Portada » Columnistas

El precio del sub-desarrollo

22/08/2013 Sin Comentarios

Michael S. Castleton- Bridger

Entra en lo que parece la recta final el tema Aratarí.

Faltaría firmar contratos y algún permiso ambiental para que se apruebe el primer proyecto de mega minería en nuestro país.

No voy a entrar a analizar todo lo que se ha dicho sobre este tema . Algunas cosas ciertas, otras no , algunas razonables, otras no.

El tema Aratarí se ha analizado, hablado hasta el hartazgo.

Sin embargo hay un aspecto que el que escribe al menos no ha escuchado analizar o por lo menos mencionar.

Ya se pueden dar por suficientemente discutidos todos los temas puntuales, agua, impacto ambiental, recursos humanos etc.

Lo que no se ha mencionado nunca es que los grandes proyectos de megaminería a cielo abierto en el mundo, hoy están concentrados en lugares donde no hay nada, ni gente ni nada, solamente algún bicho en estado salvaje.

Hay enormes proyectos en los Territorios del Norte de Australia. Lugar donde las estáncias se miden en decenas o centenas de kilómetros cuadrados, llevan relativamente poco ganado y lo que abundan son los cocodrilos de agua salada y cuanta alimaña uno se pueda imaginar.

Lo mismo en Canadá donde existen estos proyectos en la provincia de Labrador. Ahí lo que que hay es tundra y , hielo y poca cosa más . Un lugar verdaderamente inhóspito.

En E.E.U.U. también se da lo mismo. Este tipo de proyecto se ha concentrado tradicionalmente en las zonas menos pobladas y más remotas de ese país, salvo el estado de Virginia Occidental que así quedó.

Me pregunto que pasaría si alguien planteara en Australia en las praderas de Nueva Gales del Sur hacer un proyecto de mega minería a cielo abierto. No tendría ningún andamiento. Lo mismo si se planteara en Carolina del Norte o en Iowa en USA.

Los sacan vendiendo boletines.

Pues, acá en tierras equivalentes proponen esta enorme , espantosa agresión , ecológica, hídrica , agrícola y a una forma de vida de miles de ciudadanos que han estado afincados durante siglos en esos pagos de centro este del país.

Es como un precio que debemos pagar los orientales a nuestro subdesarrollo. Somos relativamente pobres por lo tanto debemos vender de lo más prístino de nuestro territorio a quienes nada les interesa salvo extraer a como de lugar la riqueza de nuestro subsuelo.

El gerente de Aratirí dice que es similar a lo que se hizo en el Ruhr alemán y es cierto , pero eso fue hace cientos de años cuando los Alemanes todavía estaban ellos en el subdesarrollo.

Habría que preguntarse que diría esa misma gente si hoy tuvieran la opción de elegir entre minería a cielo abierto o la bellísima campiña alemana. No hay mucha duda cual sería la respuesta.

Aratirí no es más que otra etapa en la africanización de nuestro país pasando por arriba de la gente y los verdaderos intereses de nuestros hijos que serán los damnificados por este absurdo, para el Uruguay, proyecto.

Quizás tuviera lógica si tuvieramos industria siderúrgica propia . Pero no es el caso. Entonces estaremos a la merced de fríos hombres de negocios Indios y muy probablemente Chinos que si nunca se preocuparon por el medio ambiente en sus países. ¿Porqué habrían de hacerlo en el nuestro?

Aratarí es un proyecto que implica que los orientales paguemos un enorme precio en externalidades negativas por nuestra debilidad económica relativa. Implica pagar un alto precio por el subdesarrollo.

No deberíamos pagarlo, Aratarí es pan para hoy y hambre para mañana.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.