Portada » Columnistas

Dejen a Paraguay tranquilo

29/06/2012 1 Comentario

Jaime Mario Trobo

Que ha pasado en Paraguay. Funcionaron las instituciones, y  como resultado de esa práctica un presidente que perdió todo su respaldo parlamentario, y admitió la legitimidad de la medida, fue sucedido por quien correspondía, el vicepresidente.

Y en lugar de despertar en los gobiernos de los países vecinos una corriente de fraterna comprensión a esa realidad que tanto ha sufrido de inestabilidades, intervenciones y contradicciones, se articuló un coro de reproches y amenazas con el propósito de deslegitimar la circunstancia.

Corrieron a Asunción, mientras se sustanciaban los episodios, varios Cancilleres, entre ellos el nuestro que le gusta el estrellato y la novedad. Y allí en el terreno, se creyeron con derecho a intervenir y gestionar asuntos que le son propios solo a los Paraguayos. En algún caso llegaron al extremo, como el del canciller de Venezuela, de pretender instruir a militares sobre cuál debía ser su comportamiento. Todo un ejemplo impresentable de una burda intervención en asuntos internos de un estado, y una clara muestra de lo que lo que no debe hacer la diplomacia.

Pero la cosa no quedó allí, el gobierno de Mujica  se creyó con derecho a fijarle un calendario electoral al Paraguay. Chávez, al mejor estilo gringo resolvió “bloquearlo” y no enviarle más petróleo.  C. Kirchner se enajenó planteando la expulsión del Mercosur  y la Presidenta de Brasil arremetió calificando de golpe de estado el episodio.

Paraguay ha sido víctima otra vez de la soberbia de sus vecinos, y lo digo con rabia y vergüenza, porque también uno de los victimarios ha sido nuestro gobierno. Con una incomprensible posición ante estos hechos, nuestra cancillería comete un error histórico de soberbia. El afán de protagonismo desmesurado, el papel de mandadero de intereses ajenos a los objetivos nacionales, la falta de celo para cuidar acciones de política exterior de estado, en fin la torpeza no exenta de soberbia han hecho que Uruguay juegue un triste papel en esta “crisis” Paraguaya.

Veremos correr mucha agua bajo los puentes, y al fin el episodio quedará para la historia. Pero también quedará otra vergüenza que se suma a la que ya tenemos con Paraguay,  la hospitalaria tierra que protegió a nuestro caudillo Artigas. Por su memoria deberíamos dejar que dilucide su peripecia en libertad y sin más intervenciones.

1 Comentario »

  • Sylvia Balsemao :

    Totalmente de acuerdo! Ya sentimos veguenza de ser uruguayos, gobernados por estos incapaces, improvisados, mediocres. Fuera, hay que sacarlos y que no vuelvan más. depende de nosotros.-

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.