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“Queremos un país con justicia social”

01/02/2014 2 Comentarios

Queremos un país con justicia social. Pero no una justicia que iguale para abajo y debilite la capacidad de iniciativa, sino una justicia que dé alas y ensanche horizontes. No queremos un país de asistencialismo. Queremos un país de oportunidades. Un país donde cada uruguayo, independientemente del hogar en el que haya nacido, tenga una posibilidad real de desplegar sus talentos y virtudes. Un país de gente que sueñe con un futuro mejor.

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Un país de oportunidades es un país que no se conforma con asalariar la pobreza ni con generar personas dependientes de la ayuda estatal. Queremos políticas sociales vigorosas, que ayuden a los uruguayos que han caído en la exclusión a reincorporarse plenamente a la cooperación social.

Por eso proponemos un plan “Asentamiento Cero”, que no sólo apunte a regularizar los asentamientos existentes sino a frenar las dinámicas que los generan. Y por eso apostamos a un concepto de megainclusión que, tomando como base lo territorial, abarque lo económico, lo laboral, lo educativo y lo sanitario.

Queremos superar las visiones desactualizadas que han predominado en los últimos dos gobiernos. Pensamos, como piensa el mundo, que la pobreza no es sólo una insuficiencia de ingresos, sino una insuficiente capacidad de generarlos en forma autónoma. Por eso la pobreza no sólo genera vulnerabilidad, sino también dependencia. Aspiramos a que no quede ningún uruguayo en esa condición. Queremos políticas sociales que amparen al que ha caído, pero que al mismo tiempo estimulen el sentido de responsabilidad y de superación.

Un país de oportunidades es un país con una enseñanza exitosa, capaz de recibir a todos y de ayudar a cada uno a desarrollar sus mejores potencialidades. Queremos una enseñanza al servicio de los alumnos y de sus familias, donde haya menos horas de clase perdidas y más aprendizajes de calidad. Queremos una enseñanza que saque lo mejor de nuestros docentes y los ayude a desarrollarse como profesionales.

Queremos una enseñanza que genere resultados en lugar de contentarse con gastar dinero. Pensamos que, en el Uruguay de hoy, una buena política educativa es la mejor política social.

Un país de oportunidades es un país que se esfuerza por llevar a todos los bienes de la cultura, en lugar de usar los dineros públicos con fines polìticos. Queremos mejores museos, mejores bibliotecas y mejores salas en todo el país, porque no creemos que el progreso se limite a la acumulación de bienes materiales.

Un país de oportunidades es un país que protege a los débiles sin castigar a los que siguen peleando. Un país que apoya a las madres que trabajan, introduciendo
exoneraciones impositivas que las ayuden a ocuparse de sus hijos. Un país que no mira con sospecha a un padre que se sacrifica personalmente para mejorar la vida de su familia. No queremos escuchar nunca más a un presidente criticar a sus conciudadanos por tener dos empleos.

Hace ya una década que la economía uruguaya crece en forma constante. Es hora de convertir esa riqueza en oportunidades. Después de tantos años de abundancia, no podemos seguir pensando que el mejor Uruguay quedó atrás. Estamos convencidos de que lo mejor está por venir.

2 Comentarios »

  • Gini Cay :

    Es que nunca será un tema de presupuesto. no depende de si es más o menos presupuesto para esto o aquello. Creo firmemente en que debemos abandonar la falacia de decir “derecho a salud”, “derecho a educación”… no son un derecho, son un bien económico. no existe ser que nazca con certificado de garantía. pues si estamos obligados a tomar un derecho, algo anda mal. Por eso ninguna de estas cosas depende del presupuesto famoso. Dependen del mercado. Bienes y servicios. Y cuanto más intervenido está desde la órbita estatal, más palo en la rueda. Quién es capaz de garantizarnos el “derecho a la vida”?… lo que debemos tener garantido es el derecho a defenderla.

  • Gini Cay :

    No hay justicia sin libertad. Podemos medir el éxito de un político contando el número de votos obtenido. Pero el éxito de una política se mide de acuerdo a cantidad de personas libres. Esa será la “justicia social”, ya sabemos que la distributiva no es otra cosa que un vil engaño, despiadado, donde su peor desperdicio no es el de dinero sino el de personas, pero que acumula votos. (se supone que el fuerte ha de impartir fuerza al débil, no tragárselo). No podemos poner la igualdad por delante de la libertad. No podemos otorgar a la masa lo que negamos al individuo, pues no rescataremos ni igualdad ni libertad. Mucho menos justicia. Abrazo enorme

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