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Siguen postergando a las FFAA

02/09/2011 Sin Comentarios

Gustavo Penadés

No es novedad que para el Frente Amplio las Fuerzas Armadas no constituyen  una prioridad presupuestal.  Así se afirmó al formularse el proyecto de Presupuesto Nacional, y así se continúa actuando en la instancia de Rendición de Cuentas.

Al mismo tiempo, el Gobierno  les confía misiones que están muy lejos de sus cometidos fundamentales.  A la custodia perimetral de las cárceles, que fuera dispuesta como  solución “transitoria” a fines de los años 90, recientemente se le sumó la tarea de vigilancia del acceso a las cárceles.  Ello conlleva, naturalmente, distraer recursos humanos y materiales para volcarlos a tareas que corresponderían al Ministerio del Interior.  Tal proceder deja ver una clara desconfianza del Poder Ejecutivo en relación a la Policía que confía remediar con la actuación militar. Pero,  dichas tareas no son acompañadas  por  la lógica atención de sus necesidades mínimas.

Por otra parte, se está procediendo, bajo el argumento de redistribuir partidas para mejorar salarios,  a la paulatina eliminación de vacantes, realizando una proyección que sitúa la misma entre cinco y seis mil efectos.  Con tal proceder, y por vía indirecta, se está llevando adelante una reestructura de las Fuerzas.  Si a la reducción de las vacantes se suman los efectivos que pasaron a retiro, y los desplegados en misiones de paz y en el cumplimiento de los nuevos cometidos nos vamos a encontrar que los servicios quedan reducidos a su mínima expresión. A todo ello, debe adicionarse la dificultad que enfrentan las escuelas militares a la hora de reclutar  aspirantes.  Dificultades, que provienen tanto de la falta de atractivo de la carrera, como en otros casos de la insuficiente preparación escolar para la realización de  los cursos de formación. Este último aspecto conlleva, en algunas situaciones,  que los estudiantes  elijan  las opciones que menores desafíos les significan en, por ejemplo, matemáticas.

Expresión clara del proceder señalado,  es todo lo relacionado con la Sanidad Militar. Un servicio de salud que presta atención a más de 170.000 usuarios que es  dejado, sistemáticamente, de lado por el Gobierno.  Con mucha antelación se le advirtió al Frente Amplio que, de no modificara las políticas iniciadas por el Dr. Vázquez , los servicios se resentirían al extremo de llegar a colapsar. Sin embargo, fueron, y son sordos, a los legítimos reclamos de la Sanidad Militar, y sí son manirrotos a la hora de dirigir recursos al Ministerio de Salud Pública, cuyo presupuesto fue varias veces multiplicado.  En la Rendición de Cuentas se le están “otorgando” a aquella unos $ 154 millones, cifra  que es insuficiente para atender cabalmente las necesidades del organismo. Ahora bien: que nadie se crea que el Poder Ejecutivo ha rectificado el rumbo. Las partidas en cuestión no constituyen  recursos  genuinos. Lo que se hace es una transposición de créditos, pasándose a Sanidad créditos destinados a atender  inversiones y gastos de  funcionamiento de las Fuerzas Armadas.  En definitiva, se desviste un santo para vestir a otro,

 

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