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El derecho a decir no

14/10/2011 Sin Comentarios

Walter Raymond

Recursos naturales: un momento de decisión

La disponibilidad de recursos naturales en Latinoamérica, se ha transformado para la región en una especie de “maldición de la abundancia”.

El dilema que enfrentan hoy los gobiernos latinoamericanos ha sido muy bien expresado en esta frase por Joseph Stiglitz, Premio Nobel de economía, junto a Jeffrey Sachs y M. Humpreys en su libro “Escaping the resource curse” (Escapando de la maldición de los recursos).

Costos ocultos de la economía floreciente

Los países de Latinoamérica, todos con distintos niveles de desigualdad social, visualizan a los recursos naturales como una fuente de grandes recursos económicos y de rápida obtención. Cereales, minerales y proteínas son los principales commodities que exporta la región. Todos con escaso o nulo valor agregado local.

Desde hace aproximadamente 10 años, que el sostenido precio internacional de las materias primas financia lo que diversos analistas y políticos definen como crecimiento económico regional. Sin embargo, a contramano de esas cifras, grandes sectores de la población continúan con necesidades básicas insatisfechas. Quienes han podido mejorar su economía se sienten en situación precaria, alto endeudamiento familiar, dificultades laborales y dependencia de la ayuda social.

Esto demuestra que los balances contables pueden reflejar situaciones distintas y siempre de acuerdo al interés del observador. También, que con solo omitir algún dato los resultados pueden parecernos positivos. Por ejemplo, los números de la economía nunca registran el pasivo ambiental.

Economía y medio ambiente

En Uruguay aun no se ha considerado el pasivo ambiental de la producción de pasta de celulosa. Las extensas áreas sembradas con eucaliptos y pinos, quedan acidificadas e inútiles por varios años para otras producciones agropecuarias. La gran absorción de agua de esas especies disminuyen las napas subterráneas restando agua para otras actividades y consumo humano.

Quizás si se sumara este pasivo ambiental a la escasa demanda de mano de obra y exenciones impositivas de esta producción, podría evaluarse que no ha sido ni será un buen negocio para el país bajo las condiciones actuales. Recordemos que solo se exporta pasta de celulosa, no papel procesado con mano de obra local.

En ese mismo sentido, no existe carga impositiva o fabricas que puedan compensar la afectación ambiental que produciría en Uruguay el advenimiento de la minería a cielo abierto.

La piedra de la discordia

El Proyecto Valentines propone una mega explotación de mineral de hierro, con una gran afectación ambiental que transformará para siempre la fisonomía, economía y sociedad del país.

Fisonomía: De cada 10 camiones de piedras que se extraigan, más de 8 camiones quedarán en Uruguay pero hechas polvo, acumulado luego en pilas de más de 100 metros de altura (*).

Se proyectan como mínimo 2 minas a cielo abierto de unos 2 kilómetros de diámetro. Es probable que se tenga que desviar un arroyo y un río para

evitar riesgos en la explotación y se necesitarán grandes y constantes cantidades de agua y energía para los procesos productivos. Una vez terminada la explotación las áreas afectadas necesitarán un período de varios años de trabajos de mitigación, para que una parte de ellas puedan ser recuperadas para la producción agropecuaria.

Economía: Se estima una vida útil de la explotación de entre 15 a 20 años. Durante ese período pueden producirse desde unos centenares a incluso, por momentos, miles de puestos de trabajo, pero la mayoría serán indirectos y secundarios. No se conocen casos de explotaciones de este tipo que hayan dejado detrás suyo poblaciones florecientes.

El proyectado puerto de aguas profundas no tiene una función estratégica más allá de la explotación minera. Argentina y Brasil tienen muchos y mejores puertos para embarcar sus productos y Uruguay tiene los propios funcionando a media capacidad.

Sociedad: Toda gran explotación es un polo de atracción para las personas en busca de trabajo. Un pequeño porcentaje lograrán ocupación y el resto sobrevivirá con “changas”. La experiencia indica que se conformarán grandes asentamientos precarios en la zona. Una vez culminadas las operaciones, la falta de ingresos puede hacer que la situación social en la región pueda tornarse muy difícil.

Turismo o puerto

Un puerto de aguas profundas en las costas de Rocha destruirá el atractivo turístico, la conformación de la costa y afectará de manera dramática a la fauna marina.

Atractivo turístico: La costa atlántica atrae por sus playas oceánicas en grandes áreas despejadas. Son playas únicas en la región y de alta calidad turística. El pasado año ingresaron al país casi 1.500 millones de dólares por esa actividad. La minería promete 3.000 millones de dólares en 15 años.

Conformación de la costa: Es probable que sea severamente afectada. No existen estudios ni ensayos independientes que determinen de manera fehaciente la incidencia que pueda tener un puerto, su muelle y el dragado a profundidad en esa zona.

Situaciones similares en la costa argentina han tenido severas consecuencias. Pérdida de arena y desaparición de playas, socavamiento y alteraciones del fondo marino.

Fauna marina: La fauna marina sería dramáticamente afectada. El área es hábitat de lobos marinos, delfines, tortugas y otras especies muy vulnerables. Es probable que el tráfico y la alteración del suelo marino desencadenen la modificación de hábitos e incluso la desaparición de algunas especies en la región. La incipiente actividad de avistajes de ballenas podría verse afectada y la pesca artesanal también sufriría consecuencias.

Las joyas de la abuela

Es innegable que para poder modificar la realidad económica del Uruguay, se necesitan inversiones. Pero estas deben ser sustentables a largo plazo y con alto valor agregado local. De lo contrario sería como vender las joyas de la abuela.

Aceptar la explotación minera de la manera que la plantean los inversores extranjeros, sería una situación similar a la de una persona que, acuciada por graves dificultades económicas, decide vender uno de sus riñones.

El dinero recibido le permitiría resolver algunas de las cuestiones más urgentes de su economía, pero cuando este se termine volvería a la situación inicial, pero esta vez con un riñón menos. Entonces, los nuevos problemas económicos que sobrevendrán deberán ser resueltos con limitaciones físicas y sin más recursos para ofrecer.

 

(*) 1.0 billion tonnes of JORC measured and indicated resources at 27% Fe. De cada 10 camiones de piedra extraída y molida, 2,7 camiones serían efectivamente de mineral de hierro. Production of a magnetite concentrate with ~70% Fe, De ese mineral un 70% sería hierro. Por lo tanto, 1,9 camiones de cada 10. En resumen: más de 8 camiones quedan en Uruguay pero reducido a un polvo muy fino que se acumulará en pilas de más de 100 metros de alto. El resto se irá en grandes barcos sin gran valor agregado para el país.

Fuente: www.refugiosnaturales.com.ar “La piedra de la discordia”

El autor: Walter Raymond es periodista. Director de Refugios Naturales, medio dedicado a la investigación periodística de temas de naturaleza, ambiente y sociedad en Argentina y Uruguay.

 

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