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Panem et circenses

30/09/2011 Sin Comentarios

Ricardo Puglia

Jesús Huerta de Soto, catedrático de economía política de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, en una de sus clases, citando a Peter Temin, -Profesor Emérito de Economía y ex Jefe del Departamento de Economía del Massachusetts Institute of Technology (MIT) Cambridge, Massachusetts- demostró que en la época final de la República y el comienzo del Imperio Romano se alcanza un desarrollo humano, cultural y económico que no se recupera hasta el siglo XVII, incluso comienzos del siglo XVIII.

La caída del Imperio Romano atribuye la culpa a los bárbaros. Los bárbaros siempre presionaron al Imperio Romano y estos se defendieron más o menos con éxito, incluso absorbiéndolos dentro de su civilización. Los bárbaros llegaban como las oleadas de inmigrantes al mundo occidental actual. Básicamente querían mejorar calidad de vida en un mundo más civilizado. Al igual que los africanos del norte y los europeos del este emigran hacia Europa Occidental y los latinoamericanos hacia EEUU.

Al llegar el Imperio Romano a su cenit en el siglo II, se había instaurado un avanzado régimen de división social del trabajo apoyado con un activo comercio intrarregional a lo largo y ancho de todo el Mediterráneo.

El estado del bienestar es quien acaba con el Imperio Romano. “Pan y Circo” fue el lema de los gobernantes romanos. Tener a la gente contenta para que los apoyen, pan y circo gratis, un día sí y otro no había circo. El circo fue como el futbol hoy, y el pan se repartía por la annona (órgano del gobierno dedicado al reparto de trigo a los pobres). Este estado del bienestar garantizó conquistas sociales a los pobres.

La intervención del gobierno (socialismo) para crear el estado del bienestar (panem et circenses) destruyó a la sociedad romana. Cuando el gobierno romano garantizó el reparto de trigo y de alimentos prácticamente gratis hizo que la agricultura dejara de ser rentable; y los productores abandonaban sus tierras para acudir a Roma.

¿Quién iba a dedicarse a trabajar doce o catorce horas al día con un esfuerzo tremendo en el campo si los productos se entregaban gratis en Roma? Se convirtieron en pensionistas y abandonaron las tierras para ir a Roma; la población pasa de 300 mil habitantes a 500 mil, a 700mil y luego a 1 millón. ¡La ayuda a la pobreza genera pobreza! (Mides/Ni-Ni).

Cada vez cuesta más mantener a la población de pobres. El estado del bienestar aumenta el número de pobres y disminuye la producción de alimentos y los emperadores envilecen la moneda (inflación) para hacer frente a unos gastos en continuo aumento. Atacaron los efectos y no las causas de la inflación y a partir del siglo III los emperadores, vía decretos establecieron precios máximos a los cuales se podía comprar y vender (asado del Pepe mediante). La interferencia de las autoridades impedía que se equilibrara la oferta con una siempre creciente demanda. Finalmente los emperadores, para mantener a los agricultores trabajando el campo, les prohíben abandonarlo, adscribiéndolos a la tierra, comenzando así la servidumbre feudal. Los siervos realizan prestaciones de tipo personal a un señor que se ocupa con su ejército de garantizarles la seguridad (seguridad privada) y así llegamos al feudalismo y a la Edad Media.

Para no morir de hambre, la gente huía de las ciudades; regresaban al campo y se dedicaban al cultivo de cereales, olivos, vides, y otros productos, pero sólo para consumo propio. Lo que era un mercado común se va desintegrando poco a poco, se deja de comerciar, se pasa a la autarquía y los mercados desaparecen.

Toda la prosperidad y la riqueza se desploman como consecuencia del estado del bienestar, de la inflación y de la política intervencionista de los gobernantes.

Los bárbaros simplemente ocupan lo que eran los restos de aquel floreciente imperio. Los ciudadanos romanos estaban tan asqueados con los gobernantes romanos y sus recaudadores de impuestos, que para ellos era un mal menor aceptar a los bárbaros. Decían “preferimos ser esclavos de los bárbaros que ser ciudadanos bajo la bota opresora fiscal e intervencionista del Imperio Romano”. Y cae el Imperio Romano.

¿Qué hubiera pasado con la civilización si el próspero mundo liberal de la economía de mercado del Imperio Romano no se hubiera desmoronado por culpa del socialismo? A lo mejor la civilización hubiera llegado a la Luna en los años 700 u 800.

La caída del Imperio Romano es un clásico ejemplo de cómo el socialismo destruye la civilización. Si hacemos un paralelismo con los hechos nacionales desde el advenimiento de la coalición de gobierno, la inseguridad, la salud, la vivienda (asentamientos) y los altos impuestos (IRPF, IASS, etc) junto a la estatización de cuanta empresa pueden alcanzar, vaticinan un nuevo fracaso del pretendido socialismo que ya destruyó a la civilización romana y otras tantas a lo largo de la historia universal. No queremos esto para nuestra Patria!!!

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