Portada » Actualidad

Expropiación de los astilleros de la Armada Uruguaya

12/07/2013 Sin Comentarios

Ningún jerarca en Uruguay admite siquiera haber conocido de antemano el proyecto, presentado al Parlamento como parte de la rendición de cuentas, que crea el “Instituto Naval del Estado (INES)”, vaciando para ello de personal, clientela e instalaciones al Servicio de Construcciones, Reparaciones y Armamento de la Armada Nacional (SCRA), del cual dependen dos astilleros. Uno en la zona del Cerro de Montevideo, que admite navíos de hasta 150 metros de eslora, y posee unidades industriales con sistemas de corte computadorizado, varadero, diversas grúas y otras facilidades, en apreciables instalaciones,y otro, el denominado Dique Mauá(uno de los primeros del Cono Sur inaugurado en la segunda mitad del siglo XIX) , en la costa del centro montevideano, para barcos de hasta 78 metros de eslora y 12 de manga, con talleres capacitados para la reparación naval e industrial en las áreas de calderería, soldadura, cobrería, mecánica, tornería, ajuste naval, carpintería de obra blanca, ribera, bobinados, electricidad y ensayos no destructivos.

Mientras el justificado malestar dentro de la Armada crece, ni el Ministerio o las respectivas Comisiones parlamentarias, ni el Estado Mayor de la Defensa, ni ,aparentemente, la propia Presidencia de la República, asumen la autoría de los controvertidos artículos 322, 323 y 324 de la amplísima y heterogénea ley de Rendición de Cuentas, sobre cuya confusa redacción algunos juristas han advertido numerosas inconstitucionalidades, que enmarcan la virtual disolución de la conocida dependencia naval y la constitución de una estatal dirigida por 3 delegados del Poder Ejecutivo, bajo la égida del Ministerio de Industrias, Minería y Energía, que tampoco se pronuncia al respecto. La industria naval privada también permanece atenta al tema, ya que esta concentración de potestades en una nueva entidad, podría significar una fuerte competencia, a veces desleal, con su oferta.

La norma, por su caracter estatista y burocrático- que incluso colocaría el mantenimiento mayor de la propia flota naval y gubernamental (dragas, remolcadores,etc.) bajo la capacidad y prioridades de la firma proyectada usando técnicos y recursos de la Armada-parece, hasta el momento, emanada de sectores radicales del oficialismo, a saber: el Partido Comunista o el ala radical de los tupamaros, aunque no se descartan mandos medios del Ministerio de Industria involucrados, en lo que la Armada, internamente denomina como “una traición”, aunque algunos representantes gubernamentales han comunicado su aparente ajenidad con la norma que el gobierno ya ingresó a consideración legislativa, lo que agrava aún más el panorama.

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.