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El Gobierno del Caos

21/02/2014 Sin Comentarios

Ricardo Puglia

Es muy probable que en la próxima campaña electoral del Frente Amplio le ofrezcan al ciudadano gobernar mejor, hacer lo que no hicieron en diez años, alcanzar mejores resultados y culpen hasta sus ineptitudes, malas gestiones, manos en la lata, inconstitucionalidades, soberbias, autismos, etc., a la llamada herencia maldita.

Si miramos la gestión de los diferentes ministerios vamos a llegar a la conclusión de que nuestro gobierno es un caos y el país se encuentra en la anarquía del desquicio.

Empecemos por cualquiera, el de Relaciones Exteriores. Desde el 2005 Vázquez primero y desde 2010 Mujica después no han hecho otra cosa que arrodillarse y suplicar, sin ningún resultado positivo a la vista, a la Reina del Plata, dejando al productor, industrial, comerciante y empleado uruguayo en las peores condiciones de la historia de las relaciones entre Uruguay y Argentina.. La máxima fue que lo “político estaba por encima de lo jurídico” y así nos va. Abrimos consulados, embajadas en cualquier país de pensamiento progresista y mandamos embajadores itinerantes a pasear por el mundo. El comercio con Venezuela pasa por desconocidas manos no oficiales y el cobro de las ventas llega tarde y mal al cash flow del empresario. Brasil siempre con sus propias barreras y al Paraguay traicionado lo dejaron solito.

La inversión en infraestructura vial a cargo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas ha sido mínima. Las rutas nacionales deterioradas. Sin embargo, el ministro gasta las joyas de la abuela en un nuevo despacho lujurioso para recibir a sus asesores y amigos –algunos detrás de rejas y otros no-. Del ferrocarril, de una flota fluvial, de una nueva aerolínea, de reparar escuelas y liceos públicos, construir hospitales y demás convenios, NADA.

En materia de seguridad, todo sigue igual a pesar del increíble alto gasto público con que se gestiona el desorden en cada ciudad o pueblo del Uruguay. Defensa no puede controlar las pistas y matutes de la droga, sin embargo realiza compras de equipos informáticos – como decía Magurno – “a los amigos de la casa”. “La libertad sin orden no es libertad”

Vivienda ha olvidado realizar un plan para atender la demanda deficitaria de nuevas unidades habitacionales. Si bien al Dr. Sanguinetti le decían “el hornero” por construir con el `pico al tándem Vázquez-Mujica le pondrán “la carpa”, sólo para inundaciones.

Salud, cada día ofrece peores servicios a los ciudadanos. Para recibir lo justo de un tratamiento hay que judicializar el pedido y ya llega al límite de la vergüenza nacional, los días y horas que hay que estar para ser atendido por una operación o un especialista. Basta recorrer los hospitales públicos para ver en que se han convertido ahora sin Ministro extranjero.

Enseñanza, ojalá las clases comiencen normalmente, cosa que dudo. Si no se enfrenta el desafío de recuperar los años perdidos con conocimiento, 2005-2014 será el período donde miles de jóvenes uruguayos fueran sometidos a la más vil ignorancia progresista con el propósito de ofrecer empleos públicos de bajo nivel que aseguren elección a elección una base de votantes.

Economía, ya lo anticipamos la semana pasada con el “Año del Tsunami” donde nadie escapará de sus consecuencias de una política económica errática y despilfarradora para los intereses de los dirigentes políticos de cada facción frenteamplista en la obtención de apoyos electorales.

Turismo y Deportes, simplemente no existe. Sólo para inaugurar cenas, almuerzos o eventos sin trascendencia alguna. Ni hablar de los monopolios estatales que se encuentran abroquelados para ya no para dar un servicio o producto de excelencia sino para usar los recursos del pueblo en también beneficios electorales.

La prosperidad será muy difícil de alcanzar si no se proyecta una transformación de la sociedad que empiece a producir y a exportar bienes y servicios con alto valor agregado y elevado contenido tecnológico y cada ministerio, monopolio u oficina del Estado no asuma un compromiso patriótico de alcanzar los más altos índices en cada materia.

Para ello se requiere un gobierno de gente honesta que sueñe con un gran país solidario e inclusivo con sus habitantes y con el resto del mundo.

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