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Senado: acusaciones de todo tipo y un par de oídos ”penicilínicos”

24/11/2011 Sin Comentarios

Venegas. El ministro de Salud fue interpelado por el senador Luis Alberto Heber pero, una vez más, no hubo consecuencias para nadie

LEONARDO PEREYRA – EL OBSERVADOR

A palabras infecciosas, oídos penicilínicos”, dijo el ministro de Salud Pública, Jorge Venegas, cuando promediaba la interpelación que lo tuvo como principal protagonista junto al senador nacionalista Luis Alberto Heber. Una interpelación que, como tantas otras, se prestó menos para la revelación de hechos irregulares o el anuncio de medidas de gobierno que para juegos de palabras pretendidamente ingeniosas, para largas y aburridas intervenciones y para ataques cruzados. Heber convocó al secretario de Estado para preguntarle sobre la situación en ASSE, sobre presuntos hechos de corrupción allí ocurridos y sobre las decisiones que el oficialismo adoptó para investigarlos o para terminar con ellos.

El parlamentario exigió una rápida respuesta para las ocho preguntas que le formuló con la ayuda de una presentación en Powerpoint. Pero prontamente el llamado a sala devino en el cobro de viejas facturas y en acusaciones sobre la moral y las capacidades intelectuales de los presentes.

 

“¡Paren con la payasada! No vengan a mentir!”, gritó el colorado Alfredo Solari luego de que Venegas afirmara que los problemas del sistema sanitario tienen su fuente en las pasadas administraciones blancas y coloradas. “Nosotros construimos dos hospitales”, apuntó el ex presidente Luis Alberto Lacalle (Partido Nacional). “Sí, pero fundieron 20″, replicó Enrique Rubio.

El presidente de la Cámara, Danilo Astori, tuvo que pedir un cuarto intermedio para que sus colegas se calmaran. Para entonces, el ministro Venegas había tomado un atajo y, en lugar de responder las preguntas de Heber, se embarcaba en un racconto de los programas de asistencia sanitaria. Entonces, el legislador blanco le salió al cruce. “No nos tome más el pelo. ¡No queremos que nos hable de enfermedades raras! ¡Queremos que nos responda!”, reclamó.

Desde la Presidencia, Astori hizo notar que Heber pretendía una interpelación más directa, mientras que Venegas prefería remontarse un poco más atrás en el tiempo para realizar su ponencia. “¿Un poco más atrás? Sí, aproximadamente a 1830″, ironizó Gustavo Penadés (Partido Nacional). Las preguntas fundamentales realizadas por Heber tuvieron que ver con las veces que el Tribunal de Cuentas realizó observaciones de compras de ASSE, sobre el contrato con la empresa La Buena Estrella y sobre la rescisión de contrato a la empresa Araminta.

Heber dijo que la empresa La Buena Estrella, que cumple tareas de limpieza en el hospital Maciel y en otros centros de salud, está vinculada al director de ASSE, Alfredo Silva (ver recuadro). “El ministro no contesta y cuando contesta miente, ¡nos está mintiendo! Los pobres, los que no tienen voz, están reclamando una respuesta”, se quejó Heber.

Venegas se escapó un rato de su tono monótono y respondió: “No vamos a tolerar esos epítetos. Es una bajeza intelectual. A usted nunca lo he visto caminar por la salud pública. Yo soy de izquierda pero no soy alaraco de los pobres”, dijo Venegas obligando a varios a recurrir al diccionario.

El Frente Amplio, particularmente Mónica Xavier y Rubio, exigieron pruebas de las acusaciones y defendieron la moral del ministro. Carlos Gamou intentó ser gráfico. “Esto (la interpelación) fue una tormenta en un cucharón; la montaña parió un ratón”, dijo. Luego hizo tres bromas en latín.

Cuando la presidenta de ASSE, Beatriz Silva, estaba respondiendo algunas de las preguntas, Rafael Michelini (Frente Amplio) comenzó a los gritos: “¡Es una verguenza, no puede ser! ¡Le están contestando y el interpelante no está en sala! ¡Es una falta de respeto!”. Enseguida le avisaron que Heber no había tenido más remedio que ir al baño y entonces se votó una cuarto intermedio “sanitario” por cinco minutos.

Al final, como era previsible, el Frente le dio un voto de confianza al ministro y su intervención fue declarada satisfactoria por 16 votos en 30.

Pero los blancos quieren plantear la censura de Venegas y, aun sabiendo que no tienen los votos, convocarán a otra sesión del Senado para que, a su vez, intente convocar a la Asamblea General.

Heber acusó a Alfredo Silva de ”corrupción”

El senador blanco Luis Alberto Heber dijo que consultará a su partido para decidir si presenta ante la Justicia una denuncia penal por las reiteradas contrataciones, sin licitación, de la empresa de limpieza Buena Estrella por parte de cuatro hospitales públicos. Durante la interpelación de ayer, Heber vinculó al director de ASSE en representación de los trabajadores, Alfredo Silva, con esta empresa cooperativa formada por ex empleados de Clanider, la empresa de limpieza acusada de irregularidades en el pago de horas. Heber se basó en una acusación que hizo una ex empleada de Clanider contra Silva. Esta mujer dijo meses atrás que Silva favoreció el contrato de La Buena Estrella en cuatro hospitales. En el senado, Heber mostró documentos de esos contratos que, según el legislador, demuestran que hubo “arreglo, acomodo y corrupción”. La bancada del FA procuró desvincular de este episodio al ministro de Salud Pública interpelado ayer, Jorge Venegas, y a la presidenta de ASSE, Beatriz Silva. En reiteradas intervenciones los senadores del oficialismo cuestionaron a Heber por poner en duda “el honor” de los jerarcas del gobierno. Heber retrucó y destacó que “nadie desmintió la acusación”. Ahora evaluará en el Partido Nacional presentar denuncia penal.

Tras el final de la interpelación, Venegas festejó en la sala de ministros con sus compañeros comiendo sándwiches y bebiendo Coca-Cola. Incluso se permitió saltar mínimamente para chocar sus manos en el aire con uno de sus allegados.

 

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