Portada » Columnistas

Rediseño y optimización del Sistema Educativo Formal del Uruguay (III)

09/12/2011 Sin Comentarios

Washington Martínez D’Alessandro

Análisis de los hechos

Esta semana nos proponemos incursionar en el tercer principio, pero antes de enunciarlo debemos hacer algunas consideraciones de contexto ya que en general no se tiene conciencia clara de lo enorme que es el Sistema Educativo Formal Uruguayo. Siempre nos gustó decir, que el sistema ANEP (público-privado) y el Sistema Terciario (público-privado), es la empresa más grande y más estratégica que posee el país. Si usted piensa en términos de locales educativos, hay más de 1500, distribuidos por todo el país,  incluyendo las zonas más remotas en la cual ha de encontrar una escuela rural, a pesar  del proceso de desmantelamiento de las mismas que iniciara Rama, con sus “Schools Bus”, para desarraigarlos a los niños del terruño, lo que a todas luces es gravísimo y carente de todo sentido común y de una absoluta falta de respeto a la institución familia. Es la empresa más grande, además, porque es la que tiene mayor número de “clientes cautivos”, los alumnos, desde los tres años hasta los treinta y más y que con seguridad superan largamente el millón. Es por otro lado la empresa más grande ya que entre docentes, administrativos y personal de servicio tienen un personal que supera largamente los cien mil funcionarios. Pero todo lo anterior es lo de menos, lo más importante, es que esta empresa trabaja, nada más ni nada menos, con la materia prima más valiosa de cualquier país, como lo es la materia gris de su gente.

Hoy “La empresa”, es un caos total ya que los prestadores del servicio no se sienten parte de la empresa, ni se dan cuenta de la importancia y trascendencia del servicio que prestan ya que deben poseer múltiples empleos para lograr un ingreso que les permita mantener una vida digna, por ello corren de un lado al otro, en los servicios de gestión pública, en general, no encuentran ni estructura edilicia ni equipamientos adecuados a su función, sufriendo de frío y de calor junto a sus alumnos, no teniendo donde sentarse, no disponiendo de libros, ni siquiera tienen un estado de higiene adecuado en el centro de estudio donde deben cumplir funciones.

Desde el punto de vista meramente docente, no tienen el incentivo de la capacitación permanente en servicio y se los obliga a dictar cursos para los que, en muchos casos, no han sido capacitados ni en sus contenidos ni en la didáctica que debe aplicarse para el logro positivo de los mismos. No hay personal de apoyo adecuado, es notoria la carencia de maestros de apoyo, profesores adscriptos, que actúen como tales, y directores que asuman las responsabilidades inherentes a su cargo y no deriven todos los problemas a la inspectora de zona, o departamental o regional en el caso de Primaria, o a la Inspección de Institutos y Liceos en el caso de Secundaria, esto es tan así que la Directora del Instituto Bauzá, por el sólo hecho de ejercer la autoridad, entiéndase cumplir con su obligación, se ha convertido en un verdadero ídolo mediático, aunque no es más que uno con pies de barro. Si la institucionalidad funcionase, ya debería haber sido separa da de cargo y sumariada por haber ido a dar explicaciones personalmente al Parlamento cuando es una funcionaria sometida a jerarquía, claro que la jerarquía es realmente impresentable ya sea técnica como profesionalmente.

Los clientes de esta empresa, los educandos, no reciben un servicio satisfactorio, ni de la calidad que esperan por lo que sus actitudes no son positivas frente al aprendizaje y sus aptitudes se degradan por falta de motivación y termina habiendo un grado de deserción alarmante en todos los niveles a pesar de las presiones de las autoridades para que el “Balance de la Empresa” no dé tan mal y evitar estadísticas comprometedoras. Lo que es lamentable es que, desde Rama en adelante, han seguido con esta estrategia ignorando que la realidad es más fuerte y siempre puede más.

Tercer Principio.

“El Sistema Educativo Formal, como empresa estratégica nacional, debe tener una estructura empresarial moderna, de una pirámide aplanada, capaz de tomar resoluciones y ejecutar las mismas con la debida eficiencia y eficacia. Debe ser capaz de ejecutar las políticas de desarrollo nacional con la debida autonomía técnica para que dicha ejecución sea efectiva.

Aquí hay mucha tela para cortar, estamos conscientes de que muchas de las cosas que hemos de decir, de aquí en más, han de ser muy fuertemente criticadas. Nuestra convicción de la necesidad de un cambio en la estructura jerárquica no nace de esta crisis en la educación sino que nace en una conversación, para nosotros clarificadora, cuando en 1986 tratamos de explicarle a un gran técnico chileno cual era nuestra estructura de mando en la educación y luego caminando con él por 18 de julio compró varios libros sobre la educación en el Uruguay. Al día siguiente tuvimos una nueva conversación y él habiendo leído todos los libros que comprara me dijo “Ustedes los uruguayos si que son especiales, han encontrado el sistema perfecto de tal forma que nadie sea responsable de nada, un ministerio que como la Reina de Inglaterra, reina pero no gobierna, un Codicen que si bien tiene autoridad sobre Educación Primaria, Secundaria y Técnica en la realidad estos Consejos, al ser los ejecutores pueden hacer lo que quieran y por ende desvirtuar lo que se resuelve desde el Codicen y la Universidad es una república dentro de otra y por ende hace lo que quiere” . El asombro, y el descarnado análisis realizado por el chileno nos abrieron los ojos del que horror era el monstruo que habíamos generado, el que era absolutamente satisfactorio para el sistema político, como salida a la dictadura, pero que no era en nada distinto a la estructura anterior y la educación no era, como no lo fue para ningún otro gobierno prioridad absoluta y alcanzaba con la Ley de Educación provisoria y como tal nada más permanente.

Durante el gobierno del Partido Nacional se realizó un gran esfuerzo desde el Poder Ejecutivo de dotar de recursos a la Educación y el Codicen realizó obras como nunca hasta esa fecha. Pero la estructura crujía cada vez que el Ministerio de Educación y Cultura trató de influir y el Codicen y la Universidad reaccionaron de mala forma.

Nuestra Propuesta.

Creemos que la estructura, que es capaz de cumplir con los objetivos planteados y ser eficiente y eficaz es una que en la cúspide de la pirámide tiene al Ministerio de Educación y Cultura que debe ser quien marque las políticas que han de asumirse, luego un Codicen y un Consejo Directivo Central Universitario que serán los que con autonomía técnica deberán implementar dichas políticas. Los cinco integrantes de dichos Consejos serán docentes con por lo menos 20 años de docencia, con alta calificación académica y docente. Uno por Primaria, otro por Secundaria, otro por la Educación Técnica y los dos restantes serán en representación de los colegios de gestión privada, uno por los colegios religiosos y otro por los colegios laicos.

Los actuales Consejos Desconcentrados serán sustituidos por Gerentes que anualmente deberán rendir cuentas de los objetivos alcanzados. Estamos planteando un tipo “Contrato por resultados”. Quién no sirve afuera, quien fracasa, afuera y al año ya que no podemos perder más tiempo por el futuro de nuestros jóvenes. Basta ya de fracasados, negligentes, inútiles, e incompetentes, hay “lujos” que ya no nos podemos dar más, como lo es el seguir perdiendo el tiempo en mano de los incapaces.

 

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.