Portada » Actualidad

INFED 2000 vs. Demagógicas XO

21/10/2011 Sin Comentarios

Washington Martínez D’Alessandro

Esto para aclarar la diferencia entre una experiencia muy exitosa de informática en la educación como lo fue INFED 2000  y el mamarracho demagógico de repartir las maquinitas obsoletas XO.

INDED 2000 invertía lo mismo en maquinaria de última generación que en software de altísima calidad técnica y avalado por docentes uruguayos para la solución de problemas pedagógicos concretos y muy bien identificados.

INFED 2000 invertía lo mismo en sueldos (que eran compensados) que en capacitación permanente en servicio.

INFED 2000 evaluaba en forma permanente internamente y con los mejores y más calificados asesores externos y siempre obtuvo los mejores informes que lo pusieron a la cabeza del orbe, en aplicación de las TIC’s en educación.

Los más de quinientos docentes, de los distintos niveles, que trabajaron en el proyecto cuando contactaron la seriedad del mismo se “pusieron la camiseta” y “mataban” por él por lo que Germán W. Rama cuando asumió, al no ser obra de ese “faraón de IVta” lo destruyó de la peor manera, que fue colocando incompetentes al frente y algún que otro delincuente que terminaron en jefatura de policía por hurtos.

La docencia no es para cualquiera por más que cualquiera opina y cree saber de docencia.

Un supervisor visitó una escuela primaria.

En su recorrida observó algo que le llamó la atención: una maestra estaba atrincherada en su escritorio, los alumnos hacían un gran desorden; el cuadro era caótico.

Decidió presentarse: “Permiso, soy el Supervisor… ¿Algún  problema?”

“Estoy abrumada  señor, no sé qué hacer con estos chicos…

No tengo láminas, no tengo libros, el ministerio no me manda material didáctico, no tengo recursos electrónicos, no tengo nada nuevo que mostrarles ni qué decirles…”

El inspector que era un “Docente de Alma”, vio un corcho en el desordenado escritorio, lo tomó y con aplomo se dirigió a los chicos:

¿Qué es esto? “Un corcho señor “….gritaron los alumnos sorprendidos.

“Bien, ¿De dónde  sale el corcho?”..

“De la botella señor. Lo coloca una máquina…”, “del alcornoque… de un árbol”… “de la madera…”, respondían animosos los niños.

“¿Y qué se puede hacer con madera?”, continuaba entusiasta el docente.

“Sillas…”, “una mesa…”, “un barco!”. Bien, tenemos un barco.

¿Quién lo dibuja?  ¿Quién hace un mapa en el pizarrón y coloca el puerto más cercano para nuestro barquito?

Escriban a qué  provincia argentina pertenece.

¿Y cuál es el otro puerto más cercano?

¿A qué país corresponde? ¿Qué poeta conocen que allí nació? ¿Qué produce esta región?

¿Alguien recuerda una canción de este lugar? Y comenzó una tarea de geografía, de historia, de música, economía, literatura,  religión, etc.

La maestra quedó impresionada. Al terminar la clase le dijo conmovida:

“Señor nunca olvidaré lo que me enseñó hoy. Muchas Gracias.”

Pasó el tiempo. El inspector volvió a la escuela y buscó a la maestra. Estaba acurrucada atrás de su escritorio, los alumnos otra vez en total desorden…

“Señorita… ¿Qué pasó? ¿No se acuerda de mí? Sí señor

¡Cómo olvidarme!

Qué suerte que regresó. No encuentro el corcho.

¿Dónde lo dejó?”.

Enrique Mariscal

Cuando el maestro no tiene vocación o alma de maestro, nunca encuentra el corcho!!!

¿Tenés idea de cuántos docentes de éstos encontramos en las escuelas? …

Envíenos su comentario

Agregue su comentario, o trackback desde su sitio. También puede suscribirse a estos comentarios vía RSS.