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Relaciones con Argentina: Al Límite De La Ignominia

18/11/2011 Sin Comentarios

Adolfo Castells, eldiario.com.uy – 08.11.11

Dentro del permanente sainete que nos ofrece —sin quererlo— esta administración frenteamplista, mezcla de comedia del arte y de tragedia griega, hay un tema que es considerado como el gran logro del gobierno: las relaciones con Argentina. Falacias, hemos oído muchas, pero pocas que superen a ésta.

Empecemos por el principio: año 2004, durante la campaña electoral para las elecciones nacionales. Todo el FA con el Dr. Tabaré Vázquez a la cabeza, se oponía a la instalación de plantas de celulosa en el Uruguay.

Al ir a Buenos Aires a agradecerle a Néstor Kirchner su apoyo para que pudiesen  viajar a votar los uruguayos radicados en la vecina orilla, Vázquez se comprometió con el mandatario argentino a desmantelar los proyectos, si ganaba los comicios. Ganó y no sólo no desmanteló, sino que se subió al carro de la celulosa y la promovió ¡Por suerte para el interés nacional!

Quizás por cola de paja y seguro por presión de su colega, nuestro Presidente en Santiago de Chile, anuncia un acuerdo con Kirchner para suspender las obras de Botnia. Pero de inmediato viene la reacción de la oposición uruguaya y Vázquez da marcha atrás.

No se suspenden las obras y vuelve a ganar el interés nacional pero, evidentemente, Vázquez le incumplió por segunda vez a Kirchner y tuvo el respaldo de todo el espectro político vernáculo, como lo siguió teniendo cuando manifestó que no negociaría con los puentes cortados y cuando vetó la candidatura de Kirchner a la UNASUR.

Llega José Mujica a la Presidencia y en base a su buen relacionamiento con los Kirchner, con acertado criterio pretende solucionar la complicada relación bilateral. Mantiene una reunión post-sentencia de La Haya, con la Presidente Cristina Fernández de Kirchner, pero el problema de los piquetes no está en la agenda, según declaraciones del propio Canciller Almagro. Primer error.

Lo que si estuvo —y se supo después— fue el “gesto de buena fe” y totalmente sin contrapartida que el Uruguay se comprometió a realizar apoyando la impresentable candidatura de Néstor Kirchner a la UNASUR. Segundo error.

El efecto inmediato de la “buena fe” fue que el gobierno argentino pretenda monitorear la polución adentro de la planta de UPM (Botnia), en contra de lo dispuesto por el Estatuto del Río Uruguay y por la Corte Internacional de Justicia. Y procura que ese monitoreo lo realice la CARU, cuyas competencias tampoco prevén un acto fuera de las aguas del río Uruguay.
El control del espacio fluvial compartido es una cosa. Muy otra es pretender introducirse en una planta industrial situada en el territorio soberano de nuestra República. Con matices, nuestro gobierno finalmente acepta. Tercer error.

Luego de idas y venidas no hay más cortes de puentes. Y eso es lo único que puede exhibir como logro la actual administración: que —en materia de libre circulación— Argentina no siga violando los tratados internacionales.

Dejando a un lado todas las trabas que nos coloca el “hermano” país en materia comercial; el patoterismo del Secretario de Comercio Guillermo Moreno; la exigencia de licencias no automáticas para la importación; las complicaciones en materia energética; la regasificadora; el “gran logro” del dragado del canal Martín García, que lo veremos dentro de 4 años y a un nivel inferior al del Mitre; los continuos intentos del gobierno para minimizar los efectos nocivos, etcétera; vayamos a los últimos acontecimientos.

1) MONITOREO DEL RÍO URUGUAY. Lo ocurrido es digno de figurar en el Libro Guiness de los récords, en materia de inepcia diplomática y del “mundo del revés” de María Elena Walsh.

— Los Presidentes Fernández y Mujica resuelven por el acuerdo de Olivos que la información de los monitoreos debe ser pública.

— La CARU ya tiene en su poder tres informes de los laboratorios canadienses.

— La delegación argentina en esa Comisión veta la publicación de esos informes.

— El delegado uruguayo Luis Hierro López divulga ese hecho públicamente.

— Almagro sale a declarar cualquier cosa, menos que la información dada por Hierro no es verídica y en lugar de hacer pie en una declaración opositora para reforzar su posición con Argentina, demostrando las dificultades que la no divulgación de los datos le trae al gobierno uruguayo, lo convocan a Hierro y le solicitan que no haga declaraciones por unos días.

— Como dijo Hierro (El País, 4/11/2011): “Maten al mensajero y oculten el mensaje” y se pregunta: “¿Si los primeros informes sobre UPM (ex Botnia) hubieran demostrado contaminación, Argentina se habría negado a publicitarlos?

— Peor aún: el Presidente Mujica pidió terminar con la polémica sobre la negativa argentina para no perjudicar la próxima temporada turística (¡!¿?). Y agregó: “Nosotros también le pedimos colaboración a los medios de comunicación”. Vale decir: que Argentina nos haga trampas no es grave, sí lo es divulgarlo y somos capaces hasta de perjudicarnos para no molestar a Cristina en su Olimpo y seguir la genuflexión.

2) DECLARACIONES DEL PRESIDENTE SARKOZY. El Presidente de Francia dio la lista de los paraísos fiscales (incluye a Uruguay), afirma que tienen los días contados y serán apartados de la comunidad internacional.

— No hay dudas que lo expresado por Sarkozy es “una barbaridad” como dijo nuestro Presidente. Uruguay de forma alguna puede ser catalogado como “paraíso fiscal”, entre otras cosas, por el sistema impositivo draconiano en vigencia.

— El informe “Transparencia Impositiva 2011” elaborado por el Foro Mundial de la  OCDE, es del 26/10/2011 y se divulgó ese día en los cables de AFP. A Uruguay, si bien se le reconocen avances, se le critica por la “falta de una red de intercambio de información con socios relevantes”.

— ¿No se enteró de ello nuestra Cancillería a través de sus representantes en el exterior? Entonces, cuando la OCDE lanza ese reproche ¿quién le ha puesto la pulga en la oreja?

— Luego el informe fue elevado al G20 (3/11/2011). Argentina —presente en la reunión y presionando contra “las guaridas fiscales”— es un “socio relevante” y  siempre nos ha reclamado la información tributaria, aunque según nuestro Presidente y nuestro Canciller, no haya tenido nada que ver.

— Para Nicolás Sarkozy el Uruguay no es una prioridad y, además, tiene un tratado firmado con nosotros. El Presidente galo, pues, habló como vocero, en tanto anfitrión de la Reunión del G20. En consecuencia, si se extralimitó (no hay duda de que no se puede dirigir así a Estados soberanos) y no es desautorizado, el G20 es el responsable y se deben pedir explicaciones a todos sus miembros. Argentina integra el G20 ¿Se animará nuestro gobierno a pedirle explicaciones?

¿O es que el mantenimiento de una buena relación con Argentina tiene que seguir pasando por la indignidad uruguaya?

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