Portada » Columnistas

Habría que ir pagando a los músicos…

12/09/2013 Sin Comentarios

 Michael S. Castleton- Bridger

Esta columna se iba a titular ‘Herencia Maldita’ en referencia a la recientemente aprobada ley de minería de gran porte.

El que escribe realmente piensa que abrir nuestro país a proyectos mineros en manos de los bucaneros que dominan ese negocio en el mundo, es casi suicida. Los precios en desastres ambientales y sociales las pagarán por desgracia nuestros hijos, nietos y muy probablemente los hijos de nuestros nietos. Un verdadero desastre donde la miopía de unos pocos se ha impuesto a la lógica y al sentido común de muchos.

Ojalá, ojalá, me equivoque y los bucaneros que nos toquen a los orientales sean mejores que la media,. Ojalá que se logre algún equilibrio entre las agresiones al medio ambiente propias de la minería a cielo abierto y nuestro entorno natural , envidia del mundo.

Lo que es muy cierto es que el proyecto ‘Aratarí’ será sin vueltas la absoluta defloración del ‘Uruguay Natural’ del que tanto nos ufanamos los uruguayos.

Sin embargo, la propia dinámica de los hechos nos obliga a comentar otra novedad que ha surgido de una reunión de ricos y poderosos en Davos, Suiza.

Parece que una encuesta que se dio a conocer en ese evento indica que Uruguay es hoy uno de los peores países del mundo en cuanto a su competitividad por la pésima relación entre salario y productividad hoy imperante en nuestro país.

¿La pregunta es qué diablos pensaba y en todo caso esperaba este gobierno y su Ministro de Trabajo?

Se puede tirar de la piola hasta que se rompe. Se puede exigir a un sector, el empresarial, en su detrimento para favorecer a otro, el trabajo, hasta que, no se puede.

La economía es un complejo sistema de pesos, contrapesos, relaciones, ratios que se deben respetar. Se los puede toquetear, reordenar pero todo tiene un límite.

Cuando uno excede los límites el sistema reacciona, como es lógico y las consecuencias de políticas y medidas equivocadas se sienten por algún lado.

Un ejemplo. El que escribe está evaluando la compra de un establecimiento frutícola. Hace quince años el establecimiento de marras tendría entre diez y quince personales fijos.

Hoy tiene dos. Los trabajos se sub-contratan o directamente se mecanizan. Es mucho más barato y sencillo invertir en maquinaria que lidiar con gente que muchas veces ganan bastante, rinden poco y son un problema constante, las más de las veces apañados e impulsados desde el gobierno actual.

Eso es así por desgracia y para mantener algún grado de competitividad y seguir en la actividad que sea, no hay más remedio que tomar ese tipo de decisiones.

La verdad que toda la actividad productiva está regida por leyes de hierro que si no se respetan las empresas se funden. Claro, si son empresas del estado no, porque estas no se funden porque paga Juan Pueblo hasta que se funde tan generoso benefactor. En caso de duda preguntarle a los soviéticos o mas cerca a los cubanos.

La izquierda le cuesta reconocer este tipo de cuestión y esa falta de capacidad a la larga se paga.

Las fiestas de gobiernos que dan sin ton ni son y que no cuidan a los que producen en una sociedad, terminan inexorablemente mal, sin excepciones.

En nuestro país ya estamos llegando a esa etapa. Si tuviéramos un gobierno capaz, lógico y no condicionado por anacrónicas ideologías ya estaríamos pagando a los músicos , apagando las luces y corriendo a los más remolones a irse de la fiesta.

Mucho me temo que la gente que hoy ocupan el gobierno ni quieren, ni pueden, ni saben realmente como hacer esto.

Por desgracia y gracias a esta misma gente seguramente la alegría de la fiesta que hemos vivido se disipará en lágrimas.

No se puede gastar plata ajena sin medida y por tiempo indeterminado.

No se puede aumentar sueldos y retribuciones ‘ad infinitum’ sin un correspondiente aumento de productividad.

El socialismo es fantástico mientras dura la plata ajena.

La plata ajena también se termina.

Por ahí andamos, por ese camino vamos.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.