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INTERPELACION PLUNA – Exposición Luis Alberto Heber

02/11/2012 Sin Comentarios

SEÑOR HEBER.- ¡Hable todo lo que quiera!

SEÑOR HEBER.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: si bien estaba anotado para hacer uso de la palabra más adelante, solicité la interrupción porque creo que el señor Senador Moreira ingresó en un tema de tal relevancia, que debemos aclararlo en este momento. Los señores Ministros dijeron que no mantuvieron contacto con representantes de la firma Cosmo en forma previa a la subasta y, además, que se habían enterado de su relación con Juan Carlos López Mena por Internet, parece que en forma concomitante, aunque eso no quedó muy claro. Quiero decir que eso es mentira, que le están mintiendo al Senado y a todo el país. El señor López Mena dijo públicamente que el Gobierno le había pedido que buscara un empresario afuera para traerlo a la subasta. ¿Me van a decir que no sabían que había traído al señor Hernán Calvo o Antonio Sánchez? Dan vergüenza las justificaciones que escuchamos en la jornada de hoy sobre la razón por la cual oculta la identidad alguien que viene a pagar US$ 137:000.000 en una subasta donde se utilizó expresamente el sistema holandés para dejar fuera tanto los compromisos que mañana pudiera tener el empresario con los funcionarios, como las deudas del Estado. El sistema holandés se usó a propósito para que sucediera lo que efectivamente pasó, esto es, que una persona en lugar de ofertar US$ 100.000 más, ofreciera US$ 1:000.000 porque, en realidad, no va a pagar US$ 1:000.000 ni US$ 137:000.000, ni el aval, aspecto al que nos referiremos más adelante. ¡No van a pagar nada! ¡Estafaron a los uruguayos! Me enoja y me indigna que vengan a este recinto a tomarnos el pelo y a tomar por tontos a los Senadores y al pueblo uruguayo que vieron las declaraciones del señor López Mena donde dice que fue el propio Gobierno el que le pidió que trajera a un empresario y fue así que trajo al señor de Cosmo. ¿Me van a decir que el señor Ministro se enteró por Internet? ¿Vinieron acá a tomarnos el pelo?

Señor Presidente: hoy vinimos acá, humildemente, a decir que fue una mala salida y que, además de las equivocaciones que hubo cuando se inició todo este proceso –que fueron admitidas por el señor Presidente de la Asamblea General, el Contador Astori, y el Presidente Vázquez–, se cometió otro error. Todo el proceso de la subasta fue malo, equivocado y nos está costando plata porque no hay forma de ejecutar el aval. Nos vamos a referir a este punto luego de que el señor Senador Moreira haga referencia también al Presidente de la República.

Muchas gracias.

SEÑOR HEBER.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: en nuestra anterior intervención, cuando hablábamos sobre el tema de la respuesta de los Ministros, dijimos que nos íbamos a referir a las manifestaciones que hizo el señor Presidente del Banco de la República en Sala. Si bien voy a intentar no calificarlas, debo decir que fueron un gran error y que se equivocó, porque vino como acusado y pasó a ser acusador, y buscó derivar la conversación hacia otros lados, amparándose en el secreto bancario para no contestar cosas simples.

El señor Senador Moreira pregunta directamente qué día y a qué hora se presentó la solicitud de aval ante el BROU, y la verdad es que no entiendo por qué se ampara en el secreto bancario, porque esto no está amparado por él. Como todos sabemos, hubo una primera instancia de la subasta que se dejó sin efecto a la espera –no sé si del señor de Cosmo– de que se terminaran varios trámites de gente que quería presentarse a la misma. Más adelante, el señor Senador Moreira también pregunta quién recibió dicha solicitud –eso tampoco está amparado por el secreto bancario– y cuánto tiempo insumió su estudio. ¡El señor Presidente del Banco de la República tiene que contestar estas preguntas al Senado de la República y, en definitiva, al pueblo uruguayo!

