Portada » Columnistas

Un pecado de soberbia. El caso de la vacuna contra el HPV.

15/06/2012 Sin Comentarios

Jaime Trobo

Un largo camino ha recorrido el Partido Nacional, promoviendo y reclamando la vacunación contra el HPV, preventiva del cáncer de cuello de útero, una enfermedad que afecta a muchas mujeres uruguayas y que es posible prevenir con su administración. Nuestra lucha no ha sido un capricho, sino una persistente tarea para lograr que los sectores menos privilegiados accedieran a la prevención de un tipo de cáncer que mata muchas mujeres.

Primero apelamos a la condición de médico oncólogo del ex Presidente Vázquez que bien conoce estas enfermedades. Varios legisladores le enviamos una carta pidiéndole que influyera para que el MSP autorizara el ingreso de la vacuna y la vacunación. Esto fue el 16 de Mayo de 2007.

No hubo respuesta.

Luego convocamos al Parlamento a la entonces Ministro de Salud Publica María Julia Muñoz, hoy orgullosa candidata de Uruguay a la dirección de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) y Presidente de la Comisión Honoraria de la Lucha contra el Cáncer en nuestro país para que nos explicara por qué su administración no autorizaba el registro de la vacuna y por qué no resolvía asimismo la inclusión de la vacunación a todas las niñas y jóvenes en edad de prevención por esta vía.

Le realizamos a ella y a su equipo planteos en el Parlamento, el 7 de junio de 2007, el 15 de agosto de 2007, el 25 de setiembre de 2007 y el 17 de febrero de 2009.

La actual Presidente de la Comisión Honoraria de la Lucha contra el Cáncer y Ex Ministro de Salud Publica respondió nuestros planteos, primero poniendo en duda el valor científico de la vacuna como preventivo, luego la duda sobre su eficacia en Uruguay, como si las uruguayas fueran de otro planeta. Al final, cuando los pobres argumentos ofrecidos se desvanecían, admitieron su validez y autorizaron el registro.

De allí en adelante, entre la administración Vázquez y la administración Mujica, los ministros Muñoz, Olesker y Venegas, este último cuando ha pasado diez meses desde el dictamen de una comisión técnica médica que el MSP designo para estudiar el tema y recomendó su inclusión en la vacunación obligatoria para niñas y adolescentes, se han negado a resolver el tema.

En ese ínterin, en el correr de 2008, las mujeres del Partido Nacional desplegaron una intensa campaña de recolección de firmas en pro de la autorización de la vacuna y de su administración gratuita a toda la población objetivo.

Hasta el día de hoy, el MSP y sus responsables, no han tomado la decisión. Qué ocurre?, que capricho comparten Muñoz, Olesker y Venegas que los ha enconado para no aceptar el planteo que el Partido Nacional ha impulsado, fundándonos en elocuentes opiniones científicas. Qué interés les anima en prohibirles a las niñas y adolescentes uruguayas que integren a su prevención al cáncer la vacuna contra el HPV.

Hasta donde llega la soberbia intelectual de los decisores, que creen tener el derecho de demorar sus decisiones en cuestiones tan importantes.

A esta altura deben explicarlo

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.