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Cuando son ellos los acusados, pierden la chaveta

11/04/2014 Sin Comentarios

Adolfo Castells

Los procesamientos de Fernando Lorenzo y Fernando Calloia —aunque previstos— desataron las iras del Olimpo frenteamplista, reafirmando lo que ya se había demostrado en otras oportunidades: los “progresistas” se ofuscan ciegamente cuando tiene que cambiar de papel y, de los Catones de antaño, se convierten en acusados en el banquillo.

Son capaces de inventar cualquier argumento falaz, de hacerse los ofendidos con los (pocos) periodistas que los aprietan, echarle la culpa a la oposición “desenfrenada”, a la Justicia “desequilibrada” o mismo a la prensa de “derecha”, a los lubolos, los parodistas o los malabaristas de las esquinas montevideanas.

Todo vale para defender la pureza impoluta de la fuerza política de la izquierda uruguaya y para evitar tener que recordar la frase del otrora “predicador” Tabaré Vázquez, antes  de asumir la Presidencia, en el 32 Aniversario del FA (2003):

En esta fuerza política se podrá meter la pata, pero no la mano en la lata y si alguien la mete, se la vamos a cortar. (…) En el Frente Amplio no tenemos lugar para corruptos y si alguno se cuela, apenas lo descubrimos marcha para afuera, así de simple”.

Era muy fácil decir eso cuando se estaba en la oposición y las acusaciones recaían sobre blancos y colorados. Ahora en el gobierno es diferente. Como no pueden admitir que haya corrupción en sus filas, no tienen que cortar ninguna mano, simplemente se desgañitan señalando la conjura nacional que se abate sobre ellos.

Entonces empiezanlas “michelinadas”, cuyo ejemplo máximo del desubique frenteamplista, lo constituyen las del propio Senador Rafael Michelini, que Francisco Faig define:

“Una michelinada es una aseveración de un dirigente frenteamplista cincuentón en la que no hay nada verdadero en lo que se dice, ni propuestas en serio. Solo hay ratificación del mundo de buenos y malos que conforta el alma militante del comité”.

Michelinada sublime la de la señora Presidente del Frente Amplio, Dra. Mónica Xavier informándonos a los legos que Calloia no tenía porqué renunciar a su cargo  “pero tomó esa decisión por responsabilidad y para cuidar la estabilidad”.

¿Responsabilidad y estabilidad? La Dra. Xavier que es la suprema representante de la jerarquía frenteamplista, debería conocer la Constitución de la República:

“Artículo 80:La ciudadanía se suspende:
1)….
2) Por la condición de legalmente procesado en causa criminal de que pueda resultar pena de penitenciaría.”

En el acto de procesamiento de la Jueza Adriana de los Santos en la parte resolutiva dispone:

“1º Decrétase el enjuiciamiento sin prisión y bajo caución juratoria de Fernando Lorenzo y de Fernando Calloia imputados de la comisión de UN DELITO DE ABUSO DE FUNCIONES (artículos 60 y 162 del Código Penal)”.

El artículo 60 es sobre “el concepto del autor” y el 162:

“Art. 162. Abuso de funciones en casos no previstos especialmente por la ley.(…) será castigado con tres meses de prisión a tres años de penitenciaria, inhabilitación especial de dos a cuatro años y multa de 10 UR (diez unidades reajustables) a 3.000 UR (tres mil unidades reajustables)”.

Sin embargo, otra michelinada del constitucionalista Dr. José Korzeniak nos desasna de lo mismo pero con diferente conclusión:para Korzeniak, la inhabilitación procede únicamente si hay condena. La explicación, afirmó “es muy sencilla:

“La ciudadanía en ejercicio, que es lo que se exige para ser funcionario público, no se suspende por un procesamiento, salvo cuando es procesado por un delito en el cual haya de recaer pena de penitenciaría (de más de dos años)”. Cualquier condena suspende la ciudadanía, pero en el procesamiento solo cuando haya de recaer pena de dos años o más”.

Dr. Korzeniak: ¡eso es precisamente lo que ocurre! En ese delito de abuso de funciones puede recaer pena de penitenciaría, como hemos visto en el artículo 162 y por tanto hay suspensión de ciudadanía, por lo que Calloia no podía seguir ejerciendo un cargo público.

Y se suma otra michelinada más de Esteban Valenti, asesor áulico de Vázquez y Astori, para quien el procesamiento de Lorenzo y Calloia, “es un nuevo paso en un proceso de politización de la Justicia”, ya que “no hay ningún hecho delictivo ni elemento probatorio en la acusación de la fiscalía”.

No sabe el asesor Valenti —y si lo sabe primó su mala fe “progresista”— que el delito no sólo consiste en enriquecerse o enriquecer a un tercero. Hay delitos notorios que pueden no tener móviles económicos, como el homicidio, la violación, el atentado violento al pudor o… el abuso de funciones.

Además, la Administración tiene que funcionar en forma recta y sin desvíos de las normas que la regulan en todos sus aspectos.

Y apartarse de ello es —de acuerdo al eximio jurista Sebastián Soler— cometer un acto abusivo, es un falso acto de autoridad, es un acto privado disfrazado de acto público por quien es titular del poder publico.

Es evidente que en la galería de “michelinadas”, aunque hay muchos otros “compañeros”, no puede faltar el original, el auténtico: Rafael Michelini quién en esta ocasión empezó diciendo en serio y muy compenetrado —lo que es un chiste de mal humorista— que su sector no se mueve por costos electorales sino por valores y principios (¿?¡!).

Claro que los Ministros pueden llamar a los directores, pero no para presionarlos para que otorguen un aval sin las garantías del caso, como quedó demostrado no sólo por la oposición, sino fundamentalmente por el Banco Central del Uruguay (BCU), de mayoría frentista.

En efecto, el BCU aplicó una multa de 650.000 UR al Banco de la República, por la concesión del aval por 13,4 millones de dólares a la empresa Cosmo, la única postulante del remate “trucho” a través del “caballero de la derecha”, para la compra de los aviones de Pluna.

Y no podía faltar, en esta reseña del FA ante los procesamientos, el toque “mujicano”. El Presidente, refiriéndose a la sustitución de Calloia, aseguró:

“Yo busco a gente de carrera en el banco y que conozca mucho al banco, a ese mundo que es complejo. No se puede improvisar. No voy a poner un político fracasado”.

¿A quién se le puede ocurrir, señor Presidente, que el Frente Amplio va a utilizar procedimientos de los Partidos Tradicionales? Ah sí, claro: a los beneficiarios de esas prebendas, Sendic, Pita, Lev, o a algún otro. Ciertamente, no a nosotros…

Fuente: http://eldiario.com.uy/2014/04/09/cuando-son-ellos-los-acusados-pierden-la-chaveta/

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