Otras de las preguntas fundamentales del señor Senador Moreira fueron quién o quiénes la realizaron, quién representó a Cosmo en esa actuación, cómo la acreditó y qué documentación se aportó. El señor Presidente del Banco de la República podrá decir que está amparado en el secreto bancario –eso es discutible– para no decir quién es la empresa aseguradora que garantiza esto. El continente y también el Uruguay saben que estamos hablando de Boston Seguros Sociedad Anónima; todo el mundo lo sabe, pero el señor Presidente del Banco de la República no lo puede decir. Pero lo que sí tiene que responder es si la empresa es extranjera o no, porque si lo es no lo puede hacer. Aquí, el economista Calloia incurrió en abuso de funciones al avalar a una empresa que está expresamente prohibida por el artículo 2º de la Ley Nº 16.426, que dispone que los únicos seguros válidos para cubrir los riesgos en territorio nacional son los emitidos por las compañías autorizadas por el Banco Central para actuar en plaza. Por lo tanto, un seguro emitido en el extranjero, bajo jurisdicción extranjera, con supervisión de una autoridad extranjera y que paga impuestos a una autoridad fiscal extranjera, no es válido en el Uruguay. Quiere decir que este es un aval trucho y sin validez. Lo cierto es que se cometió abuso de funciones porque se dio un aval a una empresa extranjera, lo que está vedado por la legislación vigente y, además, el señor Presidente del Banco de la República, en la conferencia de prensa dijo que solamente la empresa Cosmo había logrado constituir las garantías que exigía el Banco para emitir el aval: desde el punto de vista financiero, es un respaldo perfecto, porque se trata de una empresa financiera internacional que respalda al Banco de la República ante cualquier perjuicio que pudiera darse en la operación de Cosmo. Es una empresa financiera internacional. Esa confesión pública del señor Presidente del Banco de la República establece claramente que se actuó en forma ilegal con la garantía. Reitero que la garantía que se presentó no es legal.

Finalmente, quiero agregar que esta empresa ni siquiera tiene permiso o la Superintendencia de Seguros del Banco Central argentino para poder dar este tipo de garantías en ese país. ¡No está habilitada para dar cauciones en Argentina! Sin embargo, aquí ni siquiera se hizo esta averiguación. Lamentablemente, reitero que se cometió abuso de funciones y que el señor Presidente Calloia se equivocó en el tono y en la forma que dio a su comparecencia ante el Senado en la tarde de hoy. Ha sido un gran error.

Muchas gracias.

SEÑOR HEBER.- ¡Apoyado!

SEÑOR HEBER.- Pido la palabra.

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: después de varias horas de debate, no sé si los Ministros y el Presidente del Banco de la República que están en Sala tienen debida dimensión del gran papelón que se hizo, hacia adentro y hacia afuera, con el cierre, quiebre o liquidación de Pluna; me refiero a todo el proceso de Pluna. Para eso, en la tarde de hoy hemos escuchado sucesivas referencias –básicamente, me refiero a la realizada por el señor Senador Lorier– al pasado. El señor Ministro de Economía también las hizo, pero quizá no adjudicando intencionalidad, ni tratando de llevar el tema hacia atrás. Pero tenemos la sensación de que sobrevuela en la interpelación lo que sucedió en una instancia del pasado cuando el Gobierno de entonces –de nuestro Partido– presentó una reforma del Estado que se plebiscitó y quienes buscaron las firmas y las consiguieron dejaron expresamente fuera del plebiscito la asociación con Pluna. Me pareció sentir por parte del señor Senador Lorier, una suerte de autocrítica de esta situación. Lo cierto es que en aquel cuestionamiento, que contó con el respaldo de la ciudadanía, se dejó de lado expresamente una suerte de posible asociación con Pluna. Luego, cuando tuvo la oportunidad de asociarse lo hizo en un proceso –tengo la información parlamentaria de todos nosotros durante este tiempo– que no fue cuestionado. Así, se hizo un proceso de llamado a licitación internacional, en ese momento se seleccionó a una empresa que en ese momento era la cuarta en el mundo en materia de aviación y después pasó lo que pasó.

En aquella instancia, el Frente Amplio –que era la oposición– no hizo un cuestionamiento a este proceso. Sin embargo, sí lo hizo el señor Senador Moreira, del Partido Nacional, al proceso que inició la Administración anterior del Frente Amplio, en una primera instancia en la Comisión Permanente, y luego en una innumerable cantidad de oportunidades en que cuestionó el proceso de asociación con la empresa Leadgate, S.A.

Quiere decir, señor Presidente, que si en el pasado no se hicieron cuestionamientos, no veo por qué hacer referencia a él, cuando en su momento no se criticó alguno de estos procesos, que podrían haber sido criticados. En aquella instancia la oposición no demostró la actitud de búsqueda de conectividad a que hizo referencia el señor Senador Lorier al comienzo de sus palabras. Pero una vez establecido claramente qué fue lo que sucedió en el pasado, nosotros queremos concentrarnos en el presente y decir que lo que ha sucedido en la Administración anterior y en ésta realmente avergüenza los procesos serios que se han llevado adelante en el Uruguay, que podrán haber sido cuestionados, pero que nunca se afirmó que no fueran serios, estudiados y consensuados. Esto no ha sido así, sobre todo, por parte de legisladores de la fuerza de Gobierno ya que, reitero, el actual señor Senador Lorier ha dicho que el proceso ha sido de cuarta. Una y otra vez, algunos actores han afirmado que este proceso nos deja como un país de cuarta y que es algo que da vergüenza. El señor Senador Rubio, quien tampoco se encuentra en Sala, también ha dicho que han sido empaquetados y el señor Senador Bayardi dijo que era necesario que se viniera a explicar claramente cómo había sido el proceso. Se han producido una serie de amenazas patoteras –aunque hoy parecería que existe una especie de arrepentimiento y que quienes las hicieron fueron castigados– por parte de Senadores y Senadoras de la misma fuerza política del Gobierno.

