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URUGUAY República Ganadera

19/10/2012 Sin Comentarios

Ricardo Puglia

La Administración Mujica no se detiene en colmar la capacidad de asombro de quienes lo votaron y también de quienes no lo hicimos. Ante la vergüenza nacional de un pésimo manejo del Plunagate, desde su cierre, ley, decreto, remate, prórroga del remate, boleto al caballero de la derecha, cesión del boleto: BQB, Molinari , Conviasa, anulación del remate, nuevo remate…, el señor presidente ante el fracaso de los ministros de Economía y Transporte entre las idas, venidas, almuerzos y conferencias de prensa, ha designó al secretario de la presidencia a continuar con las negociaciones y ser protagonista de los capítulos que vendrán.

En otras palabras, esta falta de respeto a los dos ministros integrantes del Frente Líber Seregni que lidera el vicepresidente D. Astori, desvalorizado por mutis propio, es la misma falta de respeto que el año pasado se tuvo al derogar la Ley de Caducidad confirmada por dos sendos referéndums por el pueblo, o cuando luego de un acuerdo por la educación alcanzado con el Partido Nacional se olvidó (sic) de aplicarlo. Así no!!!

Basta de mala educación, basta de malos ejemplos. Toda sociedad tiene normas, el sistema presidencial también y si el señor presidente desea quitar del camino a dos ministros, que lo haga mostrando su falta de confianza en ellos por el fracaso en el Plunagate y les solicite sus renuncias como tales.

Dos nuevos ministros vendrán que resolverán el entripado. No es función del secretario de la presidencia negociar ni con López Mena, ni con el senador Lorier (Partido Comunista) que así como en los sesentas viajaban a adoctrinarse y a buscar financiamiento a la ex URSS (Federación Rusa) hoy lo hacen a la nueva madre patria totalitaria en que se ha transformado Venezuela de la mano de H. Chávez.

Esta tremenda falta de respeto a la organización formal del Estado y a las funciones del sistema administrativo y político que integra la presidencia, designando a quien no corresponde por su investidura a renegociar el Plunagate nos lleva a tiempos paleolíticos y nos convierte en una república ganadera (en alusión a república bananera) al servicio de intereses personales ajenos a los de la administración. Tampoco es de recibo y sí de muy mal gusto que un honorable senador de la república ande amenazando a uno de los interesados. No senador Lorier, el tiempo de los cowboys, del Oeste americano y la KGB quedaron en el pasado.

La izquierda sesentista que nos gobierna continúa pensando y añorando los años revolucionarios y de lucha contra las oligarquías y contra el imperio americano. Sin embargo, la nueva oligarquía frentista en el poder, desde las alturas de la presidencia (OPP) -donde realmente se encuentra el verdadero poder- ahora dicen estar analizando el incremento del 25% al 30% del Impuesto a la Renta a las Actividades Económicas con el objetivo de distribuir mejor la riqueza.

¿Cómo es posible que un gobierno sin rumbo, sin ideas renovadoras, sin un proyecto país más que el revanchismo feroz de un pasado sedicioso, sin futuro alguno, quiera convertirse en el juez de la distribución de los ingresos de los uruguayos si un día te dice una cosa y otro día te dice la otra?

El gobierno del Frente Amplio gastó durante 2011 us$ 12.600.000.000 (doce mil seiscientos millones de dólares) sin contar con los jugosos gastos de las intendencias frentistas de Montevideo y Maldonado. ¿Está mejor el país? ¿Está mejor la gente? ¿Tenemos un mejor sistema de salud? ¿Tenemos un buen nivel educativo en la enseñanza pública? ¿Tenemos mayor seguridad en la calle, en nuestras casas? ¿Se han minimizado las protestas sindicales, los paros? ¿Está más limpio Montevideo? ¿Tenemos una mejor infraestructura vial, ferrocarriles, aviación y barcos? ¿Ha nacido una nueva generación de empresarios uruguayos? ¿Los mayores negocios del país porqué se han vendido a extranjeros?

Dado que las respuestas a estas preguntas todos las conocemos y lamentablemente son todas de tinte negativo, ¿para que quieren recibir más dinero aumentando más los impuestos si estos ingresan al gran digestor frentista que tritura los ingresos públicos mal gastándolos y no sacan al Uruguay del subdesarrollo en que vive? ¿O acaso será para subsidiar el combustible a una nueva aerolínea de bandera nacional pero de capitales extranjeros?

La obsesión por la distribución del ingreso más equitativa es poner como objetivo la paulatina desaparición del Ministerio de Desarrollo Social. Mantener personas y familias sanas sin trabajar con beneficios extraordinarios deberá cambiarse desde ya por nuevos mecanismos inclusivos al acceso de más educación, mejor salud, trabajo y vivienda social. En la medida que la pobreza se combata buscando que los más pobres comiencen a salir del estado de pobreza, en ello encontraremos la mejor forma de distribuir la riqueza que ningún gobierno de izquierda ha sido capaz de crear.

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