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A 30 años del Obelisco… ¿proclama fugaz o convicción permanente?

06/12/2013 Sin Comentarios

Ma. Eugenia Almirón

El 27 de noviembre de 1983, 400.000 personas reclamaron democracia frente al Obelisco de los Constituyentes, el que se vio desbordado por lo que posteriormente se llamó “Un Río de Libertad”.

La movilización, además no se sólo se limitó a Montevideo, sino que se reportaron movilizadas 10.000 personas en Salto, 3.000 en Artigas, 5.000 en Melo, entre 10.000 y 12.000 en Paysandú, 10.000 en Florida y otros actos multitudinarios en el resto del país.

Tanto en Montevideo como en las concentraciones en el interior del país, se leyó la misma Proclama, la que en el Acto del Obelisco fue leída por el actor Alberto Candeau.

Entre su texto rezaba: “Ciudadanos: Los partidos políticos uruguayos, todos los partidos políticos, sin exclusión alguna… Aquí hacen resonar vibrante su reclamo de libertad y democracia, tanto tiempo acallado y sin embargo vivo en la conciencia de la ciudadanía…”

“Y el pueblo ha dicho presente. Lo testimonia esta multitud inmensa, y pacífica, jubilosa y esperanzada. Ha dicho presente porque este es un pueblo que conoce sus derechos, sus deberes y sus responsabilidades. Porque es un pueblo con madurez y cultura cívica”.

“Por ello hemos venido a afirmar todos juntos y solemnemente nuestro compromiso irrenunciable, tras una década de regresión y oscurantismo, de restituir a la nación su dignidad, al país su prestigio, a la Constitución su intangibilidad, a los partidos políticos su papel insustituible, a los gobernantes la respetabilidad que sólo emana de las urnas, a los gobernados su derecho a elegirlos, a cada ciudadano su condición de elector y elegible, a cada hogar su tranquilidad económica y a cada uruguayo su derecho a ganar el pan con el sudor de su frente”.

“Restituiremos así a la Patria al sendero que nunca debió abandonar. Y volveremos a hacer de ella una tierra de libertad. De libertad y también de orden. Pero orden emanado del estricto cumplimiento de la Constitución y la Ley, y no de la fuerza que archiva la primera y escarnece la segunda”.

“La victoria está próxima y es segura. Victoria que nos dará una vez más una Justicia única e independiente, cuyos magistrados no jurarán respeto sino a la Constitución de la República; una prensa libre, a la que ningún Torquemada podrá clausurar por decir su verdad”.

“Ese compromiso también lo asumen pública y solemnemente todos los partidos políticos, porque es imperativo irrenunciable del patriotismo que el próximo gobierno sea nacional, más allá de la filiación de los hombres que lo asuman, nacional en su espíritu, en sus miras y en el consenso que necesariamente ha de rodearlo, como es nacional toda esta inmensa conjunción de todos los sectores políticos y sociales, necesarios protagonistas del rescate del país”.

Leyendo una y otra vez esta proclama, nos viene a nuestra memoria actitudes que ha tenido el gobierno del Frente Amplio que contravienen ese compromiso público asumido hace 30 años y es por eso que nos preguntamos si realmente creían en lo que se comprometieron ante ese Río de Libertad, o solamente eran enunciados sin convicción.

Cuando los demócratas hablamos del Respeto a la Constitución es porque así lo sentimos y vivimos nuestra vida pública y privada enmarcada en esos preceptos que nos marca nuestra Carta Magna.

Cuando hablamos de la Independencia del Poder Judicial, la respetamos, y en todo momento sostenemos y valoramos la integridad, imparcialidad y capacidad de todos los funcionarios que lo integran, pero no los atacamos, y menos aún al acusar al máximo órgano del Poder Judicial como lo es la Suprema Corte de Justicia, un organismo imparcial, de intencionalidad política es tirar en saco roto a uno de los pilares que conforman el Estado Republicano.

Cuando el Presidente Mujica afirmó que lo político superaba lo jurídico, implica que al primer ciudadano de la República poco le importa el orden jurídico, frase peligrosa que justifica que lo necesario políticamente, no necesariamente debe ajustarse a derecho y eso, termina lamentablemente en prácticas totalitarias.

Hasta en algún caso Mujica ha insultado a ciudadanos que, adaptando la vida al derecho, ejercen sus facultades como el recurso de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia por los impuestos al Agro, Pluna, a aquellos que se presentan ante el  Tribunal de Cuentas por el Antel Arena y el caso DGI Casal. Dentro de lo inaudito es que, a las presiones y ataques al Poder Judicial por parte de diversas organizaciones, se suma además que el Poder Ejecutivo denunciará a la Suprema Corte de Justicia ante la ONU por el traslado a la Jueza Mariana Motta, en una violación a la independencia de Poderes que establece la Constitución de la República.

Cuando hablamos de Libertad de Prensa, es porque creemos en ella, pero el gobierno del Frente Amplio dará media sanción a la Ley de Medios, ley que consolida el control político del Poder Ejecutivo sobre los medios de comunicación, ya que todos los controles quedan en poder de la URSEC, cuyos miembros son designados directamente por el gobierno. Esta Ley tiene contenidos inconstitucionales ya que posibilita la censura previa y cercena la Libertad de Prensa.

Cuando se aprobó la Ley de Acceso a la Información Pública lo celebramos, ya que la transparencia del Estado democratiza la información, y después de haber repetido a los 4 vientos que el  Frente Amplio era el creador e impulsor de esta ley, ahora cuando se utiliza, como en el caso de los índices de repetición en Secundaria y los datos informados no les son favorables, la senadora Topolansky la cuestiona, diciendo que quizás la sociedad no esté lo suficientemente madura para usar esta ley, y  planea ampliar la información reservada. Con esto, y la futura Ley de Medios, se cercena la libertad de información y por ende a la Democracia.

Hacemos esta reflexión con la idea de compartir con aquellos que tienen el recuerdo vívido en su memoria, pero mejor aún con los más jóvenes, que hace 30 años, todos queríamos Libertad de Prensa, Independencia del Poder Judicial y el Respeto por la Constitución, que esos preceptos eran nuestra causa común, pero que hoy nos preocupa el rumbo que quiere tomar el Frente Amplio con su accionar, y recordar entre todos, políticos, militantes y ciudadanos, que esa proclama no fueron solo palabras, sino que reflejaban convicciones, y que no sólo tenían valor otrora, en tiempos difíciles, sino que ahora también, en Democracia, la Constitución, la separación de los poderes del Estado. la libertad de prensa y expresión, se deben seguir respetando aún en estos tiempos… No solo MEMORIA, sino también ACTUAR CON CONVICCIÓN DEMOCRÁTICA, y de convicciones democráticas está hecho el Partido Nacional.

Con Luis Lacalle Pou queremos hacernos cargo, porque el Futuro es Ahora, y para ello, les pedimos que nos den la oportunidad.

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