Por mi parte, creo que es muy importante analizar todo este episodio que ha sido vergonzoso, que me produce vergüenza como país y que debe avergonzar a mucha gente que quizás no tenga voz para ser escuchada, pero que puede sentirse representada por estas palabras. Lo cierto es que nos hemos dado cuenta de lo vergonzoso que ha sido este proceso de asociación y de estafa, que ha terminado con este papelón y esta telenovela en varios episodios. Advierto que todavía no hemos visto el último capítulo, que sucederá dentro de dos días y que ya veremos cuál es.

A todo esto, hemos escuchado varios argumentos, entre ellos, los mea culpa públicos que se han realizado. A su vez, ha habido alguna voz –de gente que analiza la actividad política– que, con una actitud objetiva a la hora de analizar los sucesos, ha ponderado los mea culpa, el decir “me equivoqué”, como la asunción de responsabilidades, y esa es una actitud nueva. Lo cierto es que se equivocó el actual señor Presidente del Senado, pero luego eso fue rápidamente rectificado por el ex Presidente de la República, el doctor Vázquez, quien dijo que no había sido Astori sino él mismo quien se había equivocado. ¡Pavada de equivocación! Este error costará muchos millones de dólares a los uruguayos. Quizás, de los muchos procesos de asociación que ha señalado el señor Ministro en su exposición, éste sea el que nos ha costado más. Quizás, todavía no hemos dimensionado realmente a cuánto asciende la pérdida que tendremos que afrontar en esta instancia. Reitero que con esta asociación se equivocaron el Vicepresidente Astori y el ex-Presidente Vázquez y también lo hicieron cuando se generó esta garantía por el 100% de parte del Estado, teniendo el 25%, diciendo que esto era más conveniente para la asociación porque le daba la posibilidad de contar con créditos y financiación más barata, ya que estaba presente el Estado. Sin embargo, ahora no sabemos cómo salir del negocio porque tenemos que responder por el 100% de la compra de los aviones. Esto fue un gran error y una gran equivocación pero, al menos, entre todos podemos empezar a arribar rápidamente a ciertas conclusiones.

Me pregunto si quedó claro que el Gobierno se equivocó cuando seleccionó a Campiani, porque me pareció sentir que los Ministros hoy, aquí, daban a entender que este señor había sido un buen administrador de la empresa y de la asociación. A las pruebas me remito; el propio señor Ministro nos manda las sugerencias de medidas que ascendían a casi US$ 46:000.000 de esfuerzo fiscal, de asistencia y de subsidio por parte del Estado para poder continuar. En aquella instancia, en una conferencia de prensa se nos dijo –creo que no es necesario que la traiga hoy a Sala porque me parece que todavía está en la memoria de todos los uruguayos– que venían con una bolsa de dinero y con muchos millones de dólares. La idea era: “Esta es la asociación progresista. Vean ustedes, partidos tradicionales que le han errado históricamente en todo esto, cómo nosotros sí vamos a hacer una verdadera asociación público privada que va a dar grandes beneficios a los uruguayos.” El resultado fue el mayor agujero que se ha conocido en la historia de Pluna y una deuda para el pueblo uruguayo.

Continuando con aquello de “me equivoqué”, podemos decir que se equivocaron el Vicepresidente Astori, el ex-Presidente Vázquez, pues se otorgó una garantía que no se tenía que haber dado, con el 100% de respaldo, de quien tenía 25% y, ¿se equivocó también Sendic cuando dijo que eran unos fantasmas? ¿Creen que el Presidente de Ancap se extralimitó –como quizás podrían decir que lo hizo el señor Senador Lorier–, cuando se enteró de que no se cumpliría con el crédito a 180 días que había otorgado, luego de que se reclamaron subsidios por un combustible que no pagaban? La verdad es que me hace gracia que hayan pedido refinanciación por 180 días pero, además, el 30% de rebaja, y la deuda sigue existiendo. En ese momento tenían el 100% del subsidio y no el 30%, pero igual no funcionó. ¿Se extralimitó el Presidente de Ancap cuando dijo que eran fantasmas? Lo cierto es que el propio Presidente de Ancap y los legisladores del Gobierno fueron los que dijeron que eran fantasmas. ¿El entonces Ministro de Economía y Finanzas, contador Astori, quien hoy preside el Senado de la República, seleccionó fantasmas? Eso es lo que dijo Sendic y no escuché a nadie decir que estaba equivocado.

