Portada » Actualidad, Columnistas

¿In(ex)clusión?

08/05/2014 Sin Comentarios

Juan Martín Rodríguez

El registro de las Hojas de Votación ante las Juntas Electorales, es una de las instancias que más efervescencia genera en las agrupaciones de todos los Partidos Políticos, y en lo personal, se presenta como una verdadera demostración del espíritu democrático reinante en nuestro país.

Carteleras colmadas de las popularmente conocidas “listas” de diferente tipo, tamaño y color, concitan la atención de propios y extraños, que por motivos de contralor o mera curiosidad, se acercan a ver, en que está su lista, y naturalmente, la de los demás.

Lamentablemente, días atrás nos tocó vivir, en nuestra condición de miembro de la Junta Electoral de Montevideo, un episodio del cual hubiésemos preferido otro desenlace.

Aire Fresco Accesible es una agrupación política, que se presentó ante el organismo que integramos en representación del Partido Nacional, a los efectos de registrar la Hoja de Votación Nº 413, la cual cumplía con todos los requisitos establecidos por la Circular 9069 de Corte Electoral (reglamentaria de las venideras Elecciones Internas).

No obstante, la misma contaba además, con una inscripción en sistema braille que procuraba brindar a los ciudadanos no videntes, la autonomía necesaria para escoger esta Hoja de votación, en caso de querer sufragar por ella, naturalmente.

Superados los controles administrativos, la Junta Electoral de Montevideo, integrada por 5 miembros (3 representantes del Frente Amplio, 1 representante del Partido Nacional, y otro del Partido Colorado), se vio enfrentada a tener que resolver sobre su aprobación, para su posterior publicación.

En dicha oportunidad, habiéndonos tomado unas horas para analizar la situación, entendimos que si bien la Junta Electoral no se encontraba en condiciones de aprobar una Hoja cuyo contenido no podía ser controlado en su totalidad (por no contar con funcionarios capacitados en la lectura braille), y con el agregado, que en la reglamentación no se hallaba previsto el procedimiento a seguir en estas circunstancias, optamos por seguir el cuarto mandamiento del Maestro Couture: “lucha por el derecho; pero el día en que encuentres en conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia”.

Y es así que propusimos que, atento a que no podíamos verificar con recursos propios, sea la propia agrupación quien, mediante un certificado notarial expedido por Escribano Público, acreditara el contenido del texto incluido en la hoja de votación en sistema braille.

De esta forma, un profesional al cual el orden jurídico de nuestro país, confiere la capacidad de dar fe pública, se haría responsable (con todas las connotaciones legales que ello implica) de acreditar que lo que allí dice es verdaderamente lo que dice; pudiendo así, la Junta Electoral de Montevideo aprobar la Hoja de Votación Nº 413, siempre y cuando que lo allí expresado estuviese acorde a la reglamentación vigente.

Es más, en caso que la Junta entendiese que la población en su totalidad debiese conocer el contenido de la inscripción en sistema braille, propusimos que en algún espacio de la hoja (al frente o al dorso de la misma), se incorporase una leyenda (al igual que muchas agrupaciones lo hacen), que hiciera referencia a la certificación notarial, e incluyese en forma tradicional, el texto inscripto en sistema braille.

La propia Corte Electoral, admite (y exige) el certificado notarial a los extranjeros que ante ella se presentan a solicitar el otorgamiento de la Ciudadanía Legal; entonces, si el Organismo imperante en la materia, toma como válida, la actuación de un escribano para el algo tan importante como la concesión de la Carta de Ciudadanía a un extranjero, como no aceptarla para el registro de una hoja de votación.

Sin embargo, nuestro planteo no fue de recibo por los demás integrantes del Cuerpo, determinando la observación de la Hoja de Votación Nº 413, por incorporar un elemento que no podía ser controlado por los funcionarios de dicha dependencia.

Hecho que ocasionó la presentación de un recurso por parte de la agrupación, apelando correctamente al cumplimiento de los preceptos consagrados en el artículo 332 de la Constitución de la República: “Los preceptos de la presente Constitución que reconocen derechos a los individuos, así como los que atribuyen facultades e imponen deberes a las autoridades públicas, no dejarán de aplicarse por falta de la reglamentación respectiva, sino que ésta será suplida, recurriendo a los fundamentos de leyes análogas, a los principios generales de derecho y a las doctrinas generalmente admitidas”.

Asimismo, expusieron acertadamente el deber de cumplir con lo establecido por la Ley Nº 18.418 (ratificatoria de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad), la cual establece que los Estados Parte, deberán implementar los “ajustes razonables”, es decir “modificaciones y adaptaciones necesarias y adecuadas que no impongan una carga desproporcionada o indebida, cuando se requieran en un caso particular, para garantizar a las personas con discapacidad el goce o ejercicio, en igualdad de condiciones con las demás, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales”.

En tal sentido, la propuesta que formuláramos ante los demás miembros del cuerpo que integramos, se trata de un “ajuste razonable” a la reglamentación, que permitiría a la agrupación solicitante, incorporar el sistema braille a la hoja de votación que presentarán en las próximas Elecciones Internas.

Y es así que, al momento de abordar el recurso, nos mantuvimos firmes en nuestra postura inicial, y si bien logramos el respaldo conceptual de algún otro miembro de la Junta, no logramos que ello, se plasmara en el voto, y el recurso fue rechazado por 4 votos a 1.

Reiteramos lo dicho al comienzo, lamentamos que el resultado fuese el descripto (tengamos presente que idéntico resultado se produjo al momento de abordarse el recurso de apelación en la Corte Electoral, donde el representante de nuestro sector fue el único en votar a favor amparar el recurso, como lo hiciéramos nosotros en la primera instancia).

Sin embargo, estamos convencidos que este episodio no ha sido en vano, y en breve, notaremos sus consecuencias, las cuales traerán aparejadas un Estado que comprenda, que una verdadera Democracia se construye con la inclusión de todos y no solamente de algunos, y mucho menos, si éstos algunos, se arrogan el derecho de excluir a otros.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.