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Entrevista de Búsqueda a Azucena Arbeleche, la elegida por Lacalle Pou

22/08/2014 Sin Comentarios

Semanario Búsqueda, 21 de agosto de 2013

Según la proclamada ministra de Economía de un eventual gobierno de Lacalle Pou, hay cosas que el oficialismo ha “hecho bien y hay luces amarillas donde hay que poner la atención”

Azucena Arbeleche, a quien el candidato Luis Lacalle Pou presentó esta semana como su ministra de Economía en caso de que sea electo presidente, piensa que ideológicamente el Partido Nacional no es el mismo que cuando gobernó por última vez.

“El mundo cambia, los paradigmas cambian y las ideas básicas del Partido Nacional han ido evolucionando”, afirmó esta economista de 44 años que hasta hace pocos días dirigió la Unidad de Gestión de la Deuda Pública del Ministerio de Economía, y sorpresivamente entró en la política de la mano del presidenciable blanco. “Hay propuestas que (…) en los 90 no hubiera aceptado, que hoy están y están para quedarse”, agregó.

Para Arbeleche, conceptos como liberal o neoliberal “son muy difíciles de definir”. Al respecto, añadió:”Liberal en lo económico pero al servicio de la justicia social. ¿Eso es liberal o neoliberal? No estoy clara con esas definiciones. Liberal en los fundamentos económicos y en el mercado en la medida que eso no esté perjudicando a determinadas personas. Acá el centro tiene que ser la persona”.

Aseguró que si el Partido Nacional vuelve al poder en 2015, no habrá “cambios formidables” en materia de política económica porque “hay cosas que se han hecho bien”. También hay “luces amarillas donde hay que poner la atención”, en especial el riesgo de que el déficit en las cuentas públicas coloque la deuda en una trayectoria insostenible. En ese sentido, dijo que se debe considerar no reponer parte de los cargos en el sector público que vayan quedando vacantes por retiros de funcionarios. Y ratificó los números sobre ahorros presupuestales que es posible lograr que aparecen en el programa de gobierno del Partido Nacional.

A continuación una síntesis de la entrevista que mantuvo con Búsqueda.

-¿Qué la llevó a entrar a la actividad política?

-Me siento una persona muy agradecida, la sociedad me ha dado muchas cosas y por eso siempre busqué la manera de devolver a la sociedad un poco de lo que tenía. En su momento fue ayudar con deberes vigilados, después acercarme a la parroquia del barrio e incluso llegué a estudiar catequesis. En la Facultad de Ciencias Económicas me di cuenta que el impacto de la política económica en la sociedad puede ser muy fuerte y me surgió ahí una vocación de servidora pública.

Por otro lado está el proyecto de sociedad del Partido Nacional, con el que me siento muy identificada. Hay valores y principios con los que comulgo mucho.

-¿A qué valores se refiere?

-A una sociedad en la que realmente haya igualdad de oportunidad. Además de la igualdad en los ingresos, lo más importante es la persona y que la persona se desarrolle.

Otro punto es que la sociedad sea sustentable. Tenemos que medir lo que hacemos hoy por los costos que va a tener para mañana. No podemos ser cortoplacistas. Ahí entra el tema fiscal, pero también el demográfico, el medioambiental. El lunes citaba la frase de (John Maynard) Keynes que me parece que resume la visión que tiene hoy el Partido Nacional: equilibrar el ser humano, la justicia social y la eficiencia económica.

También comulgo con el enfoque que tiene Luis para llevar adelante los cambios que le parecen necesarios. Yo siempre fui una persona muy por la positiva; tenemos que ver todo lo bueno que tenemos para avanzar.

-A algunos les llamó la atención que citara a Keynes, ya que al Partido Nacional se lo asocia con ideas económicas liberales.

-¿Qué son ideas liberales?¿Cómo definimos las ideas liberales?

-El gobierno de Luis Alberto Lacalle (1990-1995) impulsó privatizaciones. Esa es la última referencia del Partido Nacional al frente del Poder Ejecutivo.

-Me gustaría separar dos temas. Uno es la referencia al Partido Nacional en los 90. He sido invitada a un proyecto que es del Partido Nacional en 2014 para ser llevado en 2015 en adelante. Comulgo con el proyecto de sociedad del Partido Nacional hoy y con el candidato Luis Lacalle Pou.