Luego se produce el cierre argumentando como motivo los juicios, pero quedó demostrado que los juicios no llegaron en la suma que se estaba manejando. Entonces, se hizo un cierre apresurado de la empresa, en vísperas de vacaciones y en un momento en que la empresa tenía muchas obligaciones que afrontar. Ahora se han iniciado juicios por el cierre abrupto de la aerolínea, y la verdad es que no sé si serán menos de los que se querían evitar. Este cierre nos fue comunicado por los señores Ministros Lorenzo y Pintado en una reunión a la que fuimos invitados –mencionada también por el señor Senador Larrañaga–, y donde se nos aseguró que había una buena salida. El señor Ministro de Economía y Finanzas dijo que no podía dar datos, que necesitaba reserva, pero que tenía la solución. Entonces, quedamos a la espera de una solución que se nos dijo que vendría y que podría evitar un mal mayor pero nunca llegó; se cometió una nueva equivocación y parecería que la solución fue la ley y un sistema por el cual el Estado sigue garantizando a una suerte de asociación el 75% de los créditos que se otorgaron por parte del Scotiabank. Se realiza entonces la primera subasta y se declara desierta. Personalmente, me llamó la atención y no porque –como se sugirió en este debate– hubiera gente que precisaba o quería que la subasta fracasara. No creo que alguien quisiera que la subasta fracasara; teníamos nuestras dudas sobre el éxito de la misma porque el sistema de remate a la holandesa podía llevar a situaciones no queridas como la que, lamentablemente, se produjo. ¡Claro, con el diario del lunes, alguno dirá! Si bien nosotros no teníamos el diario del lunes, creo que alguien sí lo tenía; el Gobierno conocía el diario del lunes. Otra equivocación más.

¿Se equivocó el empresario López Mena cuando dijo que quería arrendar los aviones, que no los quería comprar y después pretendió comprarlos antes de la amenaza del señor Senador Lorier y de su partido?

SEÑOR HEBER.- Se han disculpado varias veces, pero las disculpas nos cuestan muchos millones de dólares, señor Presidente.

(Dialogados)

SEÑOR HEBER.- Hay que disculparse con la gente que no tiene nada que ver con esto y que tendrá que pagar esta fiesta. ¡Con esa gente hay que disculparse! Dentro de las muchas cosas que sucedieron en estos días –voy a seguir hablando de las equivocaciones– hubo algo que me chocó: las manifestaciones del propio empresario López Mena en un reportaje que se le hizo en un estudio de Canal 11 de Punta del Este, el 16 de octubre, y que nadie salió a desmentir. Cuando culminó el programa, durante el cual el Presidente de Buquebús opinó en contra de la seguridad pública en ese balneario e increpó duramente al doctor Lescano, el señor López Mena le dijo: “Mire que yo puse un millón de dólares para la campaña de Tabaré.” Realmente, no he visto a nadie indignado con esta situación. Aquí tengo otros recortes de expresiones de Fernández Huidobro diciendo que le rechinaba que López Mena financiara a Vázquez. ¿Dónde está la negativa a todo esto? ¿Dónde está la indignación del señor Senador –que no quería que estuviera en la empresa– con esta manifestación? ¿Dónde está el tema del monopolio? Ahora estamos todos de acuerdo: ¡bienvenidos a la desmonopolización! Ahora son todos desmonopolizadores. Pero antes esta actitud no se veía. Cuando se hizo esta afirmación tan jorobada, ¿hubo algún comunicado negándola? En un momento en que se está hablando del tema de Pluna, concretamente, el 16 de octubre se habló de las contribuciones a los partidos políticos como si esto fuera un condicionamiento. Yo no estoy diciendo que lo sea, pero ¿por qué no hubo una reacción ante todo esto? ¿Por qué no se calla a alguien que dice: mirá que yo colaboré. ¿Y qué pasa si colaboró? ¿No hay una indignación por parte de la gente del Frente Amplio, de ningún señor Senador frente a esta situación? ¿No la hay? Porque a mí sí me indigna.

SEÑOR HEBER.- No las escuché.

SEÑOR HEBER.- Entonces, señor Presidente, se equivocaron con el cierre de Pluna; se equivocaron en la primera subasta; se equivocaron en la segunda subasta cuando se entregó a alguien cuyo nombre estaba cambiado. No puedo creer haber visto hoy en Sala al señor Ministro Pintado hacer grandes esfuerzos –además de los que ya hizo públicamente– para justificar que está bien que una persona que viene a ofertar por US$ 137:000.000 de dólares se cambie el nombre. ¡Es increíble! ¡Hay que ver las cosas que hemos visto esta tarde! ¡Tratar de justificar a una persona que viene a comprar siete aviones que cuestan US$ 137:000.000 y quiere ocultar su nombre! ¡Es increíble, señor Presidente! ¡Es increíble que el Gobierno no haya investigado sobre la empresa Cosmo! ¡Es increíble que no se muestren los poderes! ¿Los poderes están acá? ¿Podemos ver los poderes o los señores Ministros y el Presidente del Banco de la República vinieron a informar al Senado sin papeles? ¿Están los poderes que se presentaron al Banco de la República para el aval? Porque a cualquier persona que pasara por ahí y dijera que era representante de la empresa Cosmo, se le daría un aval de US$ 13:000.000, presentando la garantía de una empresa que, según el Presidente del Banco de la República, ha trabajado mucho con el banco. Lamentablemente, el señor Presidente del Banco de la República se nos fue nuevamente; quizás tenga algún problema.

