaña se promete y se promete y a veces no hay dinero para respaldar los planes.

-No, yo no. Guarden esta entrevista.

-Le criticaron que en el recorte de los cargos de confianza se ahorran menos de U$S 10 millones.

-No son los números que manejamos. Nosotros manejamos U$S 43,8 millones. Hicimos un planteo durante el conflicto docente, para hacer un aumento nominal a los 19.425 docentes de educación inicial y primaria gastábamos U$S 37 millones, y tenemos todos los cargos de confianza y todos los imprescindibles y algunos otros contratos que sumaban eso. Y está en el Presupuesto nacional. Igual, comparados nuestros compromisos con los U$S 2.500 millones, no existimos, nos pasamos de austeros, de amarretes.

El individuo como centro

“Nuestra concepción parte del individuo. Ahí tenemos una diferencia con el socialismo. Se habla de la sociedad primero para después bajar al individuo. Nosotros partimos de la persona. El faro que hay que seguir es el de mejorar al individuo, en su capacidad intelectual y su voluntad”, dice Luis Lacalle Pou para explicar el motor que mueve sus políticas.

Además, cuestiona el “discurso” del oficialismo. “¿De qué socialismo hablan? ¿En un socialismo se puede dar la extranjerización más grande de tierra del país, la pérdida de 12.000 productores rurales y la tierra en manos de grandes terratenientes y muchos de ellos sociedades extranjeras? Hablemos en serio”.

A Lacalle Pou le cuesta encontrar a sus referentes ideológicos más allá de los históricos caudillos del Partido Nacional. Si se le pregunta sobre algún líder mundial que lo haya inspirado responde que quizá se identifique con el ex presidente español José María Aznar -”en su primera etapa”- y con el ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton. “Fue un tipo que se paró en una línea muy fina entre los republicanos y los demócratas. Tuvo la capacidad de meterse en el medio de la sociedad, más que Bush y otros presidentes demócratas”.

Fuente: busqueda.com.uy

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