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Sin Principios

21/09/2012 Sin Comentarios

Ricardo Puglia

Con un tupamaro de presidente y varios ministros del mismo pelaje es muy difícil que el Uruguay siga los principios de vida que otras sociedades del primer mundo han incorporado a su diario vivir sin necesidad de ley alguna que lo mande sino la simplicidad de un gran consenso cultural nacional.

La sociedad suiza, con lenguas oficiales diferentes (alemán, francés, italiano) inglés y dialectos en sus cantones se entienden todos. Cumplen con los principios de vida establecidos en la evolución de un país de primera al que el Frente Amplio prometió y muy lejos está de cumplirlo.

Esos principios son: la ética; la integridad; la responsabilidad; el respeto a las leyes y reglamentos; el respeto a los derechos a los demás ciudadanos; el amor al trabajo; el esfuerzo por la inversión; el deseo de superación; y la puntualidad. La preocupación de los ciudadanos es por la propia sociedad y para nada la clase política que la integra.

Ninguno de estos principios que hacen de Suiza un país de primera se cumple en la Administración Mujica ni se cumplieron en la Administración Vázquez.

El respeto a las leyes y reglamentos ha sido abolido por el presidente en recientes declaraciones por el affaire integracionista de Venezuela al Mercosur, donde la autoridad máxima del país dijo que lo político estaba por encima de lo jurídico. Vázquez admitió que las mayorías no siempre tienen razón y mando a votar al Partido Socialista que integra en contra de lo decidido por el soberano en el plebiscito de la ley de Caducidad en 2009.

El respeto a los derechos de los ciudadanos se ve todos los días avasallado por el propio Estado que nos gobierna a través de feroces multas y recargos hacia el usuario de cualquier servicio, la persecución inaudita de la DGI en colegios, tarjetas de crédito, restoranes, sociedades anónimas con acciones al portador, fiestas privadas y como esto no le es suficiente para ingresar dineros de la clase media a sus ricas arcas – que otros se encargan de dilapidar -, ahora promueve compartir con la AFIP, DGI Argentina, la base de datos de los argentinos que poseen bienes en el Uruguay para a cambio de nada, el vecino país recaude más impuestos para contener la vertiginosa frustración de la Administración de la “Viuda K”.

El amor al trabajo en la administración pública es escaso. Sólo se escuchan demandas diariamente de diferentes oficinas del Estado por ingresos mayores, reducciones horarias y toda clase de beneficios discriminatorios a favor de esas plantillas que no ven la dramática situación nacional de nuestra educación y del lamentable sistema de salud llamado FONASA. Cada uno pelea por mejorar su chacra a cambio de nada, nadie piensa en el más necesitado ni en el bienestar nacional dejando de lado los personalismos y elevándose a una posición armoniosa y universal. Los vagos públicos y privados son fomentados desde el gobierno a cambio de sus votos.

El esfuerzo por la inversión sólo pasa por sendas leyes, decretos, reglamentos que en virtud de los hechos ya llevan “n” versiones. Y no hay quien les haga entender, que además del mamotreto de normas jurídicas existentes se deben dar otros factores que no sólo contemplen al inversionista productivo extranjero, sino buscar también al nacional, con sendos capitales en el exterior (no se tiene confianza) manteniendo un clima de paz social sindical, canalizando las energías reclamistas a través de instrumentos inteligentes y no del tradicional y obsoleto paro de actividades. También el inversionista debe planear en un horizonte de largo plazo y no se puede estar cambiando de un día para otro las condiciones comerciales con países inestables y cortoplacistas en sus metas sin una profesional defensa de los derechos vigentes y sólo aspirando a la buena amistad personal con los jefes de turno por profesar posiciones políticas que a largo plazo dañan toda credibilidad de las naciones en perjuicio de sus gentes.

La ética, la integridad, la responsabilidad, el deseo de superación y la puntualidad son principios desconocidos. Basta recordar la reciente propuesta de “fumata presidencial” para entender lo despreciable que somos para la izquierda gobernante los ciudadanos. Nos alientan a incorporar, y a mantener vicios como el tabaco, el alcohol y otras drogas que son perjudiciales para la salud. ¿No sería mejor rehabilitar las plazas públicas de deportes? ¿Es este el deseo de superación? ¿Son puntuales nuestros gobernantes? Porque responsables no lo son, y vean el capitulo-”remate de aviones de PLUNA”-. Perdemos plata a lo bobo y no hay responsables. ¿Dónde han guardado la ética y la responsabilidad?

Desde 1990 la Intendencia Municipal de Montevideo y desde 2005 el gobierno nacional ha estado en manos del Frente Amplio, ambos con T Vázquez como pionero. Desde la asunción de Vázquez, la IMM subió sideralmente todos los impuestos municipales y también el mismo Vázquez desde el gobierno nacional con el trasnochado e importado IRPF entre otros muchos más. ¿Está el país, las ciudades, carreteras y sus gentes mejor? ¿O están más endeudados, con más problemas de viviendas, con más inseguridad, con más suciedad en las calles, con incertidumbres en sus trabajos y con menos educación?

Los principios que rigen la sociedad suiza no necesitan ser plebiscitados ni normados de ninguna forma. Necesitan ser informados a nuestros ciudadanos a través de una campaña nacional de educación que les indiquen los beneficios de su aplicación. Hasta los perros viajan en ómnibus en esa sociedad y son muy bien educados. Se imagina!!!

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