Me gustaría que el Presidente del Banco de la República nos informara –ya que según él está amparado en el secreto bancario– si tiene algún otro negocio, además de este, con la empresa aseguradora que garantiza el aval. Según manifestaciones hechas por él en la prensa, eran muchos los negocios que había hecho con dicha empresa; declaró que la conocía muy bien, que se trataba de una empresa solvente y que si bien no tenía permisos para hacer cauciones en Argentina, aparentemente, aquí se le aceptaría, aunque con ello se violara el artículo 2.º de la Ley del Banco de Seguros. Entonces, uno se pregunta –sin decir el nombre, porque al parecer sigue aferrado a la instancia de que no tiene que decir o hacerse responsable de que se trata de Boston Compañía Argentina de Seguros S.A.– si el señor Presidente del Banco de la República tiene muchos negocios, como afirmó en la prensa, diciendo que se trata de una empresa muy conocida con la cual tenía una larga vinculación. Yo lo escuché decir eso por radio. ¿Se equivocó el Presidente del Banco de la República? Se equivocó el contador Astori; se equivocó el doctor Tabaré Vázquez; se equivocó la garantía; se equivocaron cuando seleccionaron al señor Campiani; se equivocó el señor Sendic; se equivocaron los juicios; se equivocó el Gobierno cuando cerró la empresa; se equivocó en la primera subasta; se equivocó en la segunda; se equivocó el Presidente del Banco de la República. ¿Cosmo no presentó un aval? Señor Presidente, hay una pregunta del señor miembro interpelante que no fue contestada por el señor Presidente del Banco de la República, que dice: ¿Qué comprobaciones realizó el Banco de la República respecto a los antecedentes de la empresa Cosmo, su giro, su solvencia, su flujo de fondos, cuál fue su categorización de riesgo y si se cumplió en la especie con la normativa bancocentralista y del propio Banco de la República Oriental del Uruguay? Asimismo, pregunta algo que creo que no violenta el secreto bancario porque se trata, simplemente, de saber si vio la liquidación. Creo que puede contestarle al Senado de la República si tuvo estos elementos sobre la mesa, porque hasta ahora no sabemos cuándo se ingresó la solicitud. Nosotros tenemos información que estuvo dos horas; en dos horas se le dio el aval a esta empresa. No sabemos qué documentación pudo haber demostrado o puesto arriba de la mesa como para que en dos horas obtuviera el aval del Banco de la República que, a cualquier cristiano o empresa en Uruguay, le demora como mínimo tres meses. Acá demoró dos horas y, si no, que el señor Presidente del Banco de la República me diga que estoy equivocado y que venían trabajando meses antes sobre los balances, sobre el flujo de fondos, sobre la solvencia y sobre el giro; lo tenían tan en secreto que el señor Ministro de Economía y Finanzas al ser consultado sobre si tenía contacto o conocimiento de la empresa Cosmo, dijo que no tenía ni conocimiento ni contacto. Contacto, puede ser, pero ¿no tenía conocimiento? ¿El señor Presidente del Banco de la República no le comentó al Ministro de Economía y Finanzas que estaba estudiando la solvencia de una empresa que se iba a presentar a un remate? ¿Acaso nos quieren hacer entender eso, señor Presidente? Si eso es verdad, si es verdad que el señor Ministro de Economía y Finanzas no estaba enterado de que la empresa Cosmo se iba a presentar al remate, no está cumpliendo bien su deber; se tiene que ir. Si el señor Ministro de Economía y Finanzas no está enterado de que alguien del Gobierno le pidió a López Mena que trajera una empresa internacional –como dijo públicamente López Mena–; si es verdad que el señor Ministro de Economía y Finanzas no sabía que su propio Gobierno, el que administra, estaba llamando a López Mena para pedirle que trajera a un empresario para comprar y ofertar en la subasta, si no lo sabía, reitero, se tiene que ir porque realmente no está cumpliendo con su deber. Esto es muy grave. Esta situación, además, lo ha dejado muy en blanco en los hechos porque el propio Presidente de la República ha desalojado de la negociación a los dos Ministros, los ha sacado del medio. Primero puso a Breccia quien, lamentablemente, después se enfermó –también deseo, como muchos aquí, que se recupere pronto quien fuera compañero de esta Sala– y no pudo seguir; después designó a Buonomo y luego lo sustituyó por Guerrero, que es quien está por ahora. Lo cierto es que los dos Ministros que llevaron adelante esto están fuera del tema; los dos Ministros fueron sacados por el Presidente de la República, no porque hicieran las cosas bien sino porque las hicieron muy mal. No cuentan con el respaldo del señor Presidente de la República.