Por otro lado, los proyectos evolucionan. Hay propuestas que el Partido Nacional en los 90 no hubiera aceptado, que hoy están y están para quedarse, y a mí personalmente me parece positivo.

Además, en los 90 estaba en Facultad y no puedo opinar o ser responsable de proyectos de cuando era estudiante.

-¿Hubo un cambio ideológico en el Partido Nacional de aquella postura llamada neoliberal, a favor de menos Estado, a la situación de hoy?

-Que hay cambios en el Partido Nacional no me cabe la más mínima duda. El mundo cambia, los paradigmas cambian y las ideas básicas del Partido Nacional han ido evolucionando.

Por otro lado, conceptos como liberal o neoliberal son muy difíciles de definir. Vuelvo a lo de antes: liberal en lo económico pero al servicio de la justicia social. ¿Eso es liberal o neoliberal? No estoy clara con esas definiciones. Liberal en los fundamentos económicos y en el mercado en la medida que eso no esté perjudicando determinados personas. Acá el centro tiene que ser la persona.

-Por el cargo que ocupó en Economía, salió al mundo a vender bonos y esos inversores confiaron en Uruguay y en la política económica actual. ¿Por qué cambiar si hay confianza en esa política que incluso usted promocionó?

-La promocioné con lo dichos y con los números. En ese sentido, el trabajo del equipo de la Unidad de Gestión de Deuda ha sido muy bueno en brindar la mayor información posible del estado de situación de la economía. Sigo alabando la política económica. Hay cosas que se han hecho bien y hay luces amarillas donde hay que poner la atención. Las mismas luces amarillas que estaban presentes en las discusiones con esos inversores. No le podía decir a un inversor que la situación fiscal era totalmente sostenible cuando veíamos que había luces amarillas, el inversor tenía adelante los números. Sobre el tema inflacionario, no podíamos decir que la situación está fantástica y que está siendo eficiente la política monetaria, cuando la inflación estaba constantemente por encima del rango meta.

-¿Por dónde vendrían los cambios económicos en un eventual gobierno del Partido Nacional?¿Por estas luces amarillas?

-Exacto. Acá no estamos esperando cambios formidables, pero los cambios vendrían por la política fiscal y la inflación. Y también por lo que decía al principio de esta idea de sociedad: las políticas sociales tienen que dar un paso más y no quedarse en ser meramente asistencialistas. La persona se tiene que sentir desarrollada, tiene que trabajar y sentirse bien por eso. En la base de todo esto está la educación. La mejor política social que podemos dar es la educación, por ahí viene un cambio muy importante, es de los lineamientos principales que deben desarrollarse en la próxima administración.

-¿Qué plantea en concreto para corregir la situación fiscal?

-Consideramos que el nivel de deuda neta es el correcto. Según nuestras proyecciones con distintas variables, para que el mismo se mantenga en el tiempo el déficit fiscal debe ser al menos un punto porcentual menos que el actual. ¿Cómo se va a hacer eso? Nuestra propuesta -que no es descubrir la pólvora- es que el gasto siga creciendo en términos reales pero que esté anclado al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). Si el PBI crece 3%, bueno, el gasto debe hacerlo 2,5% o 2,6%.

Hay partidas en el presupuesto del gobierno donde no hay flexibilidad, como los pagos de intereses de la deuda, las remuneraciones y la seguridad social. Sin embargo, en la partida de remuneraciones, la flexibilidad vendría por el lado de que la cantidad de ceses de funcionarios públicos o no públicos que se producen por retiros se podrían no reponer totalmente. Eso hay que estudiarlo de forma muy cuidadosa, pero ahí hay un margen grande de ahorro.

Por el otro lado tenemos suministros, bienes y servicios, servicios no personales, que son partidas discrecionales y ahí sí hay flexibilidad. Hay que sentarse y estudiar por dónde pueden venir los ahorros. ¿Se puede perfeccionar un sistema de compras centralizadas? Hoy ya hay, pero nosotros entendemos que es ineficiente, y mejorando en eficiencia se ahorrarán recursos.

-El oficialismo dice que en su programa Lacalle Pou promete rebajas impositivas y que los números no cierran cuando se analiza de dónde van a recortar para financiarlas. ¿Qué responde a eso?

