Portada » Titular

Ni bases ni cárceles

27/03/2014 Sin Comentarios

Luis Alberto Lacalle Herrera

Nuestro país ha tenido siempre buenas relaciones con los EEUU. No siempre hemos coincidido con la política del Departamento de Estado pero sabemos distinguir a esta de lo que representa esa grande y ejemplar nación. Así lo hemos aprendido de Herrera, quien recordaba como esenciales para su formación política los años pasados –a principio del siglo XX– en Washington.

Desde el Partido Nacional nos opusimos siempre, muchas veces en soledad, a las intervenciones de los EEUU de la primera mitad del siglo pasado. Muy especialmente se recuerda la lucha mantenida para evitar que en nuestras costas se estableciera una base militar de dicha potencia. Para los mas jóvenes es necesario repetir los principales hechos de esa época.

El gobierno norteamericano acordó con el Presidente Baldomir el establecimiento de una base aeronaval en la costa este de nuestro país que tenia la evidente finalidad de controlar el ingreso al Plata y de amenazar a la Argentina, cuya política exterior se inclinaba a favor de Alemania. Bajo la conducción de Herrera y con la voz de Haedo en el Senado, se planteó una histórica interpelación que resultó en un voto contrario a ese proyecto. De esa manera nos libramos de tener, para siempre, un enclave extranjero en nuestro país que hubiera cambiado radicalmente la historia de esta región de America. Un Guantánamo platense.

Hoy el Presidente Mujica, por si y ante si, se ha comprometido a recibir en nuestro territorio a prisioneros de EEUU detenidos en Guantánamo. Frente a este episodio debemos de señalar:

a. Se han mantenido bajo secreto tanto las conversaciones el Presidente como la misión que visitó dicho lugar;

b. no hay base jurídica para recibir a personas que no han sido sometidas a juicio y por ende son inocentes a priori ni para mantenerlas retenidas en nuestro territorio como se exige;

c. no se han efectuado consultas políticas ante un episodio tan singular y ante la inminencia de un cambio de gobierno.

Creemos que esta voltereta del Presidente y de sus socios del FA, especialmente del Partido Comunista, llevan el nivel de la política exterior a un nivel sin precedentes. Para Mujica es una perla mas en el collar de sus extrañas relaciones con los poderosos de la tierra que parecen ejercer sobre el mandatario una extraña fascinación. Misiones ante Florentino Pérez, Rockefeller, Soros y demás potentados han marcado la preferencia presidencial. Ahora es el Presidente Obama el que hipnotiza al antiguo subversivo. Quien sabe en que recoveco de su mente se esconderá la explicación de esta larga serie de visitas a quienes siempre concibió como enemigos.

Por su lado el Frente Amplio se inclina ante el poder, si vacilaciones como lo hace ante las empresas poderosas a las que regala canónigas y favores fiscales; como en las antiguas republiquetas caribeñas…

Entre tanto nosotros en lo de siempre, ni bases ni Guantanamoguay.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.