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Vázquez puede quedar “cautivo” del MPP y PCU

28/11/2013 Sin Comentarios

Juan Pablo Correa, diario El País.

Si el Frente Amplio retiene su mayoría absoluta en el Parlamento se repetiría un “experimento” que “no es sano para el país”, porque ha quedado demostrado que “esas mayorías se llevan por delante la Constitución, la ley y el debido proceso”.

Así se expresó ayer Ernesto Talvi, director académico del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), durante la conferencia “Ante la incertidumbre económica global y regional: ¿cómo impactará en Uruguay y cuál vulnerable estamos?”, dictada ayer en el Hotel Sheraton.

Según Talvi, esta situación daría un giro a la izquierda en la política económica.

Talvi consideró que la futura conducción económica, en un momento en que ha quedado atrás el “boom” de los últimos años y se atraviesa una etapa de “enfriamiento”, va a depender de cómo quede la correlación de fuerzas en el Parlamento tras las elecciones de 2014.

En caso de que el Frente Amplio repita la mayoría absoluta y Tabaré Vázquez sea nuevamente presidente, quedará “cautivo” de quienes le piden un giro a la izquierda (MPP y Partido Comunista, entre otros grupos) y “es posible que haga concesiones”.

Los sectores ortodoxos, cree Talvi, “van por la política económica” que es el área donde no han podido incidir tanto, por lo que cabría esperar más estatismo y dirigismo”.

En caso de no lograr la mayoría absoluta -agregó el director de Ceres-, la política económica de un eventual tercer gobierno frentista sería más “centrista” porque Vázquez debería negociar con la oposición.

“Si no tiene mayoría absoluta, negociará con la oposición y eso tendrá un poder neutralizador sobre los grupos ortodoxos, que lo tienen muy claro y por eso apoyaron a Vázquez en el Congreso” del Frente Amplio, sostuvo Talvi.

Esa “izquierdización” de la política económica repercutiría en la suba de la carga del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a las franjas de ingresos más altas, o incrementos del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), más empresas recuperadas o autogestionadas y “renacionalizaciones” parciales.

Educación.

Tras varios años de crecimiento muy fuerte que culminaron en 2011, se ingresó en una etapa de enfriamiento en la que, además de las condicionantes internacionales, inciden fuertemente dos “cuellos de botella” estrictamente locales, dijo Talvi: los problemas de infraestructura y los vinculados al nivel educativo que afectan al capital humano. En este punto, Talvi se detuvo y enfatizó que se ha incrementado la desigualdad educativa y eso incide directamente en la calidad de la producción exportable uruguaya, cuya sofisticación está estancada desde hace años.

Talvi habló de una “oportunidad perdida” en los últimos diez años porque el 65% de la población en edad de trabajar no terminó Secundaria y ese porcentaje es apenas inferior (63%) en la franja que tiene entre 18 y 25 años.

“No vamos camino a mejorar y además la calidad de la educación probablemente es inferior” a diez años atrás, advirtió.

Esta situación tiene consecuencias en el nivel de desarrollo. Como el nivel educativo es bajo, también es baja la utilización de tecnología y, por lo tanto, el 43% de las exportaciones tienen baja sofisticación (son “commodities”).

Talvi explicó que los países que llegan al desarrollo logran sofisticar su exportación y así obtener mejores precios por ellas. En el caso uruguayo, solamente 9,7% de las exportaciones pueden considerarse de muy alta sofisticación.

“Uruguay tiene el nivel de sofisticación que su nivel educativo le permite. Estamos a mitad de tabla en todo”, consideró. A esto se suma, que se exporta el 25% de la producción, igual que hace diez años.

La solución pasa por asegurar un acceso universal a una educación de calidad y Ceres presentará próximamente propuestas en ese sentido.

“En el medio del boom económico más importante que tuvo el país desde la Segunda Guerra Mundial, la pobreza y la desigualdad educativa no mejoraron en absoluto. Estamos remando contra la corriente con políticas sociales asistencialistas que mejoran circunstancialmente la desigualdad de ingresos que estructuralmente tiende a deteriorarse por la acentuación de las desigualdades educativas”, advirtió.

La pobreza por ingresos ha bajado, por el crecimiento económico y por programas de transferencias focalizados, indicó luego.

“Estamos en donde estamos porque no hicimos los deberes. La buena noticia, aunque parezca irónico, es que queda todo por hacer. O sea que el destino está en nuestras manos”, agregó.

Si se dan los pasos correctos y se preserva el “activo” que es la estabilidad institucional, “habremos de atraer volúmenes enormes de inversión inteligente y sustentable desde el punto de vista medioambiental”.

La inversión educativa que dé oportunidades a niños y jóvenes mejorará la calidad y equidad de la enseñanza y “nos evitará construir las cárceles del mañana”, concluyó el director académico de Ceres.

“Dolerá pero no matará”

Ernesto Talvi consideró que Uruguay, Argentina y Brasil están vulnerables desde el punto de vista macroeconómico en un escenario que distará mucho del “boom” de los últimos años. Sin embargo, entiende que Uruguay podrá superar el nuevo escenario con un ajuste que “dolerá pero no matará” y que no afectará la salud del sistema financiero. “Vamos a ser mucho más tolerantes desde el punto de vista financiero a la depreciación cambiaria de lo que éramos antes y eso es muy, muy importante. La depreciación no va a golpear sobre los balances de las familias, los gobiernos, las empresas y los bancos”, pronosticó.

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