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El rol del MIDES y las críticas sin sustento

11/03/2014 Sin Comentarios

Oscar Silveira

Leyendo las críticas que circulan en las redes sociales, de prohombres de ver la paja en el ojo ajeno, uno se tienta en responder cada una de ellas. Hemos llegado a una cultura de cambalache donde resulta difícil separar que creer o que decir y si bien no me parece productivo caer en ese juego, aclarar algunos puntos pueden servir para el debate.

Luego de leer unas críticas sin ningún tipo de sustento, en La Diaria, por parte de técnicos y jerarcas del MIDES (los cuales no deberían entrar en debates electorales, por otra parte) sobre la propuesta de Luis Lacalle Pou para terminar con los asentamientos irregulares e integrarlos en la trama urbana y social de las ciudades llegue a un crítica con total mala intensión. La misma nos acusaba de querer disminuir la inversión social por querer cambiar el rol institucional del MIDES. En un spot Lacalle Pou señala que el Mides debe asumir un rol más orientador y menos ejecutor, ya con sólo eso sirvió para enchastrar; obvamente sin leer media carilla de la propuesta.

Quién conoce el funcionamiento de la Administración Pública sabe de las dificultades estructurales para la coordinación interinstitucional, sabe de los celos y dificultades reales de gestión. También sabe y para eso basta ver los números que publica el MIDES que la mayor parte de la inversión social no pasa por ese ministerio.

La propuesta de rediseñar el rol institucional del MIDES busca potenciar la dimensión del desarrollo social dentro de las políticas públicas. El desarrollo social no puede quedar enmarcado en un ministerio enfocado al público más vulnerable. El Estado debe priorizar la inversión social pero el desarrollo social debe ser una política de Estado pensada al mediano y largo plazo. Así un MIDES legitimado en orientar y evaluar a toda la gestión pública será mucho mas efectivo. Existirán programas que dependan del MIDES, seguramente los vinculados a las transferencias directas (que se mantendrán y optimizarán, promoviendo la salida y no la dependencia) y los que dependen directamente de las direcciones pero si logramos una legitimación institucional y un fuerte apoyo al Ministerio para que oriente TODA la inversión social que el país realiza, la eficiencia en el uso de los recursos será mayor.

Un claro ejemplo es el acceso a la vivienda por parte de los jóvenes, es absolutamente limitado lo que institucional y presupuestalmente puede hacer el INJU, ya que en la realidad todo recae en el Ministerio de Vivienda, en la Agencia Nacional de Vivienda o en las Intendencias. Si en cambio el MIDES tiene la potestad de influir en los planes de vivienda para atender al público joven el resultado será mucho mas eficiente y práctico. Es una cuestión de resaltar la influencia, entre pares es naturalmente más difícil, con el cometido institucional y el apoyo de Presidencia de la República mucho mas se podrá hacer.

Así lo que se hará con el Ministerio de Desarrollo Social puede ser el primer paso de transformación para la eficiencia de las políticas públicas. Analizando el impacto, trabajando en la coordinación institucional con la autoridad que le genera su rol hace claramente un avance y lo transforma en una plataforma más potente para atacar la exclusión social y los desafíos de desarrollo que el país tiene; con los sectores más vulnerables y con la sociedad toda. También debe quedar claro, el desarrollo social debe tocar temas que cortan todos los sectores, hay problemas serios en todos lados. Unos mas urgentes que otros, pero ninguno menos importante.

Así aclarado el punto, en un gobierno de Lacalle Pou habrá mas inversión social, mejor control y más eficiencia. Un MIDES más fuerte y trabajando en todo el abanico de políticas sociales.

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