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Precios del Consumo e Inflación

25/01/2013 Sin Comentarios

Ricardo Puglia

Cada ciudadano del Uruguay tiene mensualmente su único y propio índice de inflación. Este depende de la estructura de gastos de cada persona. Tendrán diferentes IPC quienes alquilen su vivienda o quienes sean propietarios; quienes tengan vehículo propio o quienes utilicen el transporte público; quienes consuman carne vacuna o quienes sólo consuman carne aviar. También las edades influyen, es decir, será diferente el IPC en niños, adolescentes, universitarios, adultos, y en los retirados jubilados. Los precios son diferentes para quienes compran en T Inglesa Carrasco o para los que compran fraccionado en el barrio Borro, 40 Semanas, Melilla, Colón o la Unión.

Sin embargo, para cualquier cálculo salarial o paramétricas se utiliza un único IPC confeccionado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que intenta amalgamar el comportamiento del consumidor frente a una única estructura de gastos para el universo de los habitantes del Uruguay. El Índice de Precios del Consumo (IPC) [7.48% para el año 2012] estimó la variación mensual de los precios de bienes y servicios que consumieron los hogares de acuerdo a la estructura del gasto de la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares (ENGIH) 2005-2006. Es por ello que el IPC del INE siempre es distinto al de Dña. María.

Para el INE la Clasificación del Consumo Individual por Finalidades está basada en doce grandes rubros que ponderados alcanzan al 100% del consumo total mensual. En dicha canasta se incluye el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas que representa el 26,057 del gasto. Dicho rubro incluye entre otros: pan, cereales, biscochos, masitas, alfajores, sándwiches, arroz, harinas, fideos, pastas pizas, tapas de empanadas, carne vacuna, carne de ave, carne de ovino, milanesas, hamburguesas, fiambres, pescado, leche, queso, huevos, yogurt, frutas frescas, legumbres, hortalizas, dulces, helados, goma de mascar, sal, mayonesa, caldo en cubos, café, té yerba, cocoa, agua de mesa, refrescos, etc.

En el rubro bebidas alcohólicas se incluye el whisky, el vino y la cerveza ponderados al 4,29%. Las prendas de vestir y calzado representan el 5,37% del gasto, la vivienda un 13,68%, agua y otros servicios un 2,35%, electricidad y gas un 7,3%, muebles para el hogar un 5,73%, salud 7,71%, transporte 10,13%, comunicaciones 3,36%, recreación y cultura 6,49%, educación 3,14 restoranes y servicios de alojamiento 4,393%. La cuota mutual no integra el Consumo de los hogares ni la canasta del IPC ya que se considera como gasto del gobierno.

La búsqueda de los nuevos precios se realiza durante los primeros 19 días hábiles del mes en la ciudad de Montevideo y durante los primeros 18 días hábiles para las ciudades del Interior, o sea que sólo se relevan los precios de los primeros 25 días del mes, quedando fuera del cálculo los aumentos de precio que ocurran los días 26, 27, 28, 29, 30 y 31 de cada mes.

El IPC sólo considera el precio contado pagado por el consumidor que incluye los impuestos indirectos (IVA, etc). O sea, que la suba o baja de la tasa de interés que financia gran parte de las compras de productos y servicios del consumidor, no es tenida en cuenta en el cálculo. Da igual que la tasa de interés de financiación sea un 15% que un 75%.

Es muy importante destacar que las ciudades del Interior del país consideradas en el cálculo del IPC son solamente las ciudades de Las Piedras, Ciudad de la Costa, Maldonado (no incluye a Punta del Este, debido a la estacionalidad que presentan los precios en Diciembre/Febrero), Salto y Tacuarembó.

Esta fórmula de cálculo no considera la zafralidad del gasto ni su estacionalidad, no incluye la totalidad de ciudades y centros poblados del país, no considera la importancia de las ciudades fronterizas y su impacto en los precios, no tiene en cuenta la edad del consumidor, e iguala a todos los ciudadanos a una única canasta nacional ponderada (CCIF).

De hecho hay tantos índices de inflación como habitantes residentes hay en el país y cada índice depende del comportamiento individual del gasto de cada ciudadano.

Deberíamos conocer la inflación por Departamento y yendo un poco más lejos, los salarios deberían ajustarse no por el índice general como hasta el presente sino por el índice particular de cada sector de actividad económica a través de los Consejos de Salarios cuyo colectivo integran los trabajadores y todos tienen diferencias sustanciales en la constitución de la canasta sectorial. El gremio que incluye a los bancarios tiene una estructura muy diferente al gremio de los trabajadores de la carne y su impacto deber ser distinto a la hora de los ajustes. De hecho, la CCIF es una canasta obsoleta (2005/2006) que no considera el actual comportamiento de gasto de los consumidores.

 

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