Finalizando con mi exposición, quiero decir que sobre las preguntas realizadas a los señores Ministros no recibí respuesta ni a la primera ni a la segunda interrogante formuladas por el miembro interpelante. Me gustaría que el señor Ministro de Economía y Finanzas reflexionara sobre ellas porque que diga que no hubo conocimiento ni contacto con la gente de Cosmo lo deja mal.

En cuanto al señor Presidente del Banco de la República, creo que debe tener respeto por esta Casa y por este Cuerpo contestando pregunta por pregunta; no puede responder con declaraciones de otros en la radio sino que debe contestar lo que aquí se le está preguntando. Lo que se le está preguntando no es algo que al señor Senador Moreira se le ocurrió una tarde de domingo, en el día de ayer.

(Suena el timbre indicador de tiempo)

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: decía que lo que el señor Senador Moreira está preguntando es lo que se pregunta el Uruguay. No es este un debate aislado. Nos está escuchando mucha gente, incluso, mucha gente que votó al actual Gobierno y espera que den respuestas. No esperan que contesten con evasivas, que se amparen en el secreto bancario ni que busquen artilugios, como si esto fuera una esgrima de oratoria; la gente quiere que sean claros y contundentes. No es una esgrima de oratoria; acá hay que ser claritos.

Desde ya anuncio –creo que ya lo había dicho el señor Senador Gallinal– que nosotros sabemos que no van a investigar ni van a votar la creación de una Comisión Investigadora. La única que votaron fue en este Período; en los demás casos se negaron a todas. Indudablemente, hay un afán de ocultamiento que está llevando a que esto siempre termine en la Justicia.

Cuando el señor Ministro Pintado dice que perdió la esperanza de ver aportes constructivos –lo que es una frase hecha–, me pregunto de qué construcción se puede hablar cuando se nos miente. ¿Qué aporte constructivo se puede hacer cuando se nos pide ayuda y después se hace caso omiso a nuestra opinión y la de nuestros especialistas para poder salir de una situación que nadie deseó? ¡Aclaro que no estoy diciendo que ustedes desearon que Pluna S.A. se fundiera! El origen está en no haber escuchado al señor Senador Moreira cuando advirtió que esto iba a pasar y en la soberbia de creer que la verdad está solo en mi mano. ¡Cuidado con los soberbios, señor Presidente! Esto lo digo especialmente dirigiéndome a usted, ¡cuidado con los que creen que tienen toda la razón en su mano! ¡Cuidado con aquellos que tienen que explicar para que la gente entienda lo que a veces es fácil de entender, pero tienen que venir ellos a explicar, desde allá, desde el Olimpo intelectual, lo que es inexplicable! ¡Perdimos, perdimos mucha plata! ¡Estamos perdiendo mucha plata en conectividad!

Quiero especialmente decir y ratificar algo que he dicho en la prensa. Yo no grito en la pulpería y me callo en la comisaría; las cosas que afirmo afuera las afirmo acá. Una y otra vez he dicho públicamente que no podemos hacer experiencias en donde hemos fracasado en el pasado. He cuestionado duramente las salidas por las cuales se establece una nueva gestión estatal de una empresa que, lamentablemente, ha tenido pérdidas.

Debo también admitir que he tenido reuniones con los trabajadores y que los he visto, en la búsqueda desesperada, con la sana intención de presentar proyectos alternativos que no nos negamos a estudiar en profundidad. En razón de que no he tenido una discusión sobre el tema, simplemente quiero destacar el aporte que han hecho los trabajadores en la búsqueda de soluciones. No obstante ello, y como se dice en campaña, “aquellos que se queman con leche, ven la vaca y lloran”. Yo no quiero tropezar nuevamente con la misma piedra. En el Estado hemos perdido mucha plata; hemos perdido plata que no estamos dedicando a otras áreas que también son prioritarias.

Hoy en Sala el señor Ministro de Economía y Finanzas dijo que el tema de la conectividad se podía arreglar con la política de cielos abiertos. En una reflexión, me pareció escucharle decir que se puede alcanzar la conectividad estableciendo acuerdos entre países para lograr así cielos abiertos. He escuchado la propuesta de los trabajadores y me interesa señalar su actitud propositiva en la búsqueda de caminos alternativos. Eso me parece bien, pero también advierto –y lo saben los trabajadores porque se los dije directamente- un tema de confianza porque tengo desconfianza por lo que ha pasado en el Estado, pues hemos perdido mucho dinero de los uruguayos en experiencias que no resisten más; no resistimos más. Debo destacar el trabajo, el estudio de mercado, el buen proyecto, la preocupación y así me gusta ver a los trabajadores: me gusta verlos aportando, colaborando, no pensando que hay enemigos y explotadores, aunque sí hay abusos. Creo que es muy importante tener ese tipo de comunicaciones para lo que ojalá se pueda lograr.

