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Ni se callan, ni se van, PERO VOTAN.

22/02/2013 1 Comentario

Jaime Mario Trobo 

El Frente Amplio, más allá de las discusiones públicas o soterradas, algunas de las cuales sirven al objetivo de presentar amplitud en su composición y mantener simpatías en diversos sectores de opinión pública, ha imprimido a la marcha gubernamental el sello del triunfo de los radicales.

Los discursos de Mujica que pretenden edulcorar la realidad y simplificar las complejas cuestiones que debe resolver un gobierno, funcionan como pantalla detrás de la cual se esconde la marcha sin pausa de los mentores de posiciones radicales, que transgreden las tradicionales normas de convivencia entre orientales pautadas en nuestra evolución constitucional. La legislación impulsada desde distintos ministerios o desde la presidencia misma, o la promovida por algunos legisladores frenteamplistas, siempre encuentra las mayorías requeridas para se aprobada, aún cuando algunos que parecen no compartirla, hablan contra ella, y luego en un acto de travestismo político la votan.

Muchos son los ejemplos en estos siete años. Porque debe incluirse en este panorama el período del Dr. Vázquez. Normas con contenidos notoriamente inconstitucionales, que agreden pautas de convivencia y hasta derechos, son promovidas con discursos de pretendida justicia social, bajo el imperio de la máxima de la prevalencia de la política sobre el derecho, y el derecho abarca nada mas ni nada menos que a la norma constitucional.

En esa marcha los aparentemente moderados, a nuestro juicio permisivos, advierten que no comparten muchas cosas, pero al final, tras una tímida resistencia, terminan votando las leyes, defendiéndolas y aplicándolas. Conforma esta actitud una solidaridad plena con la marcha que Mujica y sus círculos han impuesto.

En estos días se anuncia una crisis y debate en el gobierno que otra vez, como en ocasiones anteriores, terminará con un “aqui no pasó nada”, y seguirán todos marchando con el mismo derrotero. Apariencia de diferencias y “unidad de acción”, una buena táctica para conformar a la mayor cantidad de ciudadanos posible.

“Ni nos callamos ni nos vamos”, dice una fuente de los “moderados”, parafraseando a Herrera, que por cierto acuñó ese concepto para ocasión mas relevante que la de esta instancia. Pero en realidad deberían decir “ni nos callamos, ni n os vamos, pero votamos”, y de ese modo las decisiones impulsadas por radicales que desprecian el estado de derecho constitucional, se convierten en ley.

Lo del ICIR es un ejemplo. Los moderados hablaron en contra pero al final votaron, por aquello de la unidad de acción. Es la realidad. Lo que les importa es el poder, y para conservarlo y compartirlo todo vale.

1 Comentario »

  • Loreto Moreira Rivas :

    Es increíble que los enemigos de la Democracia se amparen en ella mientras la destrozan, la piola está cada vez mas tirante…ojalá no se corte, como a nadie le sirve que se los saque por la fuerza (aunque motivos ha habido de sobra) en eso se basan. En el futuro habrá que tomar las medidas necesarias para que no vuelva a ocurrir,¿o es que la Democracia está condenada a ser débil? yo creo que no, habrá que agregarle lo necesario para que se defienda sola.

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