-No participé en la elaboración del programa, que se hizo con los datos de la Rendición de Cuenta de 2012 que eran los que estaban disponibles en ese momento. Hoy los números son levemente diferentes, pero los U$S 30 millones que por ejemplo, se pueden ahorrar en cargos de confianza, son así.

-¿También hay margen para cortar U$S 110 millones anuales en el rubro de materiales y servicios no personales, como dice el programa?

-Sí, sí, sí. No es el momento para compartir, pero los números de las propuestas nos cierran con las cifras de los ahorros.

-¿Cómo ve el apoyo a proyectos autogestionados por los trabajadores que se da desde el Fondo de Desarrollo (Fondes)? ¿Es otro rubro de donde hay “disponibilidad” de recursos, como dice el programa de gobierno blanco?

-Es uno de los sectores que hay que analizar, revisar e institucionalizar lo que se decida. Eso no quiere decir cortar. Yo no considero los dineros del Fondes como un ahorro; en nuestros números no está puesto como un ahorro.

-Desde el gobierno se habla de una situación financiera sólida del país, lo que contrasta con las advertencias que hace usted ¿Cree que está habiendo una actitud complaciente o irresponsable de parte de las autoridades?

-Es muy difícil en economía saber cuándo se prende una luz roja. No estamos frente a una luz roja. Pero para que el nivel de deuda neta sobre el PBI se mantenga constante, el gasto real no debe crecer al ritmo que lo está haciendo.

Lo que decimos es que -y esta, entre otras, ha sido una de las fortalezas de la gestión del gobierno- hubo una estrategia de prefinanciamiento que ha estado al servicio de la política fiscal. Eso es así, tenemos líneas contingentes contratadas. ¿Hoy hay una solidez financiera que respalda la política fiscal? Sí la hay, pero eso no quiere decir que la política fiscal esté yendo por una trayectoria sostenible.

Nuestra responsabilidad es transmitir que el déficit fiscal debe mejorar.

-¿Pondría para la educación un compromiso de gasto público relacionado con el PBI, como lo han hecho los gobiernos del Frente Amplio?

-El centro de la discusión tiene que ser cómo se gasta y no cuánto se gasta.

El 4,5% está allí para quedarse, pero en la medida que los recursos lo habiliten esa cifra debería ir aumentando. ¿Es 4,5%, es 5%, es 6%, es 9%? No tengo un número mágico y para llegar al mismo primero tenemos que ver cómo se está gastando y reasignar los flujos.

-Se ha referido estos días a la inflación como otro problema y, según dijo, desdolarizar la economía es clave para que la política monetaria sea efectiva. ¿Cómo se lograría eso?

-Los colegas del Banco Central (BCU) hacen lo mejor que pueden en una economía que está altamente dolarizada.

De igual manera que tuvimos un proceso de desdolarización de la deuda del gobierno, sería positivo hacer algo similar con los ahorros de los uruguayos. Es la única manera de que lo que haga el BCU pueda realmente tener un impacto en el comportamiento de todos nosotros. La creación de fondos en Letras de Regulación Monetaria que se está alentando va en el camino corriente.

-¿Alcanza con eso para romper con la preferencia por el dólar, que está muy arraigada en la gente? ¿Piensa en algo más audaz, como restringir la venta de inmuebles o autos en esa divisa?

-No estoy pensando en nada audaz de ese tipo. Estoy pensando que tiene que haber más oferta de instrumentos en moneda nacional para que el ciudadano libremente opte.

-Hoy eso ya existe y alcanza con ir a un banco o a un corredor de bolsa para poder conseguirlos.

-La tasa que se obtiene al comprarla en el banco no es la misma que paga el BCU.

También la política fiscal y la salarial deben colaborar en el combate a la inflación.

-¿Cómo evalúa el episodio de Pluna? ¿Qué hubiera hecho usted de haber tenido la responsabilidad en el asunto?

-No estaba al frente del Ministerio y me voy a concentrar en mis responsabilidades.

-Se refirió al principio sobre la preocupación por el medioambiente. ¿Qué opina del proyecto de Aratirí?

-Tal como está hoy, ese proyecto no parece ofrecer ninguna garantía en el tema ambiental. En esta área vamos a profundizar más, pero yo no soy la persona indicada, si bien hay aspectos económicos relacionados.

También se va a ahondar más en el tema del puerto de aguas profundas; ya el programa indica que no es eficiente tal como está planteado.

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