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¿Más diagnósticos?

07/02/2014 1 Comentario

Ricardo Puglia

Algunos politólogos y otros no tanto sostienen que el Uruguay está híper diagnosticado a lo largo y ancho de todo el país. No obstante, a pesar de esos claros diagnósticos y propuestas de encaminamiento a la solución de los problemas, los mismos no cuentan con el apoyo suficiente de un consenso político programático que catalice las esperanzas e ilusiones de los habitantes.

Entiendo que la base programática y esencial que debería competir en una elección nacional está dada por los siguientes elementos básicos:

1 – Recortar o bajar impuestos, tasas y contribuciones. El presupuesto nacional deberá ser reducido. Es decir, la decisión de gasto o inversión debería ser tomada por la sociedad en la expresión de cada individuo o grupo de ellos, dejando al Estado el cumplimiento de las funciones y atribuciones constitucionales.

2 – Elevar los estándares de aprendizaje en primaria, secundaria, universidad del trabajo y universidad. Partir del momento actual donde dichos estándares son muy bajos para alcanzar en un período de diez años la excelencia en cada uno de ellos dejando de lado las ideas políticas propias y simpatías de cada director o profesor para pasar a ocuparse de alcanzar alta performance en el trabajo con los alumnos promoviendo la investigación, la tecnología y la sana competencia.

3 – Reformar la Seguridad Social y la Salud. Sobre todo la Salud de los habitantes, víctima de un sistema perverso que por ser excesivamente inclusivo ha empeorado los servicios médicos en todas las áreas. Habrá que saber hoy que estándares son mejorables en el corto plazo y con qué medios y recursos se podrán alcanzar. No es a través de una ley o decreto que se van a obtener mejores indicadores de una mejor salud del colectivo sino sólo a través de programas a diez años que contemplen las inversiones, los gastos y la especialización necesaria de la oferta sanitaria sea pública o privada. Dicha oferta deberá integrarse en un todo, es decir en un verdadero Sistema de Salud Integral independientemente de si es público o privado el servicio que se ofrece.

4 – Nueva era de responsabilidad social. No es solamente la responsabilidad social empresarial la que está en juego. Al menos, deberá incluirse en una tripartita la responsabilidad social del Estado y la responsabilidad social de los sindicatos de trabajadores. Aquí también se deberá establecer un plan para en un período de diez años alcanzar ínfimos porcentajes de conflictividad, paros, huelgas, ocupaciones, etc. Sólo así el país podrá salir airoso y encaminarse a convertirse en un país de primera donde en términos generales reine la certeza del comportamiento social y del jurídico que atraiga a invertir a nacionales y/o extranjeros.

5 – Eliminar todas las barreras posibles al comercio exterior para aumentar nuestra producción nacional y simultáneamente otorgar nuevas chances a los consumidores. Un camino será establecer acuerdos del tipo TLC´s (Tratados de Libre Comercio) con la mayor cantidad de países posibles por encima de las ideas y doctrinas filosóficas de cada gobierno. Es decir, poner en primer lugar el interés nacional que significa el interés del productor, de los empleados, del Estado, de los servicios y el del consumidor extranjero.

Asistimos en esta época de campaña política a programas de todos los partidos y a veces de sectores dentro de cada partido cuando la oferta electoral debería concentrarse en primer lugar en los cinco ítems mencionados para poder identificar las diferencias entre cada partido y luego las sectoriales para no leer los aburridos programas y buenas intenciones de muy difícil cumplimento.

Si bien estas cinco cuestiones son fundamentales, en la escala del razonamiento habrá que ir descendiendo a como también se reducen los índices de inseguridad por las acciones anteriores, como se implementan programas de vivienda para cada sector de la sociedad, y como repercuten las mismas en la lucha contra la disminución de la pobreza y la distribución de la riqueza nacional.

Precisamente y contrariamente a la opinión de muchos políticos, el Programa Nacional debe incorporar necesariamente la participación de los candidatos a Intendentes. Ello es por qué una vez que son electos se convierten en los verdaderos Gobernadores de Departamentos ya que de las arcas municipales además de utilizar recursos en levantar la basura, iluminar las calles, cuidar el tránsito local, mantener la camineria en buen estado y otras tantas actividades de claro corte municipal deben además atender los reclamos de los habitantes aportando recursos municipales a servicios que deberían ser dados en buenas condiciones por el Gobierno Nacional como la asistencia en Salud de los Hospitales, los servicios policiales, las carreteras nacionales, bomberos, culturales y tantos otros que hoy para que funcionen realmente mejor deben las intendencias aportarles recursos propios que deberían seguir el fin para lo que fueron dispuestos.

Más aún, se debería pensar en sustituir los presupuestos nacionales y departamentales que no dejan de ser sumatorias de planillas Excel por incisos por la elaboración de presupuestos por objetivos donde sea posible confirmar o no el alcance de los mismos o al menos calificar con indicadores el grado alcanzado en un año, dos y en todo el período.

1 Comentario »

  • Mb :

    En base a los elementos tratados en su excelente artículo, el cual destaca en forma precisa la realidad de nuestro país me permito discrepar en su análisis en política exterior, si bien los llamados TLC serían un canal de salida a una dependencia histórica de nuestros vecinos, considero necesario que la producción nacional sea protegida de alguna manera frente a por ej. Bienes manufacturados que ingresen desde el exterior, sabemos bien que seríamos incompetitivos, si ya no lo somos, no apuntar a la cantidad sino a la calidad sería una interesante estrategia con países nórdicos Finlandia, Noruega, entre otros Holanda, el interés nacional debe inexorablemente alinearse con políticas a largo plazo. Nuestros productores deben entender la situación y negociar con quien hay que negociar. Sino seguiremos siendo dependientes.

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