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La Censura a Bonomi

08/06/2012 Sin Comentarios

Jaime Mario Trobo

Las interpelaciones, que antiguamente significaban la instancia política de mayor importancia en la relación entre el Gobierno y la Oposición, lamentablemente en Uruguay se han ido desvirtuando.

El instituto, que viene de las costumbres muy arraigadas en el sistema de gobierno parlamentario, fue incluida en nuestra Constitución para fortalecer el sistema de control que se suma a las tareas de legislación, que le son propias al Parlamento. Se recuerdan del pasado, instancias trascendentes de la vida política del País, en las que Ministros interpelados , en distintas ocasiones por los variados partidos políticos que ejercieron la oposición, debían defender y convencer de sus argumentos a las mayorías parlamentarias para mantenerse en sus cargos. También se recuerdan los casos en los que el Presidente entendió conveniente relevarlos ante la pérdida de confianza y aún los que renunciaron gracias a una sensibilidad política que hoy parece cada día menos practicada.

La angustia ciudadana por la situación de inseguridad que se vive en todos los rincones del Uruguay, los lentos o inexistentes resultados en la conducción del sistema carcelario que es visto desde el exterior como una maquina de tortura, la incapacidad para ejecutar los ríos de dinero y las amplias facultades que le fueron concedidas en la legislación, a pedido del gobierno actual y el anterior, justificándose en urgencia y necesidad, son una muestra clara de que la cosa no funciona.

No funciona y el resultado tiene efecto sobre toda la sociedad, el miedo está condicionando la vida de los uruguayos.

El propósito de la interpelación al Ministro del Interior fue preguntarle sobre la gestión del sistema carcelario, pero no fue para preguntar solamente que ha hecho, sino para “señalarle” por si no se ha dado cuenta, las graves carencias que mantiene desde hace años el mismo y expresarle que hay un partido político con fuerte representación parlamentaria, el Partido Nacional, que entiende que la tarea no la esta cumpliendo bien, y el resultado es un mal general, no afecta solo a los que votaron al partido del Ministro sino a todas las familias uruguayas.

El Ministro Bonomi, no solo no fue capaz de argumentar solo, como corresponde las acciones de su liderazgo y responsabilidad en seguridad y pidió que ingresaran a sala a asistirlo a funcionarios de su dependencia, algo que en cualquier interpelación a un Ministro o Jefe de Gobierno en un parlamento que se precie no ocurriría; la mera solicitud seria tomada como broma. También recomendó a su bancada parlamentaria que no admitiera el ingreso a la Cámara del Comisionado Parlamentario para el Sistema Carcelario, cuyas informaciones independientes sobre el sistema mucho habrían servido a los efectos de la convocatoria.

Como dije al principio, la estrategia que el Ministro Bonomi y otros Ministros del actual gobierno, consiste en blindarse de asesores porque quizás no sepan defender adecuadamente su gestión. Realizar maratónicas exposiciones, en este caso Bonomi lo hizo por cinco horas y se remontó en su análisis a 1986 aunque no lo crea, para “pinchar” el interés en el debate. Hacer una conferencia de prensa interrumpiendo la sesión de la Cámara y cortando el desarrollo natural de un evento que tiene por esencia la polémica, y de ese modo dar por concluido el hecho, a sabiendas que los parlamentarios que lo respaldan aplaudirán sus dichos y hechos.

Ante tal panorama, el Partido Nacional resolvió presentar una Moción de Censura, de acuerdo a lo dispuesto por el art 147 de la Constitución, y nadie puede, salvo con errónea o aviesa intención, agraviarnos acusándonos de la intención de impedir que parlamentarios de algún Partido se expresaran en el debate. La moción de censura tuvo y tiene un objetivo muy claro, expresarle al Ministro, a su Gobierno, y a la opinión pública, que el Partido Nacional que ha cooperado con sus mejores ideas y disposición a formular acuerdos en los grandes temas nacionales, como lo hizo en Abril de 2011 en relación a la seguridad pública, no ve en Bonomi el ciudadano en condiciones de liderar la cuestión de la seguridad pública.

Nada mas ni nada menos, quien lo comparta que la acompañe con su voto y el que este de acuerdo con el Gobierno en este tema que no lo haga.

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