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Elección de Jóvenes

11/05/2012 Sin Comentarios

Jaime Mario Trobo

La jornada del 12 de Mayo en la que los jóvenes han sido convocados a elegir sus representantes en el Partido Nacional, quedará inscripta en la mejor historia de nuestra colectividad. Y también deberá estarlo en la historia de nuestro País.

Es que desde el año 2000, el Partido ha iniciado un camino hacia la renovación, que como todo proceso profundo lleva tiempo, correcciones sobre la marcha y el compromiso de mucha gente y que resultará una gran contribución al interés nacional. Luis Alberto Lacalle, decidido a liderar reformas desde el Directorio del Partido, formuló una serie de iniciativas de reforma de la Carta Orgánica y del funcionamiento de los órganos partidarios. Entre ellas modificar el funcionamiento de la Convención Nacional, crear orgánicamente la Comisión Delegada de la Convención, estructurar el Consejo de Intendentes, revitalizar el funcionamiento de las Comisiones Departamentales e impulsar el restablecimiento de las Comisiones Seccionales de indiscutible base popular.

Este proceso no ha sido fácil, en ocasiones sus propuestas no fueron adecuadamente comprendidas y no contaron con la decidida adhesión de todos los sectores, algunas reformas demoraron en su sanción y por tanto en su implementación. Pero lo gratificante, es que el Partido Nacional más tarde o más temprano las ha puesto en implementación. La señal más trascendente de este impulso reformista, es el ánimo fraterno con el que nuestra colectividad ha transitado instancias de triunfo y de derrota, pudiendo sobre estas últimas realizar un análisis y autocritica sumamente provechosas para la actuación presente y futura.

En este marco se destacan las Elecciones de Jóvenes. Iniciativa impulsada por Lacalle en las reformas mencionadas, que se dirige indudablemente a instrumentar el acceso al partido de una visión generacional imprescindible para abarcar cabalmente a toda la sociedad. No persiguen solamente la hesitación electoral de los jóvenes, sino su adaptación a un mecanismo o regla democrática imprescindible, que es la de conseguir la adhesión de otros de sus generaciones para legitimar el acceso a la conducción partidaria. Es la instrumentación de los impulsos que el Partido Nacional debe recibir de quienes identificados con sus ideas y confiados en su condición de partido de la Libertad, desde las nuevas generaciones renuevan y proyectan.

La primera experiencia de este proceso juvenil que se inicio en 2006 concluye trasmitiendo a la que se inicia a partir del próximo sábado, y seguramente servirá de antecedente y meta a superar. Creo que debemos sentir la satisfacción de reconocer la contribución de nuestros jóvenes que iniciaron su compromiso partidario en las elecciones de 2006, en muchas instancias. Claro ejemplo de ello entre otros, ha sido el magnífico programa para las políticas de Juventud que nuestro Partido presento en las pasadas elecciones y que resultó de un intenso y profundo trabajo de consulta y discusión entre la estructura juvenil. También lo es la organización de estas elecciones en las que más de 16000 candidatos, cerca de 500 listas en todo el País serán la puerta de acceso de quienes asumen como compromiso ser la vanguardia del viejo Partido Nacional.

El impulso a la reestructura y la renovación debe ser reconocido a quienes asumieron su liderazgo, como es el caso de Luis Alberto Lacalle, y también a los compañeros jóvenes que desde las responsabilidades asumidas desde aquella primera elección de jóvenes, innovaron en la gestión, cumplieron con sus obligaciones y transferirán a los que resulten responsables de la próxima elección el compromiso con el Partido y con el País.

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