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Enanismo mental

03/02/2012 1 Comentario

Michael S. Castleton

La sociedad del Hospital Británico en el Uruguay es una entidad compuesta en su mayoría por descendientes de británicos. No son muchos, ciento y pocos. Su fin es perpetuar en el tiempo la existencia del sanatorio homónimo ya, más que centenario. Es, a su vez una sociedad sin fines de lucro que debe estatutariamente velar por las finanzas del hospital y ofrecer cuidados sanitarios del más alto nivel posible a sus asociados y a los miembros de la ya reducida colectividad británica.

Dentro de este esquema filosófico y bajo la excelente gestión de un calificadísimo plantel de profesionales médicos y profesionales en administración hospitalaria se ha logrado lo que es para muchos el mejor sanatorio del Uruguay.

La política seguida ha permitido mantener la atención en los niveles más altos y a su vez mantenido la inversión en tecnología en niveles internacionales.

Todo esto con cuentas saneadas y sin deudas de tipo alguno.

Dentro de este contexto se resolvió la compra de un robot quirúrgico Da Vinci que permitiría mejorar sensiblemente las intervenciones quirúrgicas especialmente en el área ginecológica y urológica.

Grande entonces ha sido la sorpresa, no sólo de los asociados al seguro del hospital de marras, sino de la población pensante del país entero, que el Ministerio de Salud Pública en manos del comunismo haya prohibido por vaya a saber por qué motivo estrafalario el uso del robot ultramoderno adquirido por el hospital.

Seguramente será algo de aquello de ¡habrá salud pa´todos o pa´naide! , pensamiento tan común en los enanos mentales de la izquierda vernácula en todos los órdenes.

Lo ridículo es que la siempre conflictiva e ineficiente ASSE  bien podría con su presupuesto multimillonario en dólares comprar los mismos equipos para sus beneficiarios en lugar de pretender que un sanatorio privado no disponga de ellos para los suyos.

El tema es el de siempre. Igualar para abajo y colmo de colmos acusar a los integrantes de una prestigiosa institución de ser ‘curreros’.

Por desgracia una muestra mas de la pequeñez liliputiense de algunos miembros de este gobierno  inoperante que padecemos.

Un gobierno que por cuestiones ideológicas ya superadas en el mundo se olvida de las sabias palabras de Denga Xiao Ping, ‘ no importa el color del perro, lo que importa es que cace ratones’.Tan sencillo como eso.

Lamentablemente la acondroplasia no es sólo una deformación física, en algunos es también, y mucho más grave, mental.

Por desgracia en nuestro Uruguay abunda esa fauna.

En el Frente Amplio pulula.

1 Comentario »

  • Tulio Peralta :

    Vaya contradicción: por un lado ASSE exige viabilidad económica de la inversión y por otro critica por lucrar. Es obvio que la institución debe ganar dinero para solventar toda la inversión en torno al robot.

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