Hoy hago un reclamo y quizás al final de esta sesión –como sugirió el Presidente del Senado- se nos dé alguna explicación concreta. Vuelvo a insistir en lo medular de esta interpelación que son las respuestas que el señor Presidente del Banco de la República le tiene que dar al Senado y al país y no –repito– al señor Senador Moreira. Hay más preguntas que no involucran el supuesto secreto bancario que estaba buscando preservar el Presidente del Banco de la República sino que tienen que ver con cuánto tiempo llevan estas operaciones; con el hecho de si se presentó la documentación adecuada. También queremos saber de qué información disponía el Banco cuando concedió el aval respectivo a la calificación crediticia y cuál era la solvencia patrimonial de la empresa que garantizó. Deseamos conocer si tuvo información de ese tipo y si además conocía quién era el beneficiario de esta operativa crediticia. El miembro interpelante lo ha preguntado una y otra vez, pero no se le respondió quien fue el bróker de esta operación, el que trajo la garantía del aval. ¿Eso también es secreto bancario? Eso no lo he escuchado ¿Por qué hay secreto en esto? ¿Cuál es la razón de ocultarle al pueblo uruguayo quién actuó en la intermediación de esta garantía tan importante para comprar por un valor de US$ 137:000.000 en una subasta? Uno piensa que empresas de este tipo ya vienen con avales y que solo los bancos de plaza tienen el respaldo financiero; no se piensa en aseguradoras que tenemos que buscar en Internet, que se nos miente el nombre y después terminamos sabiendo que apenas tienen US$ 7:000.000 de patrimonio.

Señor Presidente: vuelvo a afirmar algo y ojalá me equivoque, pero creo que no será así. Si en dos días no se cae el boleto, se ejecuta la garantía, el Banco de la República tendrá que pagar y, entonces, deberá ejecutar la garantía, pero no habrá forma de cobrarla porque no hay garantía, como tampoco hay Cosmo; no hay Cosmo, ni garantía pues todo ha sido una ficción. Si se han reído de nosotros, se rieron bien del Gobierno y, lamentablemente, de todos los uruguayos; si no se han reído de nosotros, es espantoso porque, por desgracia, la situación es de una gran impericia –como se acaba de decir acá–, de una falta de control que, a mi juicio, debe llevar a responsabilidades de carácter político mucho más importantes. No vamos a cobrar un peso y nos vamos a quedar con los aviones; luego tendremos que pensar qué hacemos con ellos.

No estoy de acuerdo -y en eso discrepo con los trabajadores- con que el Gobierno compre el boleto antes de que venza el plazo. Esa es la forma de evitar la ejecución de la garantía. Yo quiero que la garantía aparezca. Si hizo bien las cosas el señor Presidente del Banco de la República, aparecerán los US$ 13:000.000; si no aparecen, se tiene que hacer responsable de algo poco serio que hizo como Presidente de esa institución al otorgar un aval sin las garantías del caso.

Es cuanto teníamos para decir, señor Presidente.

SEÑOR HEBER.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Aquí no hay que dar tanta vuelta, ni decir Gre Gre para decir Gregorio. El señor Senador Michelini está diciendo que el Director del Partido Nacional votó en contra, por un tema de información. Yo sé –aunque no tuve a la vista ningún acta, pero confío en la persona que hemos designado– que dijo claramente que estaba en contra y pidió garantías de fianza e información. Eran estos, entre otros, los argumentos por los cuales él no votó la resolución del aval que dio el Banco de la República. Si no es así, traiga el acta y muéstrela. No diga que la vio o que no la vio.

SEÑOR HEBER.- Sí, señor Presidente. Que el señor Senador Michelini traiga el acta y no haga acusaciones. El Director votó en contra de la resolución y de la actitud de dar el aval y la aceptación de la garantía, y pidió más información que hasta ahora no se le ha dado.

Nada más, señor Presidente.

SEÑOR HEBER.- ¿Me permite una interrupción, señor Senador?

SEÑOR HEBER.- Señor Presidente: las cosas siempre claritas son mejores.

Aquí tengo el acta que el señor Senador Michelini decía que yo podía conseguir, donde figura la constancia de uno de los Directores, que expresa lo siguiente: “Al tratarse el presente asunto, el Contador Alejandro Irastorza Mautone manifiesta su voto negativo a la resolución” –repito: su voto negativo a la resolución– “en virtud de no haber tenido hasta este momento conocimiento ni información sobre la característica de la operación concretada, ni sobre el cliente avalado.” Reitero: ni sobre el cliente avalado. Y sigue: “Asimismo y dada la repercusión pública que ha tenido este asunto, solicita al Directorio que siempre que no existan impedimentos jurídicos, y con autorización expresa de los involucrados, se permita hacer públicas las características de la contragarantía con que cuenta el Banco. Esto es: nombre de la aseguradora, tipo de fianza, fecha de emisión, plazo y monto”. ¡¿Está claro?!

Nada más, señor Presidente.

SEÑOR HEBER.- Pido la palabra para contestar una alusión.

SEÑOR HEBER.- El señor Senador me aludió directamente y expresó que había sido duro y agresivo. Quizás sea así, señor Presidente, pero los abogados dicen: “A confesión de parte, relevo de pruebas”. Es decir que no hay que presentar pruebas cuando se confiesan cosas que son importantes. Tengo en mi poder un documento que, redactado por alguien que integra la fuerza política de Gobierno, que comparte, integra o defiende al Gobierno, es lo más duro que he visto o leído. Dice así: “No obstante, es urgente mejorar la gestión en áreas claves de la administración como educación, seguridad, salud, vivienda” –a mi juicio, lo más importante– “en las cuales se constatan todavía carencias importantes. Se hace evidente que los recursos no se ejecutan a plenitud, o si se ejecutan se hacen deficientemente, erosionando las políticas correspondientes y desmejorando la calidad de vida de los que menos tienen.

Mala gestión es igual a desmejoramiento de la igualdad. De esos problemas no se saldrá por el camino de la improvisación, el talenteo, las propuestas que sorprenden a la opinión pública” –como las que estamos viviendo– “muchas veces carentes del análisis y de la preparación necesarias. Por el contrario, de esa forma lo único que puede generarse en nuestras propias filas es confusión, inquietud y desánimo, abonando el terreno para los ataques de la derecha”. Este es un documento del Nuevo Espacio, que firma el señor Senador Michelini.

No tengo más nada que agregar. Simplemente quiero decir que estoy de acuerdo: no pueden seguir.

SEÑOR HEBER.- Pido la palabra para hacer una aclaración.

SEÑOR HEBER.- Ese tiempo me alcanza para considerar la moción de orden.

Debo decir que esto no me extraña porque creo que era la única salida que tenía el Gobierno para no ejecutar la garantía, para no hacer responsable de la omisión o tener la constatación de que el Presidente del Banco de la República había dado el aval en forma ilegal. ¡La única manera era hacer esto! Cuando estuvimos reunidos con los trabajadores, el señor Senador Gallinal, en nombre del Partido Nacional, les preguntó por qué pedían que el Estado comprara el boleto y la explicación que le dieron fue que tenían miedo de que lo comprara López Mena, porque no lo querían. Esa fue la respuesta de los trabajadores. Nosotros les contestamos que, de ser así, la responsabilidad de la garantía no existía. La garantía es ilegal y la única manera de que se pueda probar la ilegalidad es que venza el plazo el día 31. ¿Por qué los señores Senadores del Frente Amplio piden esto? Alcanzaba con que dijeran que las explicaciones de los señores Ministros eran satisfactorias, pero agregan esto, que es el punto cero del que hablaba el señor Senador Michelini al principio. Se trata de volver para atrás haciendo de cuenta que el aval no existió. Esta es la única salida que hay para el Gobierno. La garantía es trucha, el aval es trucho, al punto tal que el señor Presidente del Banco de la República se fue de Sala, no da más la cara. Cosmo nunca existió y, como muy claramente ha dicho el señor Senador Moreira, estamos frente a una maniobra.

El señor Ministro dijo que el problema en el almuerzo en ese restaurante era que no le gustaba que le sacaran fotos. ¡No le gustaba que le sacaran fotos! El problema no era que el señor Ministro almorzara con él ni que se reuniera; la actitud del señor Ministro tuvo la intención de que no le sacaran esa foto. El problema es esa foto y la cara del señor Ministro diciendo: ¡No; no quiero la foto! No es la misma cara que pone en las reiteradas fotos en que aparece en la revista “Galería”; ahí no se enoja. En esta foto se enoja porque acá estaban todos los actores y se estaba pactando esta salida. Acá no hay garantía, no hay aval, no hay Cosmo; le han tomado el pelo, no al Senado de la República, sino a los uruguayos, a sus propios electores. Pero lo están escuchando, señor Presidente. Hoy no habrá censura; no hay mayoría para censurar y no se va a ir el Presidente del Banco de la República, pero los va a ir abandonando un electorado al que le generaron una ilusión y está tremendamente desilusionado de ustedes. Está desilusionado de este manejo, de estos temores, de estas fotos, de estas reuniones y de este segundo punto para el que no va a haber explicación. Hoy entiendo por qué guardaron silencio los señores Senadores del MPP y por qué también guardó silencio el señor Senador Rubio. Nos empaquetaron con su salida; ustedes estaban en este paquete. ¡Qué vergüenza! ¡Qué horror!

Gracias, señor Presidente.

SEÑOR HEBER.- Hay que decirlo.

SEÑOR HEBER.- Voto por la negativa.

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