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Mujica el bueno

05/10/2012 1 Comentario

Raquel Trobo

Sí, que este gobierno le ha puesto el mango a la pelota. Despliega el totalitarismo en la mayor parte de sus actos; desconoce deliberadamente el alma nacional; nos ha entubado en el desorden general y ha logrado que se nos falte el respeto fuera de fronteras. Sin embargo, cuenta con algún predicamento, aún en gente de la oposición.

He aquí un ejemplo: no sabemos cómo  un diario de postura política francamente encontrada con el señor Mujica, como lo es El País, acaba de publicar un artículo, cuyo titular  reza: “Mujica, dijo no ser pobre y reivindicó vivir austeramente”. En el primer momento pensamos que se trataba de un comentario crítico, que hacía mención a dichos del presidente en algún suelto radial, del estilo  de siempre. Pero luego vimos que provenía de la agencia AFP y que el matutino en cuestión, lo levantaba sin agregar ni una letra.

Veamos: se trata de una larga nota laudatoria del mandatario, en la que él, da cuenta de su situación económica y, por supuesto, patina sobre el autoelogio, cuanto quiere.

Cómodamente entonces, desgrana conceptos de apariencia casual que, en realidad conllevan la substancia ideológica básica, de un típico guerrillero de la izquierda vernácula. Dio lecciones (aunque baratas, muy entradoras) sobre el porqué, desdeña “los placeres que da el dinero”; se detiene en lo absurdo del consumismo y especialmente destaca su dramático tiempo carcelario, que resume diciendo que en los 14 años de prisión, se supo alegrar enormemente, las pocas veces que le tocó dormir con colchón. Refirió que dona el 90 por ciento de sueldo para obras sociales y, como final impresionante, declaró que “cuando me vaya de este mundo, espero poder dejar una escuela…esa será mi herencia” ¿Es que puede la imaginación concebir alguien más noble y bondadoso? Todo un desafío para el propio Mahatma Ghandi.

Lamentamos que el medio de prensa y la agencia de noticias,  hicieran lugar a esta maniobra Mujiquina. Ahora bien, al mismo tiempo, de comunicar lo dicho, es necesario dar la respuesta correspondiente a ello, no sin antes señalar, que hace unos meses un grupo de abogados argentinos, nos preguntaba sobre quién era finalmente este señor, (si bueno  o malo como presidente, se nos dijo) ya que un correo apologético en torno a su figura, hablaba de la vida que soportaba en la pobreza, por donar hasta su salario, para colaborar con familias indigentes. Similares conceptos, fueron recogidos por uruguayos que viven en Venezuela, de diarios locales. Todo lo cual evidencia que la promoción del personaje, está dotada de excelente difusión.

Empecemos resaltando que el argumento esgrimido parte de la conocida falacia, que asocia la escasez a la honradez, y la holgura con aquello que es de dudosa moral. Vamos entonces a ocuparnos tanto de la persona, como de la actuación, del presidente como tal.

Digamos primeramente que el desempeño de su tarea es altamente insatisfactorio, aunque ello no deriva de su carácter de carenciado social; es así porque no tiene formación para el cargo que ocupa. Desde muy joven estuvo atrapado por la vida de guerrillero, algo que aparta de un hogar normal, para vivir en escondrijos, huyendo de las autoridades, con tal de evitar ser capturado.

Esa modalidad, desaloja toda otra, y no otorga tiempo para el estudio o preparación específica, que un jefe de estado necesita. Concomitantemente, la guerrilla requiere entrenamiento de armas; precisión en la logística para la acción y coordinación entre las células etcétera. Generar y sostener la Cárcel del Pueblo, implicaba  salir a capturar personas para habitarla. Pensémoslo todo en términos de tiempo.

Asimismo, para mantenerse en la clandestinidad, debieron cambiar reiteradamente de viviendas; re-programar los “modus operandi” cuando caía preso un compañero, amén de que era necesario solventar gastos de manutención y armas, para lo cual fue menester salir a concretar copamientos , asaltos, asesinatos y hasta rapiñas, todo lo que insume tensiones que no habilitan a nadie para dedicarse a algo más .(Nunca fue devuelto un céntimo de tales “botines” a la ciudadanía, ni se dio cuenta de ello; así que la honradez de que se habla, no está comprobada).

Finalmente, se deben contar en contra de la preparación (de quién ahora decide el destino nacional) los 14 años de “cana”, que tampoco le posibilitaron ni espacio ni tiempo, para la formación necesaria.

Luego, cuando aparece la amnistía, pasada la dictadura, se puede ver ya a nuestro hombre, en los primeros planos de las listas, para ejercer una banca en el legislativo. Y así la fue llevando. A prestigios de guerrilla y cárcel, se hizo camino.

Poseedor de una labia habilidosa y callejera, con buena dosis de carisma, fue redondeando su campaña  política… Ya sabemos que  Mujica era de aquellos Tupamaros  que los militares tomaron como rehenes, por lo que (para la izquierda) eran los más respetados. Con tal mérito, su ascensión a dónde está en este momento, era inevitable.

No podemos en el presente repaso, dejar de hacer mención a que las aventuras de Mujica y sus compañeros, nos trajeron como resultado inmediato, una dictadura militar que perduró 12 larguísimos años de dolor y atraso. Esto lo decimos a beneficio de inventario, de la primera parte de la deuda que, con los uruguayos todos, pero con los Blancos en particular, tuvo  la guerrilla uruguaya, pues el gobierno contra el que se alzaron, era un Colegiado, compuesto por integrantes de distintos sectores del  Partido Nacional : más democracia, imposible.

En cuanto a la calidad de desempeño de la  actual  administración (y la anterior), no es posible siquiera inventarles un ítem, que haya favorecido de fondo, a la sociedad uruguaya. Empecemos por decir que hay algo que era patrimonio nacional y que hoy brilla por su ausencia y es  el crédito que, como país  supimos ostentar. Se nos tenía confianza por la responsabilidad; por la seriedad de las instituciones. Siendo una nación geográficamente pequeña, supimos hacer que nuestra estatura generara respeto. Pero, a partir del 2005, pasamos a ser socios genuflexos de los países latinoamericanos más grandes (Brasil Argentina y Venezuela).

Otrora, se gozó de verdadera excelencia   en la cultura y hasta  el público de los espectáculos nuestros, cobró fama por lo exigente.  Hoy, las presentaciones culturales se reducen a  programas de teatro o exposiciones de variadas artes, de lamentable tendenciosidad a favor de la Revolución Cubana y Guevara, -o similares- tanto en la imagen, como en el sonido, como en los libretos que terminan siendo de Galeano, Benedetti, Viglietti y compañía, con lo cual, no se permite al público joven, abrevar de los clásicos, o creadores de diferentes orientaciones, como era base de los programas de estudio en el país.

Esta Administración además, desconoce el tema de la seguridad en sí; del resguardo necesario que debe prodigar a los habitantes de la República, a los que está obligada  a proteger y custodiar. Ello no se da, de parte de los reguladores directos del orden (policía y Fuerzas Armadas), pero tampoco la sociedad se siente amparada por una firmeza institucional, que siempre nos caracterizó.

La gente ni siquiera puede  confiar en la salud, porque ha comprobado que suele no estar, para cubrir las necesidades básicas que se le plantean.  No sabe qué pasará con la enseñanza de sus hijos, ya que, un día sí y otro también, las escuelas determinan –sindicatos mediante- no dictar clases.

La Justicia se ve francamente debilitada por el agigantamiento del panorama delictivo; una minoridad jaqueadora y el poder fenomenal de maffias que no ha sabido controlar y muestran su crecimiento exponencial; pero también, por qué no decirlo, por empujones que el poder político le propina a los magistrados, para proteger a su gente de dictámenes condenatorios, que mellarían la imagen oficial.

Todo este caos, lo preside como sabemos, el señor José Mujica. ¿Qué debemos decir a los extranjeros que nos preguntan? ¿Qué es un buen hombre, porque dona parte importante de su sueldo para ayudar a los pobres y espera  dejar de herencia a los niños uruguayos, una escuelita?

1 Comentario »

  • luis buscarons morelli :

    Muy buena fotografía,con excelente leyenda